Back to de Future: El futuro siempre será nuestro Sep26

Back to de Future: El futuro siempre será nuestro...

El próximo 21 de octubre, miles de personas han confirmado su asistencia virtual a un evento sin precedentes: dar la bienvenida a un personaje de ficción. Ese es el día que Marty McFly, el protagonista de Regreso al Futuro, viajaba más lejos en el tiempo; y legiones de fans se congregarán en Hill Valley, Califormia, tanto físicamente como a través de las redes, para asistir a su llegada. Casi parece mentira, porque eran 20 años los que no eran nada, y han pasado ya 30 desde que Regreso al Futuro nos metió en ese ciclo de viajes en el tiempo de un chaval de 17 años, y su amigo inventor. El futuro al que viajaban ya está aquí y nosotros con él. Por eso, este año 2015 es una fiesta para los millones de seguidores de la trilogía, que cumple, además, 30 años de su estreno. Reestreno anunciado; presentación del documental dirigido por Jason Aron; Nike a punto de sacar al mercado las míticas playeras con robocordones; Lexus trabajando en el prototipo del aeropatín; eventos en todo el mundo; reencuentro de sus protagonistas; un musical que cuenta con la participación del director y el guionista de la saga; una carcasa capaz de convertir un móvil en un DeLorean en miniatura; un cómic; y hasta un Monopoly edición especial «Back to de Future»; son una muestra de la expectación que existe. Lo que no va a haber (desilusión para quienes llevan años esperándolo, y creyeron el anuncio falso indicando lo contrario), va a ser ni continuación ni remake. Robert Zemeckis, el director,  ha sido muy claro al respecto al afirmar que solo se harán cuando él y Bob Gale (el guionista) estén muertos, y sus herederos pierdan la batalla por los derechos. Tal vez, una...

Ética para Amador

Han pasado muchos años desde que Fernando Savater escribió su Ética para Amador, y, con ellos, son muchas las cosas que han cambiado. Amador, su hijo, ya no es ese chaval de 17 años perteneciente a esa generación bien o mal llamada X, que pasaba de la política y los políticos, que consideraba que ese rollo era muy chungo, que no había más que chorizos, que mienten hasta cuando duermen, y que tenía, en líneas generales, una actitud más que pasiva hacia ella. Que pensaba que más valía dedicarse a vivir lo mejor posible y a ganar dinero, en vez de perder el tiempo en tonterías como cambiar el mundo. Que tenía como referente vital a Mario Conde. Amador es ahora un conocido pensador, más que interesado por la política, a cuyo análisis dedica buena parte de sus estudios; su generación (la mía), está ahora abrumado por la situación, la crisis generalizada, las hipotecas y las responsabilidades propias de la edad adulta, y, lo que es aún más importante: esa apatía generalizada, esa abulia social, ha desaparecido por completo. No hay bar ni parada de autobús en que no haya conversaciones (y discusiones) acerca de lo que está haciendo o dejando de hacer el Gobierno, se conocen los nombres, vidas, hechos y milagros de los candidatos a mantenerse en su puesto o a reemplazarlo, y la sociedad, en su conjunto, no ha tenido más remedio que reaccionar. La percepción puede que no haya cambiado en exceso, pero sí la manera de vivirla. Y, en estas circunstancias, Política para Amador, ese texto que Savater escribió alarmado y lleno de cariño hacia su hijo, y, por extensión, hacia toda una generación, se hace imprescindible. Cierto es que tanto este como su antecesor, Ética para Amador, se ...

Adulterios

Adulterios. Tres comedias en un acto es la cuarta obra de teatro publicada por Woody Allen, e incluye tres piezas con el mismo hilo conductor: la infidelidad matrimonial, que le sirve al autor para dejar al descubierto la faceta menos amable de la condición humana, si bien no tanto por el engaño, como por la forma en que se comportan los personajes una vez descubierto. Y por las razones del mismo. Fundamentalmente, hastío y desprecio, tanto hacia sus parejas, como hacia sus amantes, en casi todos los casos. Cobardía. Y amoralidad. Allen, desde luego, construye unos tipos muy reales; personajes vulgares dentro de situaciones rocambolescas, que funcionan como escaparate impecable e implacable de lo que, por desgracia, no siempre se muestra: la cara real, el auténtico ser de las personas. Y lo poco agraciada que puede ser esta. Riverside Drive es la primera de las tres obras contenidas en el libro. En ella, Jim, un escritor de éxito, espera la llegada de Bárbara, su amante, junto al dique del Hudson,. No hay nadie más en los alrededores que Fred, un mendigo corpulento y desagradable, que, para pesar de Jim, le aborda. Para reclamarle mucho más que una limosna. Sorprendentemente, el lenguaje que Fred utiliza en la conversación es más que culto, y durante ella intercala abundantes detalles de la vida privada de su interlocutor con los de su propia vida; saltando desde su doctorado en Literatura hasta sus ingresos psiquiátricos. Tan fuera de lugar, que, de no ser porque Bárbara se dirige a él directamente, parecería un alter ego de Jim; una proyección creada por su conciencia, para poderse dar a sí mismo la oportunidad de explicar aquello que puede que le esté remordiendo. La segunda, Bloqueo de escritor, comienza con una convencional barbacoa en...

DOT. El universo de Sol LeWitt empieza con un punto Mar03

DOT. El universo de Sol LeWitt empieza con un punto...

La poesía visual de Maduixa Teatre, en un nuevo espectáculo interdisciplinar, nos lleva de la mano de Dot y Laia a cualquier parte a que queramos ir. Tan solo hace falta un punto: el de partida. El Teatro Alameda de Sevilla, dentro del ciclo “El Teatro y la Escuela”, presenta el último espectáculo de la compañía Maduixa Teatre, DOT, los días 5, 6 y 8 de marzo. Dos funciones escolares y una dirigida al público familiar, que harán las delicias de todos. DOT es la última propuesta escénica de la compañía valenciana Maduixa Teatre, con la que se han alzado, al igual que hicieran antes con Ras!, y Consonant, con el premio FETÉN al mejor espectáculo infantil. Una perfecta y preciosa obra, independiente y continuadora al mismo tiempo de las mencionadas, en la que la danza, la música, las nuevas tecnologías y la interpretación se ponen al servicio de la ilusión, la imaginación y la poesía. Con la que Maduixa Teatre sigue empeñada en hacernos ver, por si se nos olvida, que en cada pared, en cada punto, no hay necesariamente un espacio plano, sino que cualquier cosa puede ser el punto de partida de un universo, el nuestro, lleno de fantasía y de color. La puerta a todo aquello que queramos vivir e imaginar. Laia ( Laia Sorribes) vive dedicada a cuidar una pared blanca. Su pared. La vigila, la mima, le quita rápidamente cualquier mancha que pueda empañar su uniformidad. Y espera, se asoma, se entretiene con una mosca. Laia desea, aun sin saberlo, que aparezca algo emocionante. Juega como los niños que se suben a la cama, y gritan ¡un tiburón!, mientras esa pared, su pared, es el marco seguro y limpio. Hasta que aparece él (Dot, a quien da vida Ezequiel...

Los niños no son superhéroes...

En el mundo, por desgracia, ocurren todos los días, a todas horas, cosas espantosas. Hombres, mujeres y niños sufren la violencia de la guerra, la explotación, la pobreza, la discriminación, la soledad, la incomprensión. Tantas personas y tanto sufrimiento. Especialmente cuando son los niños, que no deberían preocuparse más que por jugar, y por aprender, por disfrutar de la vida, quienes lo sufren. Sin quitar un ápice a lo que pueda ser el dolor de un adulto, el de los niños afecta sobre todo lo demás. No podemos (y sin embargo, nos hemos acostumbrado a hacerlo), tolerar que mueran de hambre, de enfermedades provocadas por la falta de agua potable, o de vacunas y medicinas. Que no conozcan un momento para la risa. Que no sepan lo que es y significa la infancia. Hay situaciones terroríficas que conocemos de sobra. De otras nos vamos enterando. Como lo del abuso legalizado, en forma de matrimonio con niñas que deberían estar muchos años aún jugando con muñecas. Casadas, y con matrimonios (!!!!) consumados a los 5 años. La edad que tiene mi hija. O las condiciones de los orfanatos en muchos sitios del mundo. Algunas las sabemos cuando un día un documental de investigación, o un libro, nos abre los ojos ante ellas. Con todo lujo de detalles. Capaces de hacernos estremecer el corazón. Otras las conocemos, las sospechamos, las intuímos. Corren a voces sin que nadie haga o diga nada. Se atreva a levantar la tapa de la caja de los truenos. Como el maltrato, las vejaciones y los abusos cometidos en internados, no tan lejos. Durante muchos años, ha sido algo de lo que ni se hablaba. Afortunadamente, esto va cambiando. Y aparece una denuncia, que lleva a otras. Un titular que nos despierta,...

Garra de la guerra

Decía Camilo José Cela sobre Gloria Fuertes que era «la angélica y alta voz poética a la que los hombres y las circunstancias putearon inmisericordemente». Y no le faltaba razón. La grandísima voz poética de esta autora no ha alcanzado nunca el reconocimiento debido. Pero, si hay una circunstancia provocada por los hombres que la puteó como ninguna otra, fue la terrible injusticia de la guerra. La guerra que le robó, como a tantos, la inocencia, que la dejó en un mundo despoblado de razón, poblado de dolor y de pobreza, en donde se prohibe comer pájaros fritos, y, en cambio, no se prohiben los niños (…), y se los sigue comiendo el hombre en salsa blanca. La misma que le arrebató al hombre que amaba, y con el que se iba a casar. A la que quiso ir, para pararla, pero la detuvieron en el camino. Aquella tragedia sin la que ella declaró que quizá no hubiera nunca escrito poesía. Puede que lo hubiera hecho igualmente, y puede que no. Eso es algo que no sabremos nunca. Pero lo que es innegable es que toda su vida, y, por tanto, su poesía, están profundamente marcadas por esa vivencia. Tanto en los poemas escritos durante, como sobre ella, como en aquellos que no tienen nada que ver, como su extensísima y magnífica producción destinada a los lectores más jóvenes (los depositarios de su esperanza en un mundo nuevo en el que no volviera a repetirse). Poemas alegres, surrealistas, llenos de vitalidad, no exentos de cierto poso de amargura, o de ironía, en ocasiones. A los que, sorprendentemente, las bibliotecas públicas (que lo tienen en la sección de préstamo infantil), y el Ministerio de Cultura (que le otorgó el Primer Premio en la categoría Infantil...

El jazz para todas las edades Sep16

El jazz para todas las edades...

Desde el próximo 21de septiembre y hasta el 28, la música se apoderará del barrio de Sant Andreu de Barcelona. Cada esquina, y cada calle, vibrarán con la música del Jazzing, el primer Festival de Jazz de Sant Andreu. Un Festival único, lleno de magia y de ritmo, en el que los conciertos se sucederán, inundando las calles, y a todos los presentes. Un festival nacido de un sueño que hoy se ha convertido en una realidad conocida en todo el mundo. El futuro del jazz está asegurado. Si esta historia fuera un cuento, podríamos empezarla diciendo aquello de «hace mucho, mucho tiempo, en un reino muy lejano, hubo un músico que enseñaba a unos niños a vivir la pasión de las notas, y acabó formando la big band más joven de Europa». Pero, como esto no es un cuento, vamos a empezar diciendo que hace ocho años hubo un músico que enseñaba a unos niños a vivir la pasión de la música, y acabó formando la big band más joven de Europa. Ese músico es Joan Chamorro, multiinstrumentista con una sólida y dilatada carrera profesional, y el reino, no tan lejano, el barrio de Sant Andreu, en Barcelona, en cuya Escuela Municipal de Música impartía clases. El sueño que tuvo, y en lo que se ha convertido, está recogido en la película «A film about Kids & Music», un precioso documental con numerosos premios nacionales e internacionales, cuyo visionado es más que recomendable. Todo empezó con un pequeño grupo de niños, sus alumnos de saxo, y algunos de combo que no tenían aún contacto con el jazz, al que empezó a dedicar un tiempo extra, dándoles grabaciones de los grandes estándares, para que los escucharan. Los niños lo hacían, disfrutaban, los sacaban de...

Eppur si mueve: La captura del movimiento Jul29

Eppur si mueve: La captura del movimiento...

Ver una película, una secuencia de animación, un video, es algo hoy en día tan sencillo como encender la televisión, el ordenador, o ir al cine. Tan fácil, que parece haber perdido ese encanto, esa capacidad ilusoria, ese sentido de excepcionalidad que tenía, sin ir más lejos, cuando éramos niños. No digamos ya cuando los primeros espectadores salían corriendo para evitar que un tren los arrollara. Ahora nos fijamos (y hacemos bien), en la calidad de la historia, la forma de narrarla, en la fotografía, la buena o mala interpretación de los actores. En que sea o no creíble. Tan acostumbrados, como decía, a encender un botón o un proyector y que esté, que ya no somos ni conscientes de la magia que hace que sea posible. Y, sin embargo, sigue estando ahí. Esa misma ilusión de movimiento que tenía encandilados a los victorianos. Esta es una pequeña selección de aquellos juguetes con los que se empezó a re-crear la realidad. Puede que no fuese de forma tan nítida y perfecta, pero era mágica. La mayoría de ellos pueden encontrarse a la venta hoy en día, e, incluso, construirse de forma artesanal sin demasiado esfuerzo. El resultado merece la pena, auque solo sea por ver con ojos nuevos un caballo saltando una valla. El ser humano necesita la ilusión. Necesita, desde siempre, ese concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos. Conjurar la realidad, despiezarla y crear una nueva. Y es este un proceso tan inherente al mismo, que ni siquiera es necesaria su intervención voluntaria, como sucede, por ejemplo, con los espejismos en el desierto. Hay ilusiones que se escapan a su control consciente. Los sentidos tienden a engañarse por sí mismos. Pero...

Sobre la buena salud de las «vírgenes consagradas»...

Hace ya más de trescientos años de la primera edición del Tratado de las enfermedades de los artesanos de Bernardino Ramazzini. Una obra exhaustiva, magnífica, que ilustra como pocos la vida y las costumbres de esa época. Minuciosa, tremendamente descriptiva y agudísima en sus observaciones, deja traslucir en sus páginas no ya la preocupación de un médico por sus pacientes, sino una concepción auténticamente social de la medicina. Avanzadísimo para su época (y para esta) estudia pormenorizadamente todos los aspectos relativos a la salud, vinculados con el ejercicio de cada oficio y forma de vida de quienes lo ejercen, preocupado no solo por sanarlos, sino por procurar que vivan lo mejor posible. Más de 50 profesiones, desde los cloaqueros hasta los hombres de letras, a las que se añadieron las vírgenes consagradas en su segunda edición. El primer tratado de medicina del trabajo. Hasta 1999, el único en el que se abordaban las condiciones de trabajo de las religiosas. Ese año, la Prevención llegó al convento. Tengo que reconocer que, cuando me prestaron el «Tratado de las enfermedades de los artesanos», no imaginaba hasta qué punto tenían razón al decir que me iba a gustar. Con ese título, y habiendo sido publicado en 1700, suponía que iba a resultar una lectura instructiva, pero no estaba nada convencida de que pudiera resultar amena. A fin de cuentas, yo no soy experta en la materia. Desde la visión profana, imaginaba un tomo en el que se enumerasen las enfermedades, definición de las mismas, síntomatología, diagnóstico y tratamiento. Un libro para médicos, escrito por un médico. De hace tres siglos, eso sí. Pero, como neófita y todo, reconozco que es un tema que me atrae, lo cogí encantada. Además, uno de sus capítulos tenía relación con un...

Creyendo lo imposible Jul09

Creyendo lo imposible...

  No es habitual que un artículo lleve una dedicatoria. Este, sin embargo, la va a tener. Porque trata de magia, y de magos. De aquellos capaces de transformar, aunque sea por unos instantes, la realidad, y volverla hermosa. De quienes consiguen hacer creer que todo es posible. Todos conocemos alguno. Hay magos mundialmente famosos. Magos que forman parte de la misma historia de la magia, como los diez que he incluido en esta pequeña selección. Y hay también magos increíbles, cuyo nombre no es tan conocido, que lo que hacen no es llenar grandes teatros. Que hacen magia sin trucos. Que, con ella, son capaces de crear sonrisas e ilusión en cualquier parte. Transformar el entorno más duro. Que logran que los niños hospitalizados, o situaciones difíciles, no pierdan la sonrisa, ni el brillo en los ojos. Porque la infancia, siempre, ha de ser mágica. Por ello, este artículo va dedicado a ellos. A todos los magos voluntarios, en asociaciones como Avoi o Ilusionistas Sin Fronteras. Los que cambian la realidad, día a día, y hacen que los niños puedan seguirlo siendo, estén donde estén. Hace un par de semanas, tuve la suerte de asistir a un espectáculo de magia que no me gustó nada. Por más que lo intenté, por más predisposición a dejarme envolver, por más que hice todo lo posible por tratar de sentirla, la magia no estaba allí. Había un señor haciendo (tengo que reconocer que bastante bien, eso sí), trucos. Y, pasado el disgusto (si hay algo que busco y encuentro constantemente en la vida, es la magia, que, como la poesía, se esconde en cualquier parte), me di cuenta de dónde había estado el fallo. Mi fallo. En haber dado por sentado que esa tarde, iba a...

Rehabilitando a Machado (II) Jun24

Rehabilitando a Machado (II)...

De entre todos los homenajes que se han hecho a Antonio Machado, hay uno que me parece singularmente hermoso: el celebrado en junio de 1975 en la Casa de la Unesco de París. Por la belleza del espíritu de la celebración, que trasciende el tiempo, casi 40 años después. Un homenaje literario, político y vital, en el que poetas y pensadores, ausentes y presentes, pusieron su voz, y su palabra, para recordar en este acto a Machado, y reivindicar, a través de su figura, la vuelta de la libertad soñada. Es difícil tener entre las manos el magnífico libro- recordatorio «Homenaje en el centenario de Antonio Machado». Unesco 12 de junio de 1975» editado por Caja Granada y no desear vivamente haber estado presente ese dia en la Casa de la Unesco de París. Estar allí, dejándose contagiar por la unión, el compromiso, la literatura y la esperanza que tan fuertemente se transmiten a través de la lectura de las intervenciones, los poemas y cartas enviados, y de la contemplación de las fotografías. Porque lo que ha hecho Caja Granada, ha sido algo precioso: reproducir, íntegramente, todo lo que lo configuró. Incluyendo un cd con los archivos sonoros de las intervenciones. Solo con ello, y con la recopilación de los textos que se reunieron para dicho homenaje, hubiese sido ya un libro de una importancia literaria e histórica enorme, pero tiene algo más: tiene magia. La reproducción gráfica que se hace de todo aquel papel que tuvo que ver con aquella celebración nos lleva atrás en el tiempo,nos hace sentirnos como si hubiésemos estado casi allí, sentados en una esquina, inmersos en lo que ocurría. Y lo que ocurría era que hacía 100 años que había nacido Antonio Machado, y estaban vivos, soñando con...

Rehabilitando a Machado Jun18

Rehabilitando a Machado...

Este mismo año en que Aladar nace, se cumplen 75 años del fallecimiento de Antonio Machado en Coillure, lo que nos proporciona, en cierta forma, la excusa, para brindar desde estas páginas el pequeño homenaje que estamos rindiendo a su figura y su obra, sumándonos a los muchos que se están celebrando en estas fechas, ya sea en actos formales, o por parte de cualquiera de nosotros con uno de sus libros bajo un árbol. Sin duda, todos los momentos son buenos para homenajear a un poeta, independientemente de la efeméride. Pero nos gustan las fechas. Porque posibilitan hacer algo más allá de lo que hacemos a diario. Ir un paso más allá. Es sencillo, y hermoso, conmemorar hoy en día al hombre y al poeta que fue Antonio Machado. Es reunirnos libremente, leer sus versos, profundizar y aprender sobre los diferentes aspectos de su obra y vida. Siendo conscientes de lo que esta fue. De por qué murió, precisamente, en 1.939, y en Collioure. Pero no siempre fue así. Era difícil hacerlo cuando estaba prohibido. Cuando los tiempos eran de dictadura, y la Comisión Depuradora de Catedráticos de Madrid, perteneciente al Ministerio de Educación, lo había incluso expulsado póstumamente del Servicio y dado de baja en el escalafón del profesorado. Cuando se proscribían la mayor parte de sus libros, y la Autoridad impedía que se colocasen bustos que lo representasen, cargando contra los que habían acudido a un acto («Paseos con Antonio Machado», en 1966) inicialmente permitido y anunciado. Hoy es todo más sencillo. Se ha rehabilitado a Antonio Machado como catedrático de instituto el 31 de diciembre de 1981, el busto ocupa por fin su sitio en Baeza, y la policía no ha irrumpido en el Ateneo de Madrid, o en cualquiera...

Un solo poeta y miles de voces Jun03

Un solo poeta y miles de voces...

Define la RAE musicalizar como «poner música a un texto para que pueda ser cantado». Quizá debiera añadir algo más: la musicalización es un arte. El de poner música a un texto para que pueda ser cantado, y llegar, de una forma honda y precisa, al receptor. Uno de los poetas que más musicalizados ha sido es, sin duda, Antonio Machado. Flamenco, clásica, canción de autor, rock y hasta punk, han visto en él su inspiración. Música para un poeta excepcional. Hay quien dice que Antonio Machado es, después de Lorca, el poeta español más cantado. Y quien afirma, en cambio,  que son sus versos a los que más veces se ha puesto música. En realidad, no importa demasiado. Lo cierto, y lo importante, es que a Machado lo cantan incluso quienes no saben que lo están cantando. Incluso aquellos que creen que la poesía no es para ellos. Que la poesía es un lenguaje alejado de la gente; sólo asequible para una minoría. Que lo intentaron una vez, dicen, pero no entendieron nada. Y, sin embargo, conocen perfectamente Cantares, y, por supuesto, La Saeta. O a Extremoduro. Tiene Machado la grandeza de la sencillez. De la humanidad. La que lo ha convertido, en cierta forma, en poeta de todos. Sentido y expresado de maneras tan diversas como somos cada uno de nosotros. Acompañado de una guitarra, o de una orquesta entera. Musicalizando sus versos, o componiendo a su figura. Homenajeando al poeta, al hombre, al símbolo. Hasta el punto de que no hay apenas estilo musical que no lo haya hecho. Flamenco, canción popular, composiciones clásicas, zarzuela, ópera, canción de autor, poemas musicalizados, rock, punk y rap. Sólo parece haber una excepción: el jazz. Ni un solo tema inspirado en Machado o su...

Creía que mi padre era Dios...

Si Paul Auster creía que su padre era Dios, caben aún más interpretaciones acerca de la presencia del azar a lo largo de su obra. Pero como, hoy por hoy, no hay constancia de que así sea, sería meramente especular. Quien sí lo creía era Robert Winnie, uno de los oyentes que respondió al llamamiento de Auster en la Radio Pública Nacional, cuando tenía seis años. A raíz de una idea de Siri, su mujer, Paul Auster y la RPN concibieron el Proyecto Nacional de Relatos, que vio la luz el 1 de octubre de 1999. Ese día, Paul Auster pidió a todos los oyentes que enviaran sus relatos. Dos requisitos: debían ser verídicos,y breves. De los recibidos, se haría una selección semanal, y los escogidos serían leídos por él en antena. Tras un año, más de cuatro mil personas habían participado escribiendo y enviando sus historias; sus recuerdos; sus momentos gloriosos y sus fracasos. Aquellos que los hicieron felices, y aquellos por los que aún se culpaban Al cabo de unos meses, Auster decidió publicar un libro con los mejores. Seleccionarlos no debió de ser fácil. Finalmente, recopiló los 180 que le parecieron “más humanos, auténticos y atractivos”, dando lugar a este libro. De los 180, uno se inserta en el prólogo, y los otros 179 se distribuyen a lo largo del mismo, agrupados en diez categorías (Animales, Objetos, Familias, Disparates, Lágrimas y estupideces, Extraños,  Guerra, Amor, Sueños, y Meditaciones), en función de su argumento. Pero, en realidad, todos, aunque puedan clasificarse formalmente en cuanto a contenido, hablan de lo mismo: el ser humano. De sus sueños. Sus anhelos. De padres, hermanos, tíos, primos. De alegrías y decepciones. De la guerra. De sentimientos, en suma. Es lo que lo hace un libro universal,...

Está Ud. de broma, Sr. Feynman?...

Crear un personaje como el Richard Feynman que nos presenta Ralph Leighton ha de ser algo sumamente difícil. Creerlo, posiblemente aún más. Un brillante científico, ganador de un Premio Nobel de Física, capaz de reventar cajas fuertes, de tocar la figrideira en una Escuela de samba cuyos miembros proceden fundamentalmente de favelas, de aprender a dibujar y dedicarse a hacer retratos de camareras en topless, o de orinar haciendo el pino delante de sus amigos para demostrar que la orina no cae por gravedad, es, ciertamente, un personaje complejo. Que sea declarado inútil para el servicio militar (¡por razones mentales!), tras acabársele la prórroga que disfrutaba nada menos que por estar participando en el Proyecto Manhatan, lo convierte en, directamente, inverosímil. Pero lo más increíble de todo es que no se trata de un personaje ficticio. Ni de un personaje novelado, exagerados sus rasgos y anécdotas, con el propósito de convertirlo en tal. El libro, así como «¿Qué te importa lo que piensen los demás?», que continúa narrando las investigaciones y peripecias de Feynman, es fruto de largas conversaciones entre éste y Leighton, convertidos, además en de colegas y amigos, en biografiado y biógrafo, grabadas y transcritas por Leighton a lo largo de varios años mientras se reunían para hablar de ciencia, tocar los bongos, o preparar su viaje a Tuva, postergado por razones políticas (¡pretendían hacerlo en plena guerra fría!). El resultado es un libro extraordinario, ágil, interesante y divertido. Leighton le da forma a las cientos, puede que miles de horas grabadas de manera excepcional, construyendo con ellas una biografía que olvidamos que lo es desde la primera página, sumergidos en la lectura de esas memorias contadas en primera persona, respetando al máximo la sinceridad y espontaneidad de quien las fue narrando....

Marcovaldo

Marcovaldo, titulado originariamente Marcovaldo o las estaciones en la ciudad, es una serie de veinte relatos, dedicados cada uno a una estación, que se suceden a lo largo del libro repitiendo un ciclo anual, que se completa, a lo largo del mismo, un total de cinco veces. Sin embargo, no es la narración ordenada, cronológica, que podría parecer, ya que no es una historia que vaya sucediéndose a lo largo del tiempo, un año tras otro, sino que las estaciones son el marco natural necesario para que se armen los relatos, que podrían ocurrir en cualquier otro orden. Nada indica que el cuarto invierno haya ocurrido después del primero; no hay datos ni hechos que den sensación de transcurso del tiempo; de Marcovaldo, el protagonista, no sabemos más tras leer el último, que tras leer el primero. Es decir, apenas nada. Marcovaldo es un ser aparentemente gris visto desde fuera, trabajador en un almacén, padre y esposo, al límite de la pobreza con el jornal que gana en la misma, igual que tantos otros, sin ningún rasgo aparente que lo haga destacar. Todo lo que tiene que ver con su vida como trabajador, en la que pasa la mayor parte del tiempo, aparece en el libro desdibujado, como si no importara (y de hecho, no importa), mientras que su vida familiar, su relación con su esposa, y con sus hijos, se va pintando a base de anécdotas cotidianas, de conversaciones, de momentos, que revelan el amor que hay en ella, a pesar de las circunstancias. Es, sin embargo, la parte que no se ve, la de los sueños, los pensamientos, y la evasión del protagonista, la que lo hace diferente, y la nos cuenta Italo Calvino. Porque Marcovaldo sueña, sueña constantemente y a cada...

13,99 euros

Conseguía Frédéric Beigbeder publicando su novela «99 francos» («13,99 euros») simultáneamente ser despedido de la agencia de publicidad en la que trabajaba, y convertirse en un en un fenómeno de masas. «Novela cruel, panfleto insolente y alegato contra la manipulación consumista», describe sin piedad los entresijos del mundo de la publicidad al que perteneció más de 10 años. Las vísceras del sistema de consumo al aire. Ahora bien, ¿por qué lo hace Beigbeder? ¿Es realmente una inmolación, como presenta, o una hábil estrategia publicitaria? Casi he diseccionado el libro buscando la respuesta. Hasta que me he dado cuenta de que con ello hacía exactamente lo que Frederic Beigbeder quería. Empezando por comprarlo, ya que los derechos los ha vendido a una editorial. Que habrá hecho un estudio previo, e invertido en publicidad. Pero hay más. Un golpe maestro. No es la novela lo único que he comprado. El eje de la misma es el diseño de una campaña para un producto de una marca, reconocibles tras los nombres ficticios. Campaña ficticia muy parecida a la del producto auténtico, hecha por la agencia de Beigbeder. A quien nadie ha demandado por violación de la confidencialidad. Un extraño menáge à trois en el que todos ganan. 304 páginas de publicidad continua. En cuanto al libro, es la historia de Octave Parango, un brillante creativo publicitario cuya vida es tan exitosa, casi a su pesar, en lo profesional, como deplorable en lo personal. Cocainómano, inmaduro, inestable, misógino, cliente habitual de prostitutas; su único baluarte parece ser Sophie, su novia, a quien abandona cuando le informa de que espera un hijo suyo. Octave se presenta como un publicista asqueado moralmente, al límite ya, y aterrorizado ante la muerte, que decide escribir un libro con el objeto de que...

Asfixia

Asfixia es un libro con muchas lecturas. Posiblemente, tantas como lectores. Como la propia vida. En ella Chuck Palahniuk nos cuenta la historia de Víctor Mancini, un joven que, tras haber abandonado los estudios de Medicina, ha encontrado una forma muy peculiar de ganarse la vida: atragantarse, cada noche, en un restaurante distinto, sabiendo que, de esa forma, creará un vínculo para siempre con la persona que acuda a socorrerlo. De esta forma, convierte a los demás en responsables de su propia vida, sin escrúpulo alguno. Cartas de felicitación de cumplevida en los aniversarios, que vendrán acompañadas las más de las veces de dinero, en respuesta a alguna creíble excusa esbozada en las cartas que dirige regularmente a sus salvadores, para impedir que puedan desvincularse de él. Su vida transcurre entre las visitas a su madre, Ida Mancini, una chiflada que en su juventud fue detenida innumerables veces por acciones contra el sistema, incapacitada judicialmente e internada en una residencia, su trabajo en una atracción que recrea la vida en la América colonial del siglo XVIII, y sus conversaciones con Denny, pregonero en la misma atracción, y adicto al sexo como él. Una novela cínica, descarnada, obscena, llena de detalles escabrosos, y con un sentido del humor corrosivo, en la que no parece haber un solo personaje, principal o secundario, que sea algo más que un desecho. Y, como tal, es un buen libro si queremos quedarnos en esa lectura, en la superficie. Aún así, merece la pena. Porque es un libro bien construido, si bien no es, ni mucho menos, apto para todos los paladares. Pero sería una lástima quedarse ahí porque, en tal caso, lo más probable es que esta narración nos acompañe con su lectura el tiempo de llevarla a cabo...