Un hombre que duerme

Un hombre que duerme, que reposa, que se aísla del mundo en su diminuta buhardilla y para cuya literatura cualquier mínimo detalle cobra una importancia primordial. Un flâneur que atraviesa los grandes bulevares de incógnito, queriendo disolverse en la ciudad y en la masa. Este es el retrato de la bohemia de finales del siglo XX. La idealización de la escasez, el disfrute de lo poco, la hipersensibilidad de los diminutos placeres. Un hombre que duerme es una novela de meditación y de silencio. Otro de los ejercicios literarios de Georges Perec. Una escritura de lo íntimo, del alejamiento. Cuando la vida se transforma por medio de la literatura, y la soledad buscada se convierte en una obra de arte minuciosamente elaborada. Textos insólitos como este han convertido la breve carrera literaria de Perec –murió con apenas cuarenta y seis años- en objeto de análisis y estudio para los eruditos y de disfrute para los lectores. Porque las grandes historias a veces no hace falta buscarlas fuera, y el mundo de un escritor es rico por su misma naturaleza de artista, como para inspirarse en una mancha, en los cambios de la luz, en las sensaciones que se producen al cerrar los ojos al mundo y abrirlos a una vida interior. La literatura. Parece también una novela de crisis y de transición. Calificación: Muy interesante. Tipo de lector: Cualquiera. Tipo de lectura: Insólita. Argumento: Curioso. Personajes: Egotistas. ¿Dónde puede leerse?: En una buhardilla, en...

TRAGEDIAS (II)

Ifigenia entre los tauros, conocida habitual y erróneamente como Ifigenia en Táuride, destaca entre las composiciones teatrales de Eurípides por cierta libertad en su planteamiento que la convierte casi en una novela de aventuras, con los consecuentes componentes de suspense y de tensión dramática estructurados alrededor de una huida, la de la heroína griega, rescatada por su hermano, Orestes, que llega al país de los tauros en expiación de su culpa dinástica. Los diálogos son contrapunteados y brillantes, el personaje de Ifigenia complejo. Ciertas incongruencias de la trama pierden importancia gracias a una situación bien planteada y resuelta. Y es que quizás Eurípides sea más cercano a lo humano que los otros dos dramaturgos helenos, Sófocles y Esquilo, tan atraídos por lo heroico, por la influencia de lo moral y lo divino, centrados en la tragedia. Tragedia cuya intensidad se diluye en las obras recogidas en este volumen, salvo en Las troyanas que se lamentan por su suerte y su ciudad caída mostrando toda la implacabilidad de los vencidos. Otros vencidos son causa en Las suplicantes, una exaltación de la democracia ateniense. Porque recordamos que Eurípides escribió en tiempos de guerra y el ruido de las armas repercute en sus palabras. Ion está movida por la curiosidad del desenlace y el tema es –quizás- el de las debilidades humanas, en ella se inicia un curioso reproche a los dioses por su volubilidad en el que el dramaturgo incursiona en un interesante descreimiento que culminará con Heracles, donde todo es arbitrario. En Ion, como en Electra, se produce una hábil utilización de los movimientos escénicos, especialmente entradas y salidas de los personajes.  Las troyanas inician su lamento en el momento en el que los dioses abandonan Troya. La obra es una censura de la guerra,...

EL ALMA CONDENADA DE BERNINI Dic09

EL ALMA CONDENADA DE BERNINI...

Una exposición en el Museo del Prado analiza los proyectos del artista en conexión con los encargos de la aristocracia y la monarquía españolas para la ciudad de los Papas. Nunca se había dedicado una muestra en nuestro país al genio italiano. Se puede ver por primera vez en España la escultura Alma condenada que refleja con toda crudeza el espanto de afrontar el infierno para toda la eternidad. Un retrato psicológico de tremenda intensidad, representativo del barroco. Tuve el privilegio de ver el Anima dannata en el Palazzo Monaldeschi de Roma, nuestra legación ante la Santa Sede y la Orden de Malta. El embajador, Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga, nos la señaló inesperadamente sobre una consola dorada. Estaba iluminada por un potente foco. Pudimos ver entonces el gesto de un rostro humano en el instante terrible, cuando prende en él la consciencia de su condenación eterna. Era el retrato mismo del horror, emergiendo de la penumbra barroca de la tercera antecámara. El busto es también un autorretrato de su autor, Gian Lorenzo Bernini. Ahora se da una oportunidad excepcional para que cualquiera pueda contemplarla junto con su compañera el Anima beata, que parece transportada al éxtasis al conocer el anuncio del paraíso. Son, sin duda, dos obras maestras de la escultura por la profundidad con la que el escultor supo captar las tensiones emocionales, capturar la violencia de las emociones y de los sentimientos congelada en un instante preciso. Las ánimas son un encargo del cardenal Pedro de Foix, probablemente para su tumba en San Giacomo degli Spagnoli y fueron talladas en mármol en torno a 1619. Son junto al busto del cardenal Scipione Borghese las obras principales -y lo único memorable- de una muestra menor, sin otras piezas destacadas, que a duras penas...

¿Por qué Grecia?

La profesora de griego antiguo Jacqueline de Romilly, miembro de la Academia francesa, expone en este ensayo de una manera rigurosa, pero amena para el lector común, porqué Grecia es la madre de la civilización occidental. Analiza qué circunstancias excepcionales convergieron en ese siglo V antes de Augusto para que se enunciaran, se pusieran las bases de la filosofía, la política, la medicina y la tragedia; se inventara la historia y se diera la medida del hombre a la escultura y a los mismos dioses. Un momento seminal y maravilloso que De Romilly recorre admirada. Grecia nos ha convertido en lo que somos. Sus bardos codificaron los mitos y formularon unas reglas generales para gestionar las sociedades por las que aún hoy nos guiamos. La autora nos acompaña en este libro por un viaje a través de los textos, con citas breves que analiza y que sirven de ejemplo para cada forma de pensamiento nuevo, revelado, condensado y plasmado en la literatura. Pero sobre todo estudia la vigencia de esa antigüedad contemporánea, busca las circunstancias que la formaron para que el lector –aquí sí nos corresponde a nosotros- decida qué parte de escoria se ha añadido, a lo largo de dos mil quinientos años, a esas ideas livianas y flexibles que forjó un pueblo decisivo. Una nueva mirada interesante sobre una Edad de Oro. Calificación: Muy interesante. Tipo de lector: Cualquiera. Tipo de lectura: Amena aunque profunda. Personajes: Los viejos conocidos de la literatura clásica. ¿Dónde puede leerse?: En...

Tristes trópicos

Claude Lévi-Strauss, destacado antropólogo y pensador, se muestra implacable al inicio de ésta obra, en la que comienza criticando los viajes, ese tiempo inútil que el investigador pierde desplazándose para recopilar sus informaciones; esa moda de viajar para después contarlo, que conoció un apogeo en los años treinta y que desde entonces no ha hecho más que incrementarse y devaluarse. Pero detrás de esa postura, un poco snob sin duda, el escritor no puede evitar que se transparente su atracción por el nomadismo; como tampoco puede negarse a emprender él mismo su propio relato. Esto es contradictorio, pero el resultado es una de las novelas más interesantes que se han publicado sobre el tema. Es una miscelánea: hay reflexiones autobiográficas sobre sus estudios y motivaciones, hay novela de viaje en el sentido clásico, abundante de descripciones. Tenemos un meditado análisis de las sociedades a las que dedicó sus estudios, principalmente los indios de la región amazónica; pero también fragmentos de sus experiencias en Asia y en África. El sabio aprende, después conoce, más tarde aplica todo ello para continuar su aprendizaje en un círculo imparable que fija por escrito para sí mismo, y luego comparte con el lector. Tristes Trópicos es un estudio sociológico divulgativo y comprensivo, pero también denso de pensamiento crítico. Deja en pañales a cualquier otra novela del género porque el del escritor francés es un adentramiento verdadero en las tinieblas primitivas, en un momento histórico en el que eso todavía se podía producir. Y deja testimonio de cosas que ya no están o que ya no son como eran cuando las visitó. Lévi-Strauss es un nombre imprescindible para entender la antropología y el pensamiento del siglo XX. Calificación: Bueno. Tipo de lector: Interesado en viajes y antropología. Tipo de lectura:...

Paisajes después de la batalla...

La ciudad contemporánea está descompuesta en Paisajes después de la batalla. Fragmentada, confusa, anegada por los aluviones de la inmigración. Está mutando hacia otra cosa diferente. Y Juan Goytisolo intenta imitar todo esto con la estructura de su libro, y reflejarlo con hiriente ironía. La ciudad por antonomasia es París. Él mismo reconoce que es el camino por un paisaje de ruinas ideológicas en el que se deja ver una crítica al capitalismo burgués, pero también el desencanto con el socialismo y sus miserias totalitarias. El escritor se convierte -y convierte a su protagonista- en terrorista urbano con el mismo afán de renovación que ha demostrado en todas sus novelas. Nos parece el diario de una estancia en París donde describe la complejidad de las calles. La ciudad multicultural -o aculturada- y las relaciones entre sus moradores, embarcados en una guerra soterrada. Un retrato iconoclasta por la agresividad con la que cuenta, por su estructura de cuadros inconexos que sin embargo van formando un sentido y construyendo una historia. En el fondo está el conflicto que causa la deseuropeización de las ciudades, el desorden de la vida moderna, el ocaso de las ideologías, pero también la labor del escritor como constructor del lenguaje y pensador del espacio urbano. Como cronista impune. Esa estructura en capítulos cortos convierte estos Paisajes después de la batalla en una novela más asequible para el lector medio que otras obras más ambiciosas de Goytisolo, le permite la reflexión, le pone en el ambiente, le garantiza la comprensibilidad y resulta muy recomendable para acercarse a un autor decisivo para la lengua española. Calificación: Muy interesante. Tipo de lector: Político o intenso. Tipo de lectura: Fragmentada. Argumento: Confuso. Personajes: Peculiares. ¿Dónde puede leerse?: En París, en el barrio del...

EN DEUDA CON EL PLACER...

Algo que parece otra cosa y que se va convirtiendo en una novela poco a poco. Estamos En deuda con el placer. Con recursos que no son nuevos, pero que son utilizados aquí de una manera bastante eficaz: un narrador encubierto, convenientemente construido con detalles autobiográficos, aderezado con un relato de carretera coronado por la gastronomía. Hemos de recordar que John Lanchester fue crítico de restaurantes para el Observer de Londres. Un mezclum en el que los tonos de color de las diferentes hojas se alternan, y se aliñan con acierto. Pero con unas extrañas notas de fondo. En deuda con el placer es también un recetario, y en parte un análisis del gusto, que el autor confiesa influenciado por Brillat-Savarin. Trabado con divagaciones que llevan al narrador, a quien nos confiamos incautamente, de lo personal a lo histórico o lo antropológico, pero terminando siempre en el gusto, un sentido que participa como ningún otro de todos los demás, que son capaces de modificarlo. Engañándonos. Tarquin Winot, el narrador, es posmoderno en su manera de escribir, puntilloso, egocéntrico, capaz de unas asociaciones de ideas inesperadas, nos descubre su novela en marcha y sus mecanismos de ficción un poco a la manera de un cocinero estrella, con muchos aspavientos, mucha cacharrería y algún fogonazo repentino. Y como uno de esos grandes chefs, su mérito último reside en saber mezclar los ingredientes de siempre de una manera distinta a como los esperábamos encontrar. Y eso solo lo sabemos cuándo rematamos el almuerzo. Quizás John Lanchester haya sido un poco sobrevalorado por este libro desconcertante. Calificación: Curioso. Tipo de lector: Aficionados a la gastronomía. Tipo de lectura: Amena, a veces divertida. Argumento: curioso. Personajes: Familiares. ¿Dónde puede leerse?: En un viaje gastronómico por Francia. Uno de los...

MI PADRE Y YO

Joseph Randolph Ackerley fue gran parte de su vida editor de una revista de arte, The Listener, y mantuvo amistad con destacados literatos de su generación: Forster, Auden, Isherwood, Wolf. Memorias como ésta son la parte más importante de su obra. La idea de que el hecho de contar tu historia -o la de las personas de tu familia- es importante, diferente o singular; la sensación de que realmente pueda aportar algo a la Historia de la Humanidad, es el motor de toda novela autobiográfica. Novela porque los hechos son alterados por la parcialidad, las lagunas de la memoria y los resortes de la escritura. En sus momentos más gloriosos este género se sostiene en la elaboración literaria (Proust) o en lo excepcional de la memoria (Chateubriand). Aquí no se da ninguno de esos supuestos, aunque el escritor sí que tiene algo nuevo que aportar: lo interesante de este libro es que J. R. Ackerley era homosexual, y que muchas generaciones después de él han querido escrutar su vida para comparar las frustraciones y los deseos. Y Mi padre y yo adquiere el valor del coraje. La valentía de desnudarse delante de otros, sobre todo cuando no se tienen cosas bonitas que enseñar y los otros te miran sin disimulo. Cuando la sociedad no está preparada para ese striptease. Ackerley orbita alrededor de los espacios en blanco de la vida de su padre para reconstruir su propia personalidad, se introduce a través de grietas en lo convencional, analizando el mutuo desconocimiento. Luego se confiesa. Su prosa tiene un fondo ácido que estremece el humor, y una sencillez buscada y eficiente que en algunos momentos nos conmueve. Calificación: Muy interesante. Tipo de lector: Cualquiera, aficionados a las memorias. Tipo de lectura: Amena. Argumento: Biográfico. Personajes:...

EN TORNO A LAS EXCENTRICIDADES DEL CARDENAL PIRELLI...

Esta novela es un despropósito. Me reconozco como un aficionado a la literatura decadente y a los raros. Confieso haber encontrado méritos e interés en Lorrain, en D´Annunzio, en Hoyos y Vinent. Pero esto es demasiado. Firbank no entendió en vida que no lo comprendieran, y es que seguramente el público británico no estaba preparado para la intensidad barroca de una Sevilla inventada, a lo que se trasluce detrás de esas liturgias de la catedral y del coso, hechos ininteligibles para la moral anglicana desplegados bajo la violencia de un sol ajeno y excesivo. Pero tampoco desde España se entiende esa imagen adulterada de Andalucía. Con lo cual el relato se torna ilegible. Son personajes sin componer, conversaciones mezcladas con vaguedad dentro la narración, estampas exageradas y anecdóticas sin ninguna profundidad, tópicos malformados. Una escritura breve, sin enjundia de relato ni de novela en la que solo hay destellos de extravagancia de lo que comienza siendo una farsa, lo que no sería malo si no fuera porque su autor, poco a poco, va intentando endosárnosla con sus veleidades literarias. Y aun así nos deja frases célebres por lo demenciales. No tengo nada que declarar aparte de mí mismo. El hechizo de Sevilla le trastornó. Calificación: Exótico. Tipo de lector: Raro. Tipo de lectura: Extravagante. Argumento: Desquiciado. Personajes: Latentes. ¿Dónde puede leerse?: En un patio de Sevilla, una noche de...

CÓMO DESCUBRIÓ AMÉRICA LA LUZ DE SOROLLA Oct07

CÓMO DESCUBRIÓ AMÉRICA LA LUZ DE SOROLLA...

La Fundación Mapfre de Madrid provoca una mirada notable sobre la carrera de Joaquín Sorolla en los Estados Unidos, una ocasión excepcional para ver reunidas obras que están dispersas por el mundo. La muestra pone en contexto el encargo para la Hispanic Society, en Nueva York, una de las embajadas oficiosas de la cultura española en el mundo, fundada por un enamorado de nuestro país y nuestras costumbres. Entre 1913 y 1919 Sorolla pinta la obra emblemática de su carrera artística, la Visión de España, para la biblioteca de la Hispanic Society of America, una colección de lienzos de grandes dimensiones que ofrecen un panorama de todas las regiones españolas. La serie se pudo ver en nuestro país en 2009 aprovechando los trabajos de restauración de la sede de la sociedad en Nueva York. Ese conjunto no se puede considerar aislado, sino que debe ser considerado en el marco de la intensa relación de viajes y de encargos que el pintor valenciano obtuvo en los Estados Unidos en los inicios del siglo XX; y eso es lo que hace la actual exposición de la Fundación Mapfre en su sala de exposiciones de Madrid. Sorolla había conocido a Archer Milton Huntington en Londres en 1909 y ese encuentro provocó dos exhibiciones sucesivas de sus cuadros en tierras americanas; para la primera, que recorrió Nueva York, Boston y Búfalo llevó trescientas cincuenta y seis obras que tuvieron un gran éxito de ventas que se reprodujo dos años más tarde en una gira por Chicago y San Luis. De ahí surgió el contrato para la Hispanic Society –fundada por Huntington-y la promoción del pintor como el artista español más célebre en los Estados Unidos, donde se consagrará como retratista de la alta sociedad. Antes de esta expansión...

CARMEN, COLECCIONISTA DE BELLEZA Sep16

CARMEN, COLECCIONISTA DE BELLEZA...

La baronesa Thyssen-Bornemisza expande sus colecciones de pintura por todo el territorio español. El museo de la calle de la Compañía, en Málaga, es una joya de arte y arquitectura. Hasta mediados de octubre el museo presenta además exposición sobre uno de los artistas más destacados de la colección, el asturiano internacional Darío de Regollos. El nombre de Carmen Thyssen está marcado en nuestra historia cultural y ahí se va a quedar. Inevitablemente. Mientras que el de otras muchas personas o personajes que no nos abandonan en las redes y los medios de comunicación pasarán al olvido, fútiles. Afortunadamente será así. Carmen es una coleccionista del siglo XXI, acumula, disfruta y gestiona su patrimonio pictórico a la manera de los mecenas anglosajones. Muy activa en el mercado del arte -y suponemos que excelentemente asesorada- sus colecciones dejan ver, detrás, un espíritu insobornable, su gusto personal, riesgo en las decisiones y la voluntad férrea de articular sus museos sobre firmes ideas rectoras. Actúa también como prestamista, receptora y –en fin- divulgadora. El Museo Carmen Thyssen de Málaga es un buen ejemplo, un compendio de Arte Español, pequeñas obras maestras de artistas españoles activos en su mayor parte a partir del siglo XIX. Se une a sus gestiones para que la colección familiar se quedara en España bajo paraguas de la Fundación Thyssen-Bornemisza, a la muestra complementaria de su compilación personal en el madrileño paseo del Prado, a las obras depositadas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y al futuro museo de pintura catalana en San Feliu de Guixols. Con la colaboración de los organismos públicos –el Ayuntamiento de Málaga- y la cierta polémica que siempre los rodea, los fondos están instalados desde hace ya tres años en el Palacio de Villalón, en torno a...

La vida instrucciones de uso...

Una novela sorprendente. Abrumadora. Por algo consideramos a George Perec como uno de los gurús de las letras contemporáneas, y a ésta como una de sus obras más destacadas. El libro gira en torno a un puzzle, y un puzzle es. También lo podemos comparar con un tapiz, un trabajo de patchwork construido con las cosas -los objetos-, y en el que el decorado –la decoración- es una singular escenografía, pero también el reflejo de la personalidad de sus moradores; una mise en scène que es también la escena del crimen: el lugar en el que permanecen las huellas que pueden llevar al esclarecimiento de los hechos. La vida instrucciones de uso es un prodigioso despliegue de imaginación. Al final de la obra hay una extensa bibliografía, pero aun así es inimaginable como puede Perec manejar, retener y moldear semejante cantidad de información. Y son los detalles los que se sublevan y lo dominan todo con un imperio casi insoportable. Son los detalles los que van formando la novela por acumulación y dando paso a historias cada vez más sorprendentes y más inesperadas. Perec establece un canon cultural absolutamente alejado de lo habitual, que funciona, en ese sentido, como una enciclopedia. Sin que se parezca a ninguno de ellos, La vida instrucciones de uso nos hace pensar en el Decamerón y en las Mil y una noches por lo inagotable; en Tristam Shandy por su petulante sarcasmo; en el Ulises de Joyce por lo vertiginoso de su concepción global; y en los estudios del innombrable Mario Pratz por la intensidad de su mirada sobre la vida de los objetos y la trascendencia de la decoración. Pero sobre todo, ésta novela es una inmensa Rue del Percebe donde los pisos de un inmueble burgués pierden...

Trilogía mediterranea...

Bajo el título de trilogía mediterránea se vienen a publicar tres libros distintos de Lawrence Durrell cuyo nexo es la isla griega. Limones amargos son los de Chipre en los momentos de una revolución que llevó a la independencia del Imperio Británico. Es el texto más sólido de los tres, más interesante completo y cohesionado. Nos traslada desde la memoria del lugar, con anécdotas divertidas y retratos del paisanaje, al sugerente ensayo político cuyo valor es la inmediatez del autor a lo que cuenta, lo que lo convierte en una crónica. En Rodas se producen las Reflexiones sobre una venus marina. Durrell define la obra como un panorama. No es un relato de viaje sino los apuntes de una estancia, en los que el escritor intenta dar las claves de como la historia de un lugar, dispersa por el tiempo, pervive en la fábula, en los gestos, en la entonación, en las costumbres, con una mirada sentimental sobre el Sur. Culmina con un calendario de flores, algo que debería abrir cualquier guía de viajes. Corfú es La celda de Próspero. Para el autor es una guía, para el lector deviene una semblanza, el recuerdo de un tiempo pasado sobre un sustrato antropológico, tocado por la luz del sol y los colores del Mediterráneo. En las tres obras destaca el factor humano, el cariñoso acercamiento de un escritor británico a la luz y las costumbres griegas. También están marcadas por la guerra, a causa de la que Durrell abandonó Corfú, la misma que le llevaría a Rodas. Y otra guerra, demorada, que se gestó durante su estancia en Chipre. Lawrence Durrell habló griego, prestó importantes servicios al Imperio Británico en las islas y en Alejandría. Calificación: Curioso. Tipo de lector: Aficionados a Durrell y a...

El televisor de Picasso Sep09

El televisor de Picasso...

Una exposición en el Museo Picasso de Málaga analiza la relación y las influencias que el artista malagueño recibió con la generalización de las emisiones televisivas. Se muestran obras en conexión con el tema analizado, especialmente grabados pertenecientes a la serie de la Suite 347 además de audiovisuales de la época y algunas pinturas al oleo. En 1937 comenzaron las primeras retransmisiones televisivas en Francia y el Reino Unido. El desarrollo de este nuevo medio de comunicación -capaz de impactar por primera vez en las masas de una manera decisiva y simultánea- será vertiginoso. A pesar de los problemas tecnológicos y de los precios relativamente elevados de los aparatos receptores, la televisión será recibida  como un acontecimiento expansivo y global. Pocos son los estudios encaminados a analizar la colisión del nuevo invento con las artes del siglo XX, aunque queda claro, en orden a la evolución de los mundos plástico y escénico, que nada continuará siendo lo mismo. Aparece un nuevo lenguaje que lo modificará todo. Pablo Ruiz Picasso es uno de los primeros artistas globales a los que la televisión encumbra, promociona, utiliza y digiere, pero también influye. El pintor había recibido las primeras emisiones con el escepticismo de ver a personajes que no le decían nada, más tarde su esposa Jacqueline adquirió un aparato que instaló en la residencia de Nôtre-Dame-de-Vie, en Mouguins,  para entretener el tiempo que su marido dedicaba a trabajar. Poco a poco, el genio español fue encontrando retrasmisiones que le entretenían y le interesaban: primero fue la difusión de una de sus exposiciones parisinas, luego sería la boda de la princesa Margarita de Inglaterra; después vendrían el circo, las producciones que le transportaban a otras épocas –como la de la Francia de los tres mosqueteros de Dumas- y...

EL BANQUETE DE LOS VICTORIANOS. DÍAS DE VINO Y DE ROSAS Sep02

EL BANQUETE DE LOS VICTORIANOS. DÍAS DE VINO Y DE ROSAS...

La madrileña colección Thyssen-Bornemisza prorroga la exhibición de  las obras maestras de la pintura victoriana pertenecientes al millonario mejicano Juan Antonio Pérez Simón. Es una ocasión singular para estudiar una corriente que está ausente de los museos españoles. Algunos de los cuadros son obras maestras jamás vistas en nuestro país y representan en conjunto todas las tendencias artísticas, desde los prerrafaelitas hasta las primeros simbolistas. La primera vez que me enfrenté a Las rosas de Heliogábalo supe que me encontraba ante una imagen poderosa que no me abandonaría nunca. Fue en Ámsterdam en 1997 y fue casual. No conocía ni al pintor ni su obra, ambos se manifestaron súbitamente en la planta superior del museo Van Gogh reservada para las exposiciones temporales cuando ya tenía la mente saturada de pinceladas impresionistas. El gran óleo de Lawrence Alma-Tadema me fascinó por su gran formato, por lo novedoso de su concepción y el atrevimiento de la propuesta, por la calidad de la pintura y lo sugestivo del tema. Cuenta la Historia Augusta que el emperador Heliogábalo «empleó el toldo de una sala de banquete para hacer caer en abundancia violetas y otras flores sobre los cortesanos de tal manera que ellos, incapaces de salir a la superficie, murieron ahogados». En la Era Victoriana la pintura vivió un momento de auge en el Reino Unido. Se debió sobre todo al incremento de los coleccionistas, enriquecidos por la actividad económica, y deseosos de darse una pátina de cultura; también al desarrollo del mercado donde ganaron importancia las figuras de marchantes y galeristas así como a la vitalidad de las instituciones artísticas y de las academias. Durante más de cien años la pintura Victoriana –como sucedió con el estilo pompier en Francia o los historicistas españoles- quedó relegada al...

Avilés en el epicentro Jul22

Avilés en el epicentro...

Un festival que marida Cine con Arquitectura transforma Avilés, la ciudad asturiana, convirtiéndola en referencia cultural del verano. El FICARQ es ya, en su segunda edición, una cita obligada. El grandioso espectáculo de Rafael Amargo puso punto final a una semana de conferencias y proyecciones. Un punto de encuentro de arquitectos y cineastas. Por segundo año consecutivo, la ciudad asturiana de Avilés convierte su verano en un lugar imprescindible para la cultura gracias a FICARQ, el Festival Internacional de Cine y Arquitectura. Una iniciativa única, puesto que su laboriosa organización está en manos de la iniciativa privada y sale adelante únicamente gracias al empuje de Ana María Álvarez Muriel, la creadora y directora del certamen. Un esfuerzo enorme con el que consigue dinamizar el encuentro entre las artes y sus creadores, situando a una población de apenas ochenta mil habitantes en el mapa de la excelencia. Todo en la ciudad -todo en ésta muestra- es singular. Entrando en la población sorprende de inmediato la poderosa imagen del certamen en los espacios publicitarios que los comerciantes de Avilés han hecho suya. Las inquietantes fotografías de Ricardo Villoria están cargadas de significado en un paralelismo entre la Arquitectura y la construcción de la propia imagen, el derecho a re-crear y a disentir con la fuerza de la personalidad rompiendo las fronteras del género, del propio cuerpo, de la propia arquitectura. Villoria es también el director del cortometraje que presenta esta segunda edición, El poder de la transformación, un minifilme excepcional con fotografía de Pablo Bürmann producido por la misma Ana Muriel. Es el trabajo arriesgado y fascinante de un artista poliédrico que acaba de iniciarse en el audiovisual y que promete muchas sorpresas. La gala de inauguración, conducida por Cayetana Guillén Cuervo y el actor andaluz...

JOSÉ TAPIRÓ. PINTOR DE TÁNGER Jul09

JOSÉ TAPIRÓ. PINTOR DE TÁNGER...

Museo Nacional de Arte de Cataluña Barcelona, 17 de abril a 14 de septiembre de 2014 El siglo XIX extendió la moda de lo oriental. El norte de África, el Imperio Otomano y los Balcanes fueron visitados, dibujados, manufacturadas sus imágenes a través de tópicos y de leyendas como las de los bandidos, el harén y sus odaliscas, el desierto con sus ruinas inescrutables, las caravanas. En ese momento, España todavía formaba parte de ese mundo exótico que recorrían los viajeros del norte de Europa. Eran sobre todo Castilla y Andalucía, en ésta los vestigios de la dominación de omeyas y nazaríes, en su presente encontraban la etnicidad del folclore, de las indumentarias y la música. Según el sur de la península se hacía cada vez más accesible, los artistas volvieron el rostro hacia Tánger, la puerta de África, el único lugar del sultanato donde los viajeros eran permitidos sin restricciones. Una ciudad con una luz diáfana que devino parada obligatoria para la navegación tras la apertura del Canal de Suez convirtiéndose en crisol de culturas. El sitio que encerraba todo el imaginario de lo singular y el espíritu de Al-Ándalus. El Museo Nacional de Cataluña profundiza en sus colecciones orientalistas y continúa explorando una conexión que inició con la revisión de Mariano Fortuny, a raíz de la interesante exposición que presentaba hace unos meses en torno a una de las obras maestras de la institución, La batalla de Tetuán. Lo hace uniendo a las acuarelas que posee del pintor reusense José Tapiró otras procedentes de diferentes instituciones, nacionales e internacionales, entre ellas de los fondos del Museo de Arte Orientalista de Doha o el Dahesh de Nueva York, o del madrileño Círculo de Bellas Artes. Se continúan explorando de esta manera las circunstancias...

Estambul

Orhan Pamuk, Premio Nobel de literatura en 2006, confiesa -en Estambul– lo evidente: que la ciudad es un pretexto para hablar de su vida. De los recuerdos de la infancia y los afanes de la adolescencia. Esto no desmerece el retrato de la ciudad. Un retrato penetrante, nostálgico y parcial, demasiado repetitivo con algunos temas, demasiado cargado de topografía, pero hermoso y evocador. El escritor turco trabaja sobre la melancolía, sobre los objetos y los lugares, para relatar un despertar de los sentidos a caballo entre dos mundos: Oriente y Occidente, Asia y Europa, lo tradicional y lo moderno, lo religioso y lo secular, la pobreza y el bienestar, lo popular y lo burgués. Se aprovecha de un tono –no de una forma- proustiano en lo que es, en fin, un viaje a su propia infancia, al mundo de lo recordado; a Estambul, la ciudad añorada, soñada y querida. En algunos momentos nos interesa, o nos informa; en otros, y según va a avanzando la lectura, nos satura con sus propios fantasmas, con sus repeticiones y sus obviedades, aunque reconozcamos en sus líneas todas las infancias y todas las adolescencias. En todas las ciudades. Para Orhan Pamuk, Estambul es la ciudad visitada por los viajeros europeos. La mirada sobre la mirada en una especie de visión cruzada. Con Nerval, Gautier, Flaubert, d´Amicis. El basurero con los detritus del Imperio Otomano y de Bizancio. La gran urbe en construcción-destrucción de los años cincuenta. No existe visión alguna de la ciudad contemporánea si no es como el negativo de su relato. Como lo que ya no es. Y echamos de menos que ese hombre de cincuenta años, que confiesa ser incapaz de moverse de los espacios que habita desde pequeño, se asome a la ventana para...

LA EMBAJADA KEICHŌ Jun24

LA EMBAJADA KEICHŌ

El año pasado se cumplieron cuatrocientos años de la Embajada Keichô, la primera misión diplomática y comercial japonesa en España. Con ese motivo, diferentes organismos culturales vienen organizando muestras y conferencias dentro de las celebraciones del Año Dual España-Japón. En una microexposición, la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid presenta un hermoso mapa del archipiélago de Japón de Abrahan Ortelius, impreso en Amberes en 1602. Forma parte de la destacadísima colección japónica de la institución, compuesta por rollos, libros y archivos fotográficos. Colección Japónica Biblioteca de la Universidad Complutense Madrid. 2 de junio a 30 de septiembre 2014 Es el pretexto para recordar un acontecimiento destacado que convirtió a Sevilla en la capital del mundo –en todo el mundo más conocida ilustre ciudad de Sevilla– sede del encuentro entre dos culturas. En el siglo XVII, ávido de adelantar su poder y su prestigio, uno de los señores feudales de Japón, Date Masamuno, daimyo de Sendai, toma bajo su responsabilidad el libramiento de una legación diplomática ante las cortes de Felipe III y el Papa Paulo V. Es así como el 28 de octubre de 1613 el samurái Hasekura Tsunenaga fue puesto al frente de un séquito de más de ciento cincuenta personas entre soldados, comerciantes, consejeros y sirvientes que salieron del puerto de Tsukinoura hacia Acapulco, siguiendo la ruta del Galeón de Manila. Esta era una de las líneas comerciales más largas que han atravesado el planeta y permaneció en funcionamiento durante cuatro siglos. El Galeón, que podía albergar mil personas y desplazaba dos mil toneladas, era el barco más grande que se había construido hasta el momento, salía dos veces al año de Filipinas cargado de especias, porcelana, seda, lacas y marfil, y arribaba a Acapulco en un viaje de cuatro...

Las vírgenes de las rocas...

Esta novela nace con una vocación leonardesca: Yo haré una ficción que significará grandes cosas. Esta cita del polímata -luz del Renacimiento- y las sucesivas que encadenan los capítulos, denotan la intención desmesurada de su autor. Grandes cosas son para Gabriele D´Annunzio el sentimiento amoroso y la emoción, las sitúa por encima de todo, y las trabaja mediante su hiperestésica manera de narrar. Pero Las vírgenes de las rocas es, sobre todo, la historia de una frustración. D´Annunzio quiere ser enciclopédico, académico, grande. Busca la trascendencia. De alguna manera la consiguió para su vida y, en consecuencia, para su obra. Como casi todas las novelas modernistas, ésta trata de la melancolía, de la decadencia de las grandes estirpes, de la morbosidad de las antiguas familias. Bebe en la novela y en el arte clásicos. En la Historia. Pero todo en Las vírgenes de las rocas está supeditado a la puesta en escena hasta quedarse prácticamente solo en eso, en un hermoso aparato escenográfico. Gabiele D´Annunzio fue un iluminado poeta, excesivo y excéntrico, aristocráticamente italiano, en el sentido en el que se sintió heredero de glorias inciertas y perdidas. Su lenguaje de bardo es sonoro, colorista y brillante como un fuego de artificio. El escritor merece ser redescubierto, sobre todo en España, donde es desconocido o denostado. Sus veleidades políticas empañan su trabajo. Calificación: Muy curiosa. Tipo de lector: Aficionados al decadentismo. Tipo de lectura: Espesa. Argumento: Intenso. Personajes: Excesivos. ¿Dónde puede leerse?: En un viejo palacio...

La Iliada

A través de los siglos nos llega el eco de un nombre. Troya. Una ciudad de verdad y de leyenda. Un campo de batalla donde los hombres se enfrentaron para demostrar el valor, el coraje y los códigos de honor, que acababan de sacar a la raza de la oscuridad de la caverna y que agrandaron el mundo por la magia de la literatura. Troya. Las hazañas y los prodigios que tuvieron lugar bajo sus murallas, resonaron en boca de los rapsodas por todo el Mediterráneo, causando asombro y admiración; porque en las noches, en torno de la hoguera, pudo escucharse, enlazado con los versos, el rumor de la batalla. Troya. Donde el espíritu romano quiso nacer. Su ilusión iluminó las cortes del Renacimiento. Troya. Donde los dioses se enfrentaron por ayudar a los contendientes, y desnudaron sus espíritus débiles y mezquinos, maquinados por la imaginación de los humanos. Donde los hombres pasaron a ser héroes y se acercaron a los dioses que los habían creado. Troya. Puede ser que nueve siglos antes del Imperio de Augusto, un bardo ciego recompusiera las distintas versiones del poema, dándoles unidad literaria, y aunque no fuera así, la historia no quiere ya renunciar al nombre ilustre de Homero. Viene en cualquier caso la leyenda, con seguridad, de una larga tradición oral. Los más grandes bibliotecarios del mundo antiguo: Zenódoto de Éfeso, en Alejandría, Aristófanes de Bizancio y Aristarco de Samotracia, la estudiaron y anotaron, creando la estructura que hoy conocemos, aunque el núcleo original se redactó en Atenas en tiempos de Pisístrato, trescientos años después de Homero. La ciudad fue conocida en el ámbito griego como Ilión, de ahí el nombre de la epopeya. La Iliada nos habla de la cólera de Aquiles. Del poder y del arrojo de un hombre, del desencadenamiento de...

El hablador

Hace poco, en su artículo del diario El Pais, Juan Goytisolo hablaba de Amazonia verbal para referirse al escritor peruano Mario Vargas Llosa. Y está todo dicho. Cierto que Goytisolo se refería a La Casa Verde, pero esa expresión es más perfecta si cabe para El hablador. Ya verán porqué cuando la lean. Mario Vargas Llosa es un gran investigador, un constructor del lenguaje, creador en el sentido más amplio de la palabra. Su maestría se afirma sobre unas arquitecturas elaboradas e impecables. Aquí esa estructura es dual, con dos relatos que se complementan, que se confrontan, que se enriquecen mutuamente y finalmente se explican uno a otro. Hay una ingente labor etnográfica, lingüística y documental. No se anda el escritor con chiquitas. Trabaja, trabaja y trabaja hasta la perfección. E investiga sobre la selva, su poder, su atracción, sus habitantes. La pureza de las culturas, la influencia de unas sobre otras, del relativismo moral –ahora sí- que se desprende de la multiculturalidad. Provocándonos interrogantes con los que cualquier persona interesada en los seres humanos y sus relaciones se sentirá identificada. Al través de su obra, rica, poderosa, Vargas Llosa va narrando su patria –Conversación en la catedral-, su adolescencia –la ciudad y los perros– y juventud –La tía Julia y el escribidor-, su deambular político –¿Quién mató a Palomino Molero?-, convirtiendo el Perú y sus cosas en un profuso caleidoscopio. La exuberancia de la literatura latinoamericana no se explica. Simplemente se manifiesta en novelas como ésta. Calificación: Espléndida. Tipo de lector: Indispensable para los aficionados a los latinoamericanos. Tipo de lectura: Prolija. Argumento: Intenso. Personajes: Complejos. ¿Dónde puede leerse?: En la...

Misántropo: La puerta de atrás queda abierta Jun03

Misántropo: La puerta de atrás queda abierta...

Miguel del Arco se ha convertido en apenas cuatro años, con media docena de montajes, en uno de los renovadores indiscutibles de la escena. Lo hace desde la inteligencia de los textos, la habilidad al adaptar y el saber rodearse de actores eficaces. Todos ellos logran arrancarnos de la realidad para que podamos plantearnos el mundo sin el sometimiento que provoca la cantidad de información descomunal que recibimos a diario. El clásico de Molière, es atravesado por el viento fresco de una versión perfecta, limpia de impurezas, barrida en el sentido de la sociedad contemporánea. Es la clave de una función excelente. Todo es mentira. Las relaciones sociales y el sistema político están envueltos en un halo de falsedad al que denominamos «reglas de juego». Solamente el teatro, con su simulación, puede denunciar esta situación para que averigüemos si queremos cambiarla. Quizás no. Y por eso la crítica se sucede siglo tras siglo. Todos somos hechos presos, más tarde o más temprano, del desencanto y el pesimismo ante una hipocresía que, sin embargo, practicamos. Molière escribió este drama en verso en 1666, profundamente desengañado por un desencuentro amoroso, afectado de enfermedades -reales o imaginarias- que se lo llevarían a la tumba directamente desde el escenario. Miguel del Arco decide hacer suya la obra con una versión que traslada lo que es más decisivo en el texto hasta nuestro siglo XXI, conservando un tono ilustrado para los diálogos que, no obstante, fluyen dichos por los actores. Le añade los conceptos y los matices con los que otros pensadores han complementado las investigaciones del dramaturgo francés sobre la condición humana, a lo largo de trescientos años, elaborando así una especie de digestión del clásico para que el espectador lo pueda recibir y comprender sin interferencias. Será...

MARÍA ESTUARDO

María Estuardo es un personaje romántico, envuelto en los claroscuros de la leyenda. También una mujer utilizada como arma política. Las circunstancias de su biografía, la época en la que le tocó vivir, la misma Escocia sobre la que reinó, todo fue excepcional en una vida marcada por las pasiones y la prisión. María se crecerá en su muerte y se convertirá en una gran traidora, heroína trágica para otros. Materia literaria en cualquiera de los casos. Donizetti, Casella, o Musgrave compusieron sendas óperas basadas en esos hechos inciertos. Stefan Zweig realiza un acercamiento reflexivo a la reina de los escoceses, donde pretende intuir lo indemostrable supliendo el rigor histórico con el pensamiento literario y así nos enfrenta en una historia trazada por siluetas, como en los teatros de sombras. Sin llegar a la penetración psicológica de su María Antonieta, el escritor construye un personaje que se mueve sobre una confusión continua entre lo público y lo privado, entre el querer y el deber, entre la voluntad y el capricho. En una isla en la que dos mujeres se enfrentaron envolviéndose en las banderas de la religión. Escribe Zweig que María Estuardo vivió en una llama tan alta y tan fanática que su resplandor sigue brillando a través de los siglos, y consigue componer la secuencia de un personaje desgarrado, en una época oscura y turbulenta. Calificación: Curioso. Tipo de lector: Aficionados a la Historia. Tipo de lectura: Informativa y amena. Argumento: Biográfico. Personajes: Poderosos. ¿Dónde puede leerse?: En...

Poseida por sí misma May20

Poseida por sí misma...

LA VIOLACIÓN DE LUCRECIA Teatro de La Abadía Madrid, 8 de mayo a 1 de junio Durante el reestreno de La violación de Lucrecia en Madrid, Nuria Espert titubeó una vez, imperceptiblemente, quizás para demostrarnos con ello que es humana. Lo demás fue un trance desde el principio hasta el final. Una suspensión sobrenatural de hora y media en la que el poema dramático manó como una fuente imparable con el chorro de su voz, modulada y precisa. Ser grande arrastra la maldición de estar siempre a la altura de las circunstancias, de gestionar el mito, de elegir con acierto textos y colaboradores; mostrarse con señorío ante la prensa y flirtear con diletantes e intelectuales, permaneciendo siempre en un lugar diferenciado. Investigar. Pero sobre todo es el sacrificio del trabajo, de la repetición extenuante, de la composición, de esa memorización prodigiosa que nunca deja de aturdirnos: la del libreto, la de los movimientos escénicos, la retentiva de los sentimientos -sin simulación- sobre las tablas de un escenario, sin derecho a equivocarse, delante de cientos de ojos que juzgan sin concesiones. Nuria Espert es grande. Pero más allá de la grandeza y los honores están las dudas en la creación de un personaje –o de muchos como en este caso- el dominio de la técnica, la experiencia y la sabiduría, la generosidad de ponerse sin reservas en manos de un director. Por eso la actriz es también trabajadora, humilde y astuta. El resultado es una de las representaciones teatrales más importantes en muchos años. La violación de Lucrecia provocó la caída del régimen. El hijo de un rey fue acusado de ese acto infame, porque la mujer, abusando del último acto de dignidad que le quedaba, se quitó la vida. Los ciudadanos de Roma, deshonrados...

Las leyes de la frontera...

Javier Cercas elige para contar esta historia la simulación de una novela en marcha, que es al mismo tiempo una investigación, una encuesta a diferentes personajes gracias a los cuales irá armando un larguísimo mecano que no sabemos dónde nos va a llevar. Y nos lleva finalmente a algo basado en hechos reales y en una documentación auténtica, unos sucesos detrás de los que se plantean algunos interrogantes sobre la delincuencia y la marginalidad, sus causas y su redención. El trabajo literario es excelente, bien armado, compuesto con dos o tres voces narrativas cuidadosamente elegidas, pero llevado con acierto al punto de vista de Ignacio Cañas, uno de los protagonistas. Esto es eficaz siempre, claro está, que al lector le interese el fondo de la historia, que decida dedicar la larga lectura a una composición verosímil pero que no termina de apasionarnos, sobre un asunto sobre el que ya se ha escrito demasiado, al que se han dedicado demasiados reportajes periodísticos, y que incluso tiene un género propio en el cine español, el quinqui. Y quizá era demasiado pronto -o demasiado tarde- para volver sobre esa huella. Cercas no se priva de demorar la narración todo lo que puede, cartografiando excesivamente una ciudad, Gerona, poniendo muy bien las calles, insistiendo en la ambientación de época, justificando las acciones y explicando los hechos en exceso. La estructura de entrevista lo permite y lo encubre. Porque todos se dan cuenta de todo, exactamente igual que si lo estuvieran leyendo en un libro y quien pregunta, termina pareciendo más el inspector burócrata que rellena un atestado, que un escritor en busca de una documentación que no selecciona sino que acumula. Son, en cualquier caso, personajes perseguidos por el pasado, atrapados y fascinados por un momento mítico de...

Imagen y materia de lo intangible...

No me suele gustar el arte religioso. Me aburre que me mata. Y sin posibilidad de una vida futura, en mi caso. Hay pocos artistas en los que encuentre una mirada, esa pulsión de misticismo de Ucello, la transgresión de un Caravaggio, un virtuosismo que se aleje de los estereotipos, como el de Rafael Sanzio; la desmesura de Sert. Casi siempre la chispa se enciende en lo histórico de las escrituras o en lo pagano. Eso no resta mérito a la carga cultural e histórica de este tipo de arte, ni tampoco implica que no existan obras memorables. En esta exposición se pueden ver algunas de ellas. La primera vez que oí hablar de las Obras Maestras de la Colección Masaveu fue con motivo de la exhibición que organizó el Museo del Prado en 1989, en el Palacio de Villahermosa, la actual sede de la Thyssen-Bornemisza. Me quedé estupefacto. ¿Cómo podían estar en manos particulares esos fabulosos retablos góticos y renacentistas, los bodegones? Con el paso del tiempo, diarios e informativos anunciaron el pleito de los gobiernos de la Comunidad de Madrid y el Principado de Asturias por lo que fue el pago de los derechos sucesorios más elevados de la Historia de España, tras la muerte de Pedro Masaveu en 1993, que supuso finalmente el depósito, como dación, en el Museo de Bellas Artes de Oviedo de más de cuatrocientas obras de una calidad extraordinaria. Se fue desgranando el proceso de acumulación de arte en manos de una familia: el establecimiento de unos grandes almacenes en la capital asturiana, aprovechando el auge de la minería y de la industria a finales del ochocientos; el salto a la banca, la diversificación de los negocios en una productiva postguerra y la consolidación final de un...

Un mapa en la cabeza

Un mapa en la cabeza es el libro que nos arrepentimos de haber comprado porque no cumple con las expectativas que lo envuelven, seguramente no lo habríamos hecho de habernos fijado en que el único mérito de su escritor es el de ser el concursante más longevo de un concurso estrella de la televisión. Una vez que lo hemos adquirido y que nos hemos enterado, nos encontramos con lo previsible: un libro de divulgación bastante frívolo con anécdotas, mucho friki suelto y algunas curiosidades geográficas. Ken Jennings es bastante crítico con él, pero a la vez participa del estilo de vida americano caracterizado por el desconocimiento –o por una aproximación bastante superficial- al resto del mundo, que viene marcada por su propio territorio inmenso, articulado por una red de carreteras. Destaca en otros capítulos el uso de las nuevas tecnologías, y la influencia de la televisión y los concursos de National Geographic. Sería injusto no señalar algunas citas interesantes, profusión de datos entre la que alguno nos sirve, y dos o tres ideas divertidas en una obra desenfadada y ligera que puede interesar a los adolescentes aficionados a la geografía y los mapas. Calificación: Ligero. Tipo de lector: Adolescentes. Tipo de lectura: Ligera. ¿Dónde puede leerse?: En la Sala de los Mapas del Vaticano (no sé si es buen...

Dimensión de la masculinidad...

Vive la France. La fotografía pintada de Pierre y Gilles que representa a tres futbolistas desnudos en un estadio, vestidos solamente con las medias en los colores de la bandera tricolor, sacudió a la sociedad austriaca, causando un escándalo que obligó a censurar las imágenes de las banderolas publicitarias de las calles. ¡En Viena!, donde los músculos erectos de Los trabajos de Hércules adornan con sus miembros titánicos las entradas del palacio imperial de Hofburn. En todas las posturas, con toda la obscenidad de sus escorzos. Una clara señal de hipocresía que centra el foco sobre lo que investigaba la exposición: el momento –histórico y mental- en el que el cuerpo desnudo de un hombre deja de ser algo artístico, intrascendente, banal, que habita impunemente las fuentes públicas y los dinteles de los templos, para convertirse en algo intencionado y perturbador. Sucedía en una exposición del Leopold Museum en 2012. Rápidamente, Francia recogió el testigo alrededor de la misma imagen, que tiene también un mensaje político, en cuanto que pretende representar a su selección nacional de fútbol –blanc, black, beur; blanco, negro, moro- que se alzó con la Copa del Mundo en 1998. A la multiétnica sociedad francesa con sus luces y sus sombras. La exposición del año pasado en el Musée d´Orsay, Masculino Masculino, el hombre desnudo en el arte desde 1800 hasta nuestros días, esquivaba el escándalo y profundizaba en la revolución de los cuerpos, proyectándose con otra imagen emblemática de la misma pareja de artistas franceses, Mercurio (Enzo Junior) (2001), lo mismo que hace el museo mejicano. Más académica, mitológica, simbolista. Donde lo transgresor es esa encarnación por la que un joven humano se convierte en un dios por mediación del arte, y no al contrario. Esa doble masculinidad a la...

Fuegos

Fuegos son nueve biografías, relatos o historias. En ellas la escritora francesa Marguerite Yourcenar, la primera mujer que fue elegida miembro de la prestigiosa Academia francesa, lleva a cabo una de sus actividades literarias favoritas: la investigación sobre las voces históricas, las mentalidades de las épocas pasadas, lo que le lleva a una reflexión sobre algunos de los mitos clásicos encarnados en seres pensantes, titubeantes, llenos de dudas y debilidades, capaces de actos determinantes. Fedra, Aquiles, Patroclo, Antígona, Lena, Fedón, Safo y Clitemnestra, pero también María Magdalena desfilan por las páginas y esos entes se transforman con los depósitos que el devenir de los tiempos han dejado sobre ellos. No siempre es fácil para un lector común identificar ese procesado, pero la propia escritora en su prólogo nos da algunos datos. Fedra es la de Racine. Aquiles y Patroclo son –por separado- un análisis, la imagen del mito manufacturada por el tiempo. Antígona es moderna por sí misma. En Lena hay un color local moderno que es, en Clitemnestra, el de la época del conflicto greco-turco de 1924, y en Fedón la Atenas noctámbula de los años treinta. No siempre lo ve el lector aunque agradece la información a la escritora. Safo es solamente la inspiración y el pretexto para un personaje nuevo, habitante del mundo cosmopolita de entreguerras. Separando unos relatos de otros, se incluyen reflexiones poéticas, o pensamientos, o intuiciones sobre el amor, que pretenden crear una continuidad y aportar una mirada pero que parecen algo fuera de lugar. Calificación: Interesante. Tipo de lector: Aficionados a Yourcenar y al clasicismo griego. Tipo de lectura: Concentrada y espesa. Argumentos: Interesantes. Personajes: Únicos. ¿Dónde puede leerse?: Viajando, en instantes robados al...