Las ciudades que prestan su voz May29

Las ciudades que prestan su voz...

Desde Damasco a Katmandú, un viaje a través de la música interior, de las propias localidades y de quienes la viven y las reinterpretan para convertir experiencias en canciones. Un saxofón libanés ha amenizado el viaje a lo largo de más de 1.500 kilómetros desde Estambul.Suena Toufic Farroukh, que perfila con la sonoridad genuina de los instrumentos árabes la magia de la noche en Damasco. Desde la distancia de un París marcado por los acentos orientales, un músico atrapado por el jazz relata en un pentagrama improvisado el recuerdo de sus aventuras en Siria. Tardan en llegar las voces, y lo hacen en un segundo plano, escondidas tras el bullicio de la ciudad, en la siguiente canción que suena:Duran Duran pinta con los aires de los ochenta a la urbe cosmopolita de Tel Aviv.Alguien dice encontrarse consigo mismo paseando entre sus edificios. La electrónica acompasa una historia que recuerda a las miradas que los visitantes dedican a su alrededor cuando llegan por primera vez.Asombro. Otra ciudad llena de gracias se convierte en el grito desesperado de una mujer, Tina Arena, que se identifica con la urbe caída sobre sí misma por la guerra. Cubriendo con una pátina de tristeza la grandeza de sus tiempos de oro y palacios lujosos. Se llama Bagdad. Y se apodera del nombre la artista para gritar su desesperación. Las notas de otra canción mezclan el aire de Londres y el de Teherán.Un viaje en sueños bajo el velo de la noche. La banda británica Hiatus toma prestada la voz de Shura para dibujar un contrapunto de cumbres y llanuras de Irán, de suburbios y de altos edificios del corazón financiero de su capital. Altos y ampulosos rascacielos reciben al viajero en su etapa musical en los Emiratos Árabes. El...

Fidelio: Luces y sombras sin movimiento May29

Fidelio: Luces y sombras sin movimiento...

Hasta el 17 de junio se representará, en el Teatro Real de Madrid, la única ópera de Beethoven, Fidelio, una obra que suma distintas tradiciones musicales (alemana, vienesa, francesa e italiana) y que está basada en un hecho real ocurrido durante el periodo del Terror francés. Una ópera que oscila entre la oscuridad de la injusticia y la luz que aporta la mujer. Ir a ver una ópera y levantarse de la butaca pensando que una buena grabación hubiera sido suficiente no es muy buena señal. Claro que no lo es. Y eso es algo que puede ocurrir cuando la puesta en escena no funciona. Puede ser que la dirección musical sea correctísima (Harmut Haenchen conduce a la Orquesta Titular del Teatro Real con acierto, con la fuerza necesaria cuando toca y con exquisita delicadeza en cada nota; sabiendo encajar el trabajo del coro y del reparto con facilidad y solvencia); puede ser que los cantantes estén bien de voz y manejen con gracia el arco dramático de sus personajes; puede ser que nos encontremos con algún elemento original dentro de la caja escénica; todo esto puede ser, pero no resulta suficiente. Hoy en día, el público reclama algo más para no sentirse defraudado. Y es que sobre el escenario tienen que pasar cosas, no se admiten pausas en el desarrollo o en la evolución de los personajes cuando no están justificadas; los códigos podrán ser diversos aunque no habrá sitio para la falta de ideas o para solventar la papeleta con lo facilón. Fidelio es una ópera más que interesante. Deudora de la opéra à sauvetage (ópera de rescate), mezcla la tradición italiana (el aria de Leonora Abscheulicher! Wo eilst du hin? es el más claro de los ejemplos) con la francesa en...

ARTE EN CUBA.TREMENDO PANORAMA I May29

ARTE EN CUBA.TREMENDO PANORAMA I...

Comenzamos con este artículo un acercamiento a la cultura en Cuba, con una serie dedicada a la pintura y las artes plásticas; ahora que se inaugura en La Habana la bienal de Arte Contemporáneo, cita ineludible para los profesionales y los apasionados. Nos dejamos guiar por una aficionada para acercarnos a la obra de los más destacados pintores cubanos, apartados –nosotros- de la mirada de los expertos y de las opiniones ortodoxas. Wendy Guerra es una escritora de la penúltima generación isleña, en su novela Nunca fui primera dama nos ofrece el atisbo de un museo personal que podemos reconstruir desde la libertad que nos da la literatura. Las pinturas a las que se refiere se las encuentra la protagonista en casa de un amante, en París, y se queda sorprendida por la construcción en la ciudad del Sena de una muestra de representantes de la vanguardia caribeña. Servando Cabrera Moreno, 1923. Rómulo y Remo, 1981. Lo que más nos llama la atención de Servando son las imágenes de cuerpos entrelazados, vistas como al través de un vidrio coloreado, azul en este caso, que caracteriza la mayor parte de su obra en la que hay retratos de mujer con los cabellos enlazados de flores, y hermosos guerrilleros. Los desnudos como este son delicadamente eróticos en su fragmentación y muy representativos de su pintura. Amelia Peláez, 1896-1968. Bodegón, 1958. Comprometida hasta la muerte con la Revolución, sus cuadros se asemejan a vidrieras, con colores planos separados en celdillas y representaciones que están entre lo naif y lo cubista, acercándose a la abstracción. Se dice que su inspiración viene del cromatismo de los arcos de medio punto acristalados, propios de las casas de la isla y por lo tanto del sol. Es la autora del mural del...

LAS REGLAS DEL JUEGO. CHEMA MADOZ EN ESTADO PURO (2008-2014)...

La Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid ofrece, hasta el 2 de agosto, la exposición de Chema Madoz, como paso previo a Photoespaña 2015 (certamen que comienza en la misma ciudad a partir del 4 de junio). Lo imposible, lo oculto, aquello que está por descubrir, empieza a poblar las calles de la capital de España. Animador de inanimados y buscador incansable no ya de la idea de estilo, esa palabra que se confunde habitualmente con el ruido y la furia diarios, sino de toda una poética propia en la representación; Madoz inaugura en un previo de Photoespaña una exposición en su Madrid natal. Gracias a que podemos disfrutar de gran parte de su obra (más de la mitad de las más de 120 fotografías son inéditas) llegamos a decir que en el mundo de los sueños, el tuerto no es el rey. Porque es necesario no sólo estar familiarizados con la textura de los objetos y su calidad, sino que el espectador construye siempre el sentido, un sentido que cambia de imagen a imagen. Y lo hace gracias a lo que tiene delante de sus ojos; algo, como decíamos inaudito. Y aquí es donde aparece el estilo Madoz, si es que la palabra estilo sigue existiendo. Comisariada por Borja Casani, como ya sabían los aficionados a su obra, al autor no le gusta titular sus fotos entre otras cosas porque hacerlo supondría romper con la educación y la elegancia establecidas; es decir, con Las reglas del juego, que así se llama la exposición. Desde un libro cerrado con escaleras que desde su lomo viajan al interior, la nube con aguja atravesada que sugiere que podría llover hacia arriba o el preciso cuello de camisa donde un pentagrama nos lleva a la...

Pop psicodélico ‘made in Galicia’ May29

Pop psicodélico ‘made in Galicia’...

La escena independiente está viviendo un lance de desaforado furor en plazas como Galicia, de donde no cesan de surgir bandas interesantes en todos los estilos. Una de las más sugerentes y pujantes es Puma Pumku, quinteto afincado en Santiago que ha debutado en largo con Is It In You?, un tratado de pop psicodélico enérgico y lisérgico. Varios elementos llaman poderosamente la atención al aproximarse al universo de estos gallegos: su rabiosa juventud, su curioso nombre ­–aliteración y misterio­–, su querencia por lo colorista y, por supuesto y en suma, su propuesta musical y sonora, con un pie en iconos de la psicodelia como Pink Floyd y otro en el añorado sonido Madchester de principios de los noventa. Vayamos por partes. Puma Pumku nace como combo en los albores de 2013, cuando coinciden en la Universidad en Santiago de Compostela cinco chavales –en la actualidad tienen entre 22 y 25 años– procedentes de distintos puntos de la geografía gallega, a saber: Amadeo Varela (voz y guitarra), Álvaro Dosil alias Coque (guitarra y coros), Guillermo Cavero alias Pamper (bajo), Óscar Raña alias Pulpo (batería) y Francisco Varela (teclado). Dos son de Noya (La Coruña), uno de Lugo, uno de Vigo (Pontevedra) y otro de Orense. Todo un ejemplo de alianza de provincias del que deberíamos tomar nota por estos lares. Su experiencia previa era escasa, aunque todos los miembros habían hecho sus pinitos: el batería en un grupo llamado Sally said so; el teclista en Dirty Socks; el cantante en Johnny and the Ticks; y el bajista y el guitarrista en Lagarto Jesucristo. Proyectos “fugaces y embrionarios”, según relata Coque, que llegaron a editar maquetas pero nada en vinilo siquiera. Con ese parco bagaje, estos intrépidos amantes de las atmósferas hipnóticas y los desarrollos...

CUANDO STAR TREK DESCUBRIÓ LA SINGULARIDAD May29

CUANDO STAR TREK DESCUBRIÓ LA SINGULARIDAD...

(Texto cortesía de Cipriano Valenzuela) Star Trek es la mejor serie de ciencia ficción por sus excelentes guiones; una saga que (creada en 1966 por Gene Roddemberry) ha inspirado grandes inventos tecnológicos para la humanidad (teléfono móvil, “intercomunicadores”, tablets, nanosondas, programas de detección computacional para la medicina, etc.). Viendo su primer largometraje, realmente me doy cuenta que también ha sido el germen de una dimensión paralela que ha convergido con la Singularidad (Singularity): crecimiento exponencial que empieza a volverse explosivo y profundamente impactante hacia la era de la fusión inteligencia humana-artificial; un valor que trasciende. Nuevo paradigma del proceso evolutivo, en el que las máquinas “en un futuro muy, muy, cercano” serán humanas aunque no sean biológicas. En 1979 comenzó la saga de largometrajes de la serie Star Treck, que ha llegado hasta 2015 con la excelente película En la Oscuridad, obra maestra de la ciencia ficción, con un Benedict Cumberbatch sublime (Sherlock Holmes, The Imitation Game) en el papel de Khan, tal vez el enemigo más interesante y de mayor personalidad de la saga, junto a los Klingon. Pero volvamos a la primera película: The Mothion Picture (1979). En ella, una gigantesca nebulosa de energía que resulta ser una nave, se dirige hacia la Tierra eliminando a todas las unidades de carbono (seres biológicos inteligentes) que encuentra a su paso. Veyer (V’Ger) va en busca de su Creador, lo que descubre el señor Spock cuando logra entrar en el interior de la nave, enigma que desvela el capitán Kirk en la escena final, ya que se trata de la sonda Voyager 6, encontrada por un planeta-máquina que la había reprogramado para reunir toda la información del universo y así transmitirla a su Creador. En ese viaje de 300 años V’Ger evoluciona y adquiere...

Memorias con nombre de mujer May13

Memorias con nombre de mujer...

Un viaje a través de las canciones que reflejan el espíritu de las ciudades que visitan sus letras y que evocan sus partituras. Más de 13.000 kilómetros recorridos con la imaginación en las dos primeras entregas de la serie, de Madrid a Estambul. DesdeFinlandia a Turquía, donde se tocan dos continentes, la Europa del Este agrupa iconos que han atrapado la inspiración de compositores célebres de todo el mundo anglosajón. Más de siete mil kilómetros han sonado, cuando otro viaje de ocho canciones comienza en Letonia. The Weepies deslizan alusiones al turismo sexual preguntando por la tristeza de las chicas de la Riga señorial, con un tema con reminiscencias infantiles, que tiene acordes de infancia perdida. La KGB apunta un nombre en la libreta:Michael Jackson, que dice encontrarse solo, que dice oler el peligro, que canta sentirse como un extraño en Moscú. La voz desgarrada se pierde en una gran plaza ahogada por la lluvia, y en la que también resuenan las percusiones que recuerdan a simbólicas paradas militares. También llegan a Moscú —pero desembarcados de un horrible vuelo transoceánico— The Beatles. Se encuentran con una Unión Soviética desmembrada, y deciden llevar su canción hasta Kiev, para rendir un homenaje a las cálidas chicas ucranianas, cálidas a pesar de la frialdad de las tierras y del carácter. Rock con aires californianos para un trayecto a una Ucrania que ya es un país distinto al que se refería Mccartney. Más al oeste, Polonia, con la compañía de Joy División en el reproductor de música. Varsovia suena al post-funk de Joy Division.La banda inglesa adoptó en sus orígenes el nombre de la capital, que suena a su música. Y aprovecha el tema para reconstruir el ambiente de los conciertos, lúgubres y decadentes como la propia ciudad, pero...

El evento cultural más importante de América Latina...

Mientras en Sevilla está teniendo lugar su Feria del Libro anual, en la capital de la Argentina concluyó hace dos días el que se considera el evento cultural más importante de América Latina: la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Cuando el verano porteño se retira de a poco (y este año más lentamente que de costumbre) para darle lugar a la llegada del otoño, la Feria abre sus puertas en el predio de La Rural y durante tres semanas recibe alrededor de 1.200.000 visitantes que se pierden por pasillos y stands pero se encuentran y se topan con libros en una superficie de 45.000 metros cuadrados. Del 23 de abril al 11 de mayo pasados se desarrolló la 41ª edición de este mega evento que entusiasma a profesionales y al público general por igual. Hay algo de sol afuera. El otoño se resiste. La Feria brilla. Los pabellones verde, amarillo y azul se alzan sobre alfombras. Las salas ofrecen actividades. La programación promete invitados nacionales y extranjeros. México tiene protagonismo porque es el país invitado de este año. Y Aladar está en Buenos Aires. Me siento en una pizzería dentro del predio de la Feria y en esa mesa, bajo una sombrilla, espero a Pablo Perelman, economista argentino especializado en industrias culturales y en particular en la industria del libro, para entrevistarlo. Sé que puede darme respuestas muy precisas, pues realizó por encargo de Comisión Económica para América Latina (CEPAL) los primeros estudios sistemáticos sobre las IC (Industrias Culturales) en la Argentina y coordinó el Foro de Industrias Culturales de la Secretaría de Industria. Fue, además, durante más de diez años Director del Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano (CEDEM) en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Mientras...

Plataforma

Plataforma es esa novela de Michel Houellebecq que produjo ciertas reacciones en la crítica y los lectores, quienes no elogiaban precisamente ni a la obra ni a su autor. Es que Plataforma puede ser leída como un bodrio pornográfico. El bodrio de un misógino; también podría ser. Más de doscientas páginas son un bodrio que se salvan espaciadamente por algunas frases para subrayar. Sin embargo, no se puede negar que es una novela inteligente y valiente y que eso la hace muy propia de la voz, de la marca a esta altura, de su autor. Houellebecq dice lo que quiere y bravo. El problema no es él, creo yo, es que esta novela en particular realmente se siente como un bodrio por momentos. Habrá a quien le encante, claro. El tema central de la trama es el turismo sexual. Si bien la novela es (lo creo con convicción) una denuncia a la explotación sexual en el tercer mundo, sus personajes principales (Michel  y Valérie) viven de eso, explotan eso mismo, lo llevan al máximo, lucran con ello. Mientras tanto, se aman, y sobre todo, tienen sexo permanentemente; sí, sobre todo y no a solas, en muchas ocasiones en orgías o al menos una persona más. Páginas y páginas de descripciones explícitas de actos sexuales que se suceden uno tras otro sin descanso como si la esencia de la condición humana estuviera en la actividad sexual. Algunos encuentros rozan lo inverosímil o al menos parecen de película pornográfica de clase B o Z. Ellos se aman, pero de ese amor se habla a través de la carne. Veinte páginas antes de que termine el libro, la novela da un vuelco impresionante y ahí yo me recompongo, reconozco que mereció la pena todo el bodrio de...

Herejes

El escritor Leonardo Padura va más allá de la serie negra de Mario Conde, el detective fetiche que le ha llevado a la fama, y la mezcla en Herejes con toda una novela histórica, con dos tramas diferentes de investigación, y con una reflexión –también- sobre los imperceptibles movimientos de la sociedad cubana actual, en una obra que si en algún momento nos parece demasiado extensa, consigue resolver después con agilidad, y mantenernos atentos hasta la última página. A los aficionados no hay nada que decirles, el escritor muestra su oficio, socarronería, una mirada crítica, nos introduce en círculos y mundos que nos motivan a no detener la lectura. Para los legos, señalar que Herejes puede ser un buen acercamiento a la novela negra, a la de Leonardo Padura y a la literatura cubana, una trinidad que les va a dejar –seguro- con muy buen sabor de boca. En un vaivén que nos arrastra desde el siglo XVII hasta la actualidad por Miami, La Habana y Ámsterdam, atravesando historias e Historia, componiendo un misterio que va enredando sutilmente al lector. Una excelente documentación, interesantes referentes literarios y artísticos, y experiencia en escribir y en novelar, sitúan a Padura junto a los más potentes escritores actuales en lengua española. Herejes es cautivadora, electrizada por el pulso que le toma a la capital isleña. Pero no se queda ahí sino que traza un mapa de la maldad humana a través de las épocas, destacando algunos hechos recónditos, interesantísimos, con los que ambienta sus páginas. Hay guiños a la gastronomía, a las tribus urbanas, a la capacidad de sufrimiento del pueblo de Cuba en un relato magistral sobre las vicisitudes de los judíos como nación, que también llegaron al Caribe. Establece además un itinerario alternativo desde donde...

Libertad absoluta para celebrar una década May13

Libertad absoluta para celebrar una década...

Igloo es una banda gallega que acaba de cumplir diez años moviéndose por los escenarios y ofreciendo grandes dosis de pop rock. Para celebrarlo, ha publicado Igløø2 el mes pasado: un trabajo compuesto de novedades, versiones e incluso remezclas. La apuesta por revisar y reinventar varios de sus antiguos temas, la confianza de versionar canciones de grupos clásicos y el atrevimiento de ceder su música a las remezclas hacen de Igløø2 un álbum singular y repleto de contrastes. Hace diez años que Igloo fue el nombre con que se bautizó a un grupo de sangre y acento gallegos. Una década después, esa banda cuenta en su historial con cinco álbumes y una larga lista de conciertos, donde tanto uno puede quedarse con el entrañable directo ofrecido en el bar más pequeño del pueblo, como con aquel donde teloneó a una banda conocida por el nombre de Franz Ferdinand. La carrera del cuarteto con sede a medio camino entre Caldas de Reis y Vigo es de lo más completa, tanto si nos referimos a experiencias como si hablamos de la música a la que han dado forma. Pero, es cierto, hasta entonces Igloo no había hecho algo parecido a Igløø2 (Ernie Records, 2015): disfrutar de la más absoluta de las libertades a la hora de editar un disco. La banda está formada por Beni Ferreiro (voz y guitarra), Juanma Fernández (guitarra), Julián Rodríguez (bajo) y Berto Torres (batería). Aunque su disco debut no está disponible en plataformas digitales (es más, podría suponer una curiosa odisea dar con él incluso en formato físico), sí es posible disfrutar de sus otros trabajos anteriores: #2. La transición de fase (2009), ∞3 (2011) y Ø4. El conjunto vacío (2013). Y viene a cuento citarlos no solo por su calidad y...

JUAN PERRO, un trovador del Misisipi de lengua Zulú...

A los cinco años, ¿mi canción? Escuela de calor. No paraba de pedirle a mi tío, cuando me llevaba en el coche, que la pusiera otra vez. Por eso, que Santiago Auserón, vocalista del grupo que fue, Radio Futura, viniese al teatro de mi pueblo, que me prestara su tiempo para una charla y que pudiera verle actuar después, lo consideraba un privilegio. Santiago es un caballero, respetuoso con sus fans, y un señor cariñoso. Prefiere sentirse acompañado por su banda y cuando vienen por aquí abajo, tener como artista invitado,  a Raimundo Amador, al que decía en los ensayos: – que no digo que te sientes, sino que te sientas cómodo. Y le colocaba bien la silla como muestra de su excelsa educación. Su estilo ése, procurar que la gente se sienta cómoda. ¿Tiene algo que ver el espectáculo de esta noche con el que ofreció en Nocturama hace un par de años? «El espectáculo, la primera novedad que presenta es la incorporación de un extraordinario clarinetista- saxofonista, Gabriel Amargant, y nos apetecía echar un viento encima a las guitarras, juegos armónicos más completos para encontrar paisajes novedosos y dejar que las canciones se reinventen». «Hoy mismo, vamos a estrenar Agua de limón. No la hemos tocado nunca en directo, ni ensayado». En el escenario contaría la historia que había detrás de esta canción que surgió de la noche anterior con Raimundo, en La Caja Negra. Le preguntó Santiago, ¿tú que bebes? Y éste contestó – ¿yo? Una agüita de limón. Auserón es uno de esos músicos en extinción que dan más de lo imposible en el escenario, lo llena de lugares como Tijuana, Nueva Orleans, el Misisipi más añejo, Nápoles, Cuba, al son de jazz, blues y boleros, al tiempo de contar...

El forzado inocente

El forzado inocente (Madrid, Pre-Textos, 2014) es el poemario clave de la carrera del poeta franco-uruguayo Jules Supervielle (Montevideo 1884–París 1960), en su día amigo inspirador del gregueriante Ramón Gómez de la Serna y, como él, escritor único e inimitable. Publicado en París en 1930, en plena efervescencia surrealista, El forzado inocente es un triunfo de la inteligencia, de la necesidad sobre el azar. En una línea de búsqueda parecida a la surrealista, Supervielle nunca aceptó la escritura automática propugnada por André Breton y sus seguidores, aunque navegó las aguas del momento de duermevela en el que la razón empieza a anegarse en el mundo de los sueños. Casi un hierofante, invocaba la magia en la espuma de lo cotidiano como el que convoca los espíritus ancestrales para encontrar el sentido trascendente que anida en el corazón de los hombres. No tengo noticias de que frecuentara los paraísos artificiales, pero la alucinación es la pauta de su discurso lírico. Y, sin embargo, la metáfora deslumbrante no era su camino, prefería la construcción de un universo de imágenes extrañas por asociación improbable de ideas comunes, no por la superficie irracional de un lenguaje violado por el inconsciente (“Olvida ya las manos y los ojos del viaje, / escucha las razones de tus muros sensatos, / es por aquí, te digo, es por aquí”). Supervielle nunca fue un poeta a la moda, ni ahora en estos tiempos postmodernos anda de moda. Poeta a la antigua, no por su clasicismo formal, ni por la exhibición de una retórica ampulosa, sino por creer aún que la poesía era una forma de conocimiento capaz de elevar al ser humano por encima de la vulgaridad. Poeta suprarrealista, no por despreciar la realidad, sino por querer asirla entre sus manos más...

UN DÍA EN LA FERIA DEL LIBRO DE SEVILLA...

Desde el 7 al 17 de mayo, en la Plaza Nueva (Sevilla), 39 expositores de editoriales, librerías y autores entrarán en diálogo con los ávidos lectores. A esta cita acudirán personas para que les firmen libros de autores a los que quieren conocer; expertos para hablar de escritoras y escritoras para dar charlas; cantautores, pasacalles; y, para profesar respeto a la vida y obra de un héroe cultural, como Rafael de Cózar. ¿Yo? Para comprender el ambiente respirable entre billones de hojas de papel. Fui acompañada. No me costó convencer a mis compañeras de periodismo, Isabel, Ángela, Cristina y Sara, cuando les dije que a las 18.30, en la caseta nº7 de Ediciones En Huida, habría un coloquio, Relatos y mujer. Llegamos tarde a la cita, pero el joven que detentaba la editorial se percató de nuestra desazón y tuvo el gesto de llamar a la autora de la tercera edición de un libro que apareció en septiembre de 2014. Amablemente, nos concedió unos minutos y desordenamos las sillas, para formar un pequeño círculo. Carmen Bretones, siendo almeriense, profesora de Instituto, en un pueblo de Sevilla, y doctora en Literatura Inglesa, es éste su primer libro de literatura de  ficción, Once relatos de mujeres de hoy. Comenzó a preguntarle Isabel Lara, ¿consideras que las cosas que le ocurren a las protagonistas tienen su causa en las condiciones sociales en las que viven? «Son las cosas que nos pasan a todos, gente trabajadora, con sus traumas. Son personas en las que se ven reflejadas o dicen “¡si ésta es mi vecina!, o ésta soy yo o es mi madre o es mi tía”. Los personajes son gente normal frente a situaciones de la vida que nos unen a todos y a todas». ¿Qué hizo “click”...

Aladar deportivo mes de abril...

Aladar 50

De decadencias y vanguardias May07

De decadencias y vanguardias...

Desde Madrid a Helsinki, el continente europeo muestra en su música múltiples aristas, producto de las capas en las que se superpone su propia historia de miserias y grandezas. El cuentakilómetros está a cero. En el reproductor tampoco avanza el código de tiempo del primer tema. Arranca un viaje alrededor del planeta que es al mismo tiempo una vuelta al mundo de la música, que en ocasiones se revela como el mejor acompañante. Sabina hace girar las ruedas por un lugar donde el mar no tiene cabida, cruce de caminos de ambientes sórdidos y juventudes malgastadas, con una instrumentación limpia, con una marcada presencia de las guitarras acústicas y una edición cuidada. La norteamericana Melody Gardot se adueña de un acento que no le pertenece, para hablar de una Lisboa de jazz, a la que un preludio de campanas de las iglesias de la Alfama y de los tranvías y los elevadores transportan al viajero. La canción remata en un colofón de cuerdas viejas, cuyo eco es devuelto por desconchones de los muros de los barrios históricos. Un océano más al norte, Fiddler’s Green nos hacen sentir con su particular estilo irish folk rock —y también con sus flirteos con elpunk—, las emociones de un paseo agitado por la noche de Dublin. Suzanne Vega también pasea, pero por las calles de un Liverpool silencioso y sin tráfico en una tarde de domingo, donde presenta a los personajes solitarios que cuentan su historia sobre un contrapunto de piano que desasosiega. Los cambios de ritmo y de instrumentación del tema llenan de aire los pulmones para proseguir un viaje que también hicierom de Liverpool a Hamburgo, The Beatles buscando una fortuna que llegaría más tarde. Pero antes de llegar a Alemania… Francia y Holanda. Ni más...

De Cuba para el mundo sin pasar por el calendario May07

De Cuba para el mundo sin pasar por el calendario...

Cuando acaba de anunciarse que la documentalista Lucy Walker rodará la secuela del documental de Win Wenders Buena Vista Social Club (1999), recuperar esta película se convierte en cita obligada para los amantes de la música y de su relación con el cine. La música y el cine documental siempre han tenido una relación amorosa que va más allá del uso de la primera con un sentido diegético, o como simple acompañamiento de las imágenes de una realidad en movimiento. La relación música-cine ha fascinado a directores e incluso a los propios músicos, obsesionados  por reflejar en veinticuatro fotogramas cuánto es capaz de aportar el sonido en su formato visual. Documentales sobre grupos musicales,  solistas o músicas populares ha habido, hay y habrá, infinidad de ejemplos. Desde Don’t Look Back (A. Pennebaker, 1967), considerado el mejor documental musical de la historia, y donde la cámara captura a Bob Dylan con las manos en la masa durante noventa y seis minutos, hasta Canciones para después de una guerra (B. Martín Patino, 1971), en el que la música tradicional se convierte en el hilo conductor de una España recién salida de una guerra y con la esperanza de vuelta a la caja de Pandora. Pero en general, rara vez detrás del mero hecho musical en formato audiovisual existe una historia, una narración fílmica que acompañe a la melodía en su devenir cinematográfico. Por ello  el director alemán Win Wenders encontró a finales de los años noventa del pasado siglo una mina de oro en la historia de unos viejos músicos cubanos que a pesar de la edad y del olvido, se encontraban en perfecta forma. Tanto como para convertirse en los protagonistas de un disco que recibió un Grammy y vendió millones de copias, y de...

Mar y literatura: el noviazgo extraordinario May07

Mar y literatura: el noviazgo extraordinario...

Desde el 15 de abril, en el Museo Naval de Madrid, podemos asistir a una preciosa exposición: Hombres de la mar, barcos de leyenda. Arturo Pérez Reverte, escritor y académico, es el comisario y promotor de la muestra. Su amor por el mar, la navegación y la literatura, se dejan notar en cada uno de los espacios dedicados a barcos (reales o pertenecientes a una obra literaria y, por tanto, pertenecientes al mundo de la ficción), a marinos o a una etapa de la historia en la que el barco fue fundamental. Barcos que nos hacen recordar momentos inolvidables como el Victoria de Juan Sebastián de Elcano o el Titanic. Y barcos que nos hacen recordar esas lecturas que nos llevaron a lugares remotos, misteriosos y llenos de aventuras, como el Pequod de Moby Dick o el barco capitaneado por Jim Hawkins con el que descubrimos La isla del tesoro, el Hispaniola. El museo Naval de Madrid es, posiblemente, uno de los mejores museos de Europa dedicados al mar, a los barcos y a la historia que funde ambas cosas en el tiempo. Y -¡qué paradoja!- está en Madrid, una ciudad que tiene la costa a cientos de kilómetros de distancia. El que escribe tuvo la gran suerte de realizar la visita acompañado por uno de los guías voluntarios de la institución. Cada mapa, cada lienzo, cada pieza, cada cañón, es motivo de explicación, de una charla verdaderamente agradable. Un nutrido grupo de voluntarios preparadísimos, son los encargados de mostrar a los visitantes esta exposición y el resto del museo. Merece la pena contar con ellos. La exposición Hombres de la mar, barcos de leyenda sirve para hacer un recorrido por la historia. Desde Grecia hasta nuestros días. Pero, también, para realizar un recorrido...

EL PRIMER CASO DE MONTALBANO...

La editorial Salamandra es responsable de la publicación en España de los veintidós libros que tienen como protagonista a Salvo Montalbano; criatura inventada, con sapiencia y cierto humor corrosivo, por Andrea Camilleri; escritor siciliano que conoce la gastronomía de las trattorías o los textos de Borges de un modo tan sumamente fino y sutil como lo son los tres casos que nos presenta, todos ellos de una actualidad pasmosa. Apuesta por los personajes y la trama; una trama que en los tres casos opta por finales que se desinflan como buñuelos de viento, buscando una interpretación de lo que ocurre cuando no sucede más que el choque de caracteres tan latino del quién es más, lo que lleva a su vez al pensamiento catastrofista, al qué pasaría si. El autor utiliza premeditadas y jugosas elipsis que, lejos de alejarnos del entretenimiento dan calidad literaria a un universo y a un personaje que no sabemos (sobre todo si llegamos sin conocimiento previo a su encuentro, como es el caso) si se trata de un gandul, un pedante o un comilón que necesita sestear antes de meterse al ajo; su lado oscuro está tan cerca de los detectives de Mendoza como a veces del Carvalho de Vázquez Montalbán. En Siete lunes, a partir del descuartizamiento de cuatro animales (los tres primeros Pez-Pollo-Perro) se inicia un supuesto jeroglífico cuya posible solución está en la Qabbalah. Se reflexiona sobre la inutilidad de todo conocimiento metafísico y hasta patafísico, para resolver un enigma en lo intrincado y conflictivo de la condición humana. El primer caso de Montalbano narra la asignación de plaza de Salvo; él no quiere ser destinado a un pueblo de montaña perdido de la mano de Dios, por lo que consigue que un inspector traslade su...

Ética para Amador

Han pasado muchos años desde que Fernando Savater escribió su Ética para Amador, y, con ellos, son muchas las cosas que han cambiado. Amador, su hijo, ya no es ese chaval de 17 años perteneciente a esa generación bien o mal llamada X, que pasaba de la política y los políticos, que consideraba que ese rollo era muy chungo, que no había más que chorizos, que mienten hasta cuando duermen, y que tenía, en líneas generales, una actitud más que pasiva hacia ella. Que pensaba que más valía dedicarse a vivir lo mejor posible y a ganar dinero, en vez de perder el tiempo en tonterías como cambiar el mundo. Que tenía como referente vital a Mario Conde. Amador es ahora un conocido pensador, más que interesado por la política, a cuyo análisis dedica buena parte de sus estudios; su generación (la mía), está ahora abrumado por la situación, la crisis generalizada, las hipotecas y las responsabilidades propias de la edad adulta, y, lo que es aún más importante: esa apatía generalizada, esa abulia social, ha desaparecido por completo. No hay bar ni parada de autobús en que no haya conversaciones (y discusiones) acerca de lo que está haciendo o dejando de hacer el Gobierno, se conocen los nombres, vidas, hechos y milagros de los candidatos a mantenerse en su puesto o a reemplazarlo, y la sociedad, en su conjunto, no ha tenido más remedio que reaccionar. La percepción puede que no haya cambiado en exceso, pero sí la manera de vivirla. Y, en estas circunstancias, Política para Amador, ese texto que Savater escribió alarmado y lleno de cariño hacia su hijo, y, por extensión, hacia toda una generación, se hace imprescindible. Cierto es que tanto este como su antecesor, Ética para Amador, se ...

La maestría de reinventarse continuamente sin miedos May07

La maestría de reinventarse continuamente sin miedos...

Blur es un cuarteto británico famoso por marcar época. Varias veces. Porque su estilo ha estado en constante cambio, siempre apostando por experimentar con afán de encontrar nuevas vías de expresión. Ahora, estrenan nuevo trabajo. The magic whip (2015) es un álbum con doce nuevos temas, que reafirman el carácter y la esencia de un grupo de músicos que no se mete en el estudio de grabación si no es para explorar nuevos territorios que, a su vez, no dejen de conectar con su obra anterior. Rubricaron con letras doradas una época esplendorosa en el britpop, en la década de los noventa. Pero, antes, habían levantado aplausos y ovaciones con su disco debut, agrandando el género del rock británico. Y, más tarde, sorprendieron adentrándose en otros territorios como el reggae, el punk y la psicodelia. Para entonces, ya habían sido considerados unos de los grandes propulsores del movimiento indie. Así es la biografía de Blur. Un carrusel frenético, plagado de éxito pero sobre todo de sorpresas. Porque no todos sus trabajos son excelsos pero, desde luego, a ninguno se le puede reprochar una falta de originalidad o de carácter propio. Y ahora, trece años después de su último álbum, vuelven a la carga con otra obra de singular temperamento. Sí. Blur ha vuelto. La banda la componen Damon Albarn (alma máter, que se sitúa ante el micrófono, agarra una guitarra o se pasea por los teclados), Graham Coxon (guitarrista), Alex James (bajista) y Dave Rowntree (a las baquetas). Esta es la formación inicial y, para alegría de todos, la que ha dado forma también a The magic whip. Porque durante un período Graham Coxon abandonó la formación, aunque no merece la pena ocuparse con los líos o cotilleos internos del conjunto, con todo lo que...

NUEVE RELATOS, “NUEVE”...

Zonas de sombra y secretos inconfesables, pasiones que redimen o esclavizan, familias que arropan o acentúan la soledad, la vergüenza y el miedo. La prosa de Rodrigo Hasbún busca qué es eso que esconden tus amigos, qué ocurrió en la escuela o bajo tus sábanas. Te busca a ti. Por eso perturba, por eso engancha. Según refiere una nota al pie de la página 168 del libro editado por Demipage, en “Nueve” de Rodrigo Hasbún (nacido en Cochabamba, Bolivia, en 1981), se reúnen algunos de los cuentos que ya formaron parte de tres de sus libros anteriores: Carretera y Reunión, que se publicaron originalmente en “Cinco” (2006), Familia, El futuro y Larga distancia, en “Los días más felices” (2011) y La mujer y la niña, Sryacuse, Los nombres y Tanta agua tan lejos de casa, publicados en “Cuatro” (2014). Si tuviera que resumir en una frase mi impresión después de leerlo, diría que “Nueve” es un libro incómodo. Con un título breve –que alude al número de relatos que contiene-, una cubierta eficaz pero vacía, teñida tan solo de rojo cereza y una prosa directa, sin adornos, a veces delicada y en ocasiones infiltrada de cierta sordidez, los personajes de “Nueve” exhiben sus contradicciones con una palmaria falta de pudor; se saben perdidos, frágiles, fallidos, pero aun así se muestran. De una manera imprecisa, todos ellos se parecen entre sí, no porque carezcan de perfiles propios y diferenciados, sino por la enorme potencia de todo aquello que comparten: nostalgias sin resolver, familias que nunca lo fueron del todo, el sexo como único vínculo posible y como intensa desazón, el paso del tiempo y la incertidumbre de sus consecuencias, la conciencia de la muerte. Todo ese inabarcable galimatías al que llamamos humanidad. Por razones diferentes,...