War Requiem: Una Misa pro defunctis a lo Britten Mar17

War Requiem: Una Misa pro defunctis a lo Britten...

Benjamin Britten (1913 – 1976) fue un pacifista absoluto, no mostró una sola fisura a lo largo de su vida en este sentido y no dudó en manifestar su postura frente a la violencia en ningún momento de su vida. Su War Requiem es la mejor muestra de ello y la forma más bella de decir no a la guerra. Y el Teatro Real de Madrid ha ofrecido la posibilidad de disfrutar de la obra los pasados días 12 y 14 de marzo. Benjamin Britten fue uno de los mejores compositores del siglo XX. Eso es algo indiscutible. Podrá gustar más o menos, pero la calidad de sus partituras, la frescura de sus propuestas y lo atrevido de su trabajo, le convirtieron en una figura única e irremplazable. Cuando le encargaron que escribiera la partitura del réquiem que se tendría que escuchar durante la consagración de la catedral de Coventry (eso sucedería el 25 de mayo de 1962) supongo que ya contarían con que cualquier trabajo de Britten resultaría ser lo solicitado aunque filtrado por una forma de entender el mundo fuera de lo normal. De hecho, así fue. El War Requiem, op. 66 es una obra atrevida, moderna, única dentro de lo que conocemos como Misa pro defunctis o Réquiem. La catedral de Coventry existe desde el año 1043. Nació como comunidad benedictina, fue consagrada como catedral, más tarde perdió esa categoría para pasar a ser una iglesia más (St. Michael) y fue recuperada como catedral en 1918. Unos años después, durante la Segunda Guerra Mundial fue bombardeada y destruida casi en su totalidad. El 14 de noviembre de 1940, los aviones de la Lufwaffe se encargaron se reducir la edificación a un montón de piedras desordenadas. Algunos años antes, cuando faltaba una...

Annie Hall: La vida corta y desastrosa Mar10

Annie Hall: La vida corta y desastrosa...

Todo lo que es el cine de Woody Allen se encuentra en Annie Hall; con toda seguridad, una de las mejores comedias de la historia del cine. Aunque la gracia, lo que hace enorme esta película, es que todos podríamos ser esa pareja que nos dibuja el realizador norteamericano; todo se podría reducir a solapar ficción y realidad para poder ver esa luz al final del túnel que tanto buscamos. El cine no deja de ser una forma de comunicar. Con su propio código, desde luego, pero no es otra cosa que eso. Por lo tanto, es necesario que se establezca un vínculo entre el espectador y lo narrado. El camino más fácil, el más efectivo y seguramente el único, es que el espectador se vea reflejado en lo que se cuenta. Como en literatura, el cine es una representación de una realidad compartida por muchos, reconocible y susceptible de ser entendida por el que mira la pantalla. Cualquiera puede comprender qué es lo que le sucede a un personaje y, lo más importante, necesitamos saber más sobre eso que le pasa para poder explicarnos a nosotros mismos, nuestro mundo, el de verdad. Dicho de otra forma, esta es la razón por la que una película gusta o no al espectador. La importancia del cine que ha hecho Woddy Allen, sobre todo desde que rodó Annie Hall el año 1977, llega desde ese territorio común que ocupan sus películas y la película de cada persona que se sienta a ver su cine. Con este film, Allen da un giro en su producción que le lleva desde una comedia más bufa (en la que sus personajes son una burla de sí mismos y de su entorno) a otra en la que los personajes viven la realidad que les toca sufrir y tratan...

El helado mundo de los peones Mar10

El helado mundo de los peones...

Difícilmente podremos saber nunca, salvo un reducido número de personas, quién ejerce el poder y desde dónde se manipulan los hilos a los que nos tienen sujetos. Parece que siempre hay un escalón superior desde el que los movimientos se observan. Todo se reduce a un juego en el que millones de peones se mueven al son de algo que funciona como una trituradora de personas infalible. Mentes vacías, amores que forman parte de una higiene personal y poco más, hombres y mujeres pusilánimes y deseosas de ingresar en esos círculos privilegiados de poder. Eso somos casi todos. E incluso los que se acercan comprueban que el poder arrasa al poder. Esto es lo que nos cuentan en Invernadero (The Hothouse, 1958), obra de teatro de Harold Pinter que ha versionado con brillantez Eduardo Mendoza y que se puede ver en el Teatro de la Abadía de Madrid. Hasta el 29 de marzo. La dirección de Mario Gas es estupenda. Entiende bien el texto y dirige a sus actores con maestría. Logra que las situaciones extremas no acaben con las almas que creó Pinter. Salvo Isabelle Stoffel, que exagera su expresión corporal sin necesidad en algunos tramos de su papel, todos los papeles son defendidos con eficacia. Destacan Gonzalo de Castro (su papel es el más divertido de todos y es en ese territorio en el que se desenvuelve mejor el actor aunque todo el arco dramático del personaje lo maneja con soltura y credibilidad) y Tristán Ulloa (su personaje es el más odioso de todos aunque, también, cumple con las exigencias de su personaje sin dificultad alguna). Técnicamente, la producción logra una nota sobresaliente. La trama nos coloca en un establecimiento en el que los pacientes deberían reposar. Bien podría ser el mundo...

La luna de Chopin Mar10

La luna de Chopin

Hasta el próximo día 15 de marzo, y dentro de su programa de actividades pedagógicas, el Teatro Real de Madrid ofrece la posibilidad de escuchar algunos de los nocturnos de Chopin en su Sala de Orquesta; posiblemente el lugar más bonito y entrañable de este teatro. Es la primera vez que el público puede acceder a esta sala para disfrutar de un concierto. Las vistas son espléndidas (la calle Arenal, las cubiertas de las buhardillas con más sabor a bohemia, y la luna que aparece poco después de comenzar el espectáculo. Despacio, elegante, queriendo hacer compañía a una serie de privilegiados que están escuchando piezas inolvidables). Al piano una joven que interpreta con sensibilidad y, a la vez, fuerza arrolladora. Noelia Rodiles. Una mujer virtuosa que fundó el Trío Lorca y que, además de ofrecer conciertos exquisitos, es profesora en la Escuela Superior de Música Reina Sofía y en el Centro Superior Katarina Gurska de Madrid. Está fantástica interpretando todas las piezas aunque con el nocturno nº 5 Op. 15 nº 2; el nº 10 Op. 32 nº 2; y con el Carnaval Op. 9: Chopin (el concierto incluye esta pieza de Schumann y otra de Mendelssohn para recordar a los amigos de Chopin y cómo lo admiraban), deja ver toda la fuerza de su interpretación, su virtuosismo. Las explicaciones de Fernando Palacios son acertadísimas y muy divertidas. Nos llevan desde la llegada de Chopin a París hasta su muerte; nos explican ese mundo que el compositor vivió, su fama, cómo las jóvenes parisinas peleaban por recibir clases de Chopin. Y todo lejos de profundidades innecesarias, buscando el entendimiento de los más pequeños y de los adultos. Suelo acudir a los conciertos con alguno de mis hijos o con mi esposa. Era el turno...

El público: La dualidad del universo Mar03

El público: La dualidad del universo...

Federico García Lorca dejó muchas joyas literarias para que pudiéramos disfrutar de ellas. Al fin y al cabo, fue un excelente escritor. Entre ellas se encuentra una obra sin concluir titulada El público. Ahora, con libreto de Andrés Ibáñez y partitura de Mauricio Sotelo, se convierte en ópera (posiblemente la mejor forma de ponerla en escena) y se representa en El Teatro Real de Madrid hasta el 13 de marzo. Estreno absoluto en el Teatro Real de Madrid. El público. Obra de Federico García Lorca adaptada por Andrés Ibáñez. Partitura de Mauricio Sotelo. La mujer que tuve a mi derecha, cinco minutos después de comenzar la representación, ya decía que aquello no lo podía entender nadie. Incómoda en la butaca, lo repitió varias veces. En el descanso, ella, sus acompañantes y un buen número de espectadores, abandonaron sus butacas para no volver. Ni entendían nada ni hicieron el más mínimo esfuerzo por comprender. Y es que, todo hay que decirlo, la pedagogía Mortier ni dio ni dará los frutos que él esperaba porque el espectador del Teatro Real es lo que es y es como es. El público es uno de los últimos coletazos de lo que quiso hacer este hombre tan incomprendido como terco en sus propuestas. El público, a pesar de las fugas, resulta ser una ópera magnífica, moderna, atrevida y exigente con el escenario y la platea. Es verdad que algunas cosas destacan sobre otras que están y no se echarían de menos al desaparecer en una posible revisión de la producción. Pero el conjunto es atractivo; a veces, vehículo de emociones intensas y remotas arrancadas al espectador; a veces, una olla a presión de la que sale disparada una lírica en forma de imagen que arrasa con todo a su...

Antonio Bartrina: Hacer tango desde lo castizo...

El tango no es el tipo de música que se escucha habitualmente en España. Sin embargo, Antonio Bartrina decidió, siendo un niño, que eso era lo suyo. Fundo el grupo Malevaje hace treinta y un años. A pesar de los recortes, del maltrato al que se está sometiendo al mundo de la cultura, del dichoso IVA y a la falta de programación, Malevaje sigue adelante. Antonio nos recibe en su domicilio. El día es especialmente desapacible. Llueve a ratos, hace frío sin pausa alguna. La casa de Antonio se convierte en un refugio de lujo. Cruasanes en la mesa que ha traído Carlota Montemayor. Café caliente que ha preparado Antonio Bartrina. Yo no puedo presumir de haber aportado nada de nada. Desayuno, una charla exquisita y buena música a ratos. Como la lluvia, pero esta vez para convertir el tiempo en algo entrañable y cómodo. Antonio Bartrina fundó el grupo Malevaje hace 31 años, en ese tiempo que se llamó movida madrileña. Sirve el café con el desparpajo propio de alguien acostumbrado a tratar con otros, como solo lo puede hacer alguien nacido en el barrio madrileño de Carabanchel Alto. La movida. “La idea era convertir España en un país razonable. Conseguimos que fuera más libre, pero no más razonable. Los que siempre se dedican a acabar con las libertades no se enteraban bien de qué iba la cosa y se hicieron cosas muy interesantes. Pero aprendieron entonces y ya no olvidaron cómo contrarrestar cualquier actividad que les desagradase. El poderoso está acostumbrado al palo y a la pistola. Los demás también, pero recibiendo. Entonces, en aquel momento, nadie sabía cómo afrontar una situación como la que se vivía. Aunque la cultura fue muy importante. Pero, claro, los políticos han decidido (desde que lo...

Audra McDonald: La voz improbable Feb03

Audra McDonald: La voz improbable...

Fotografías de Javier del Real En el Teatro Real de Madrid arrancan las Sesiones golfas, un programa dedicado a la música de cabaret y de grandes musicales. Y no comienzan con cualquier artista. La actriz y cantante Audra McDonald ha sido la primera invitada. El concierto no ha podido ser más fascinante y los fans de esta mujer lo recordarán durante mucho tiempo. Último día del mes de enero. El frío está instalado en Madrid. En el centro de la ciudad, miles de personas van y vienen. Con sus bufandas, sus gorros de lana, con los abrigos bien abrochados. Caen algunas gotas. Heladas, también. Y sólo unos pocos de los que caminan por las calles de la ciudad van a tener el privilegio de asistir al concierto de Audra McDonald. Primero y único de la artista en España. Al llegar al Teatro Real, en el hall de entrada se escucha ese run run tan característico que anuncia que algo grande va a suceder sobre el escenario. Los seguidores de Audra McDonald van ocupando sus localidades, comentan la gran fortuna que supone asistir al concierto. Los que no conocen a la cantante, pero han acudido a la cita por alguna recomendación recibida, esperan pacientemente para descubrir si eso que les han dicho es cierto o una exageración. Los instrumentos, sobre el escenario, esperan perfectamente colocados, reflejando las luces de los focos. Inexplicablemente, hay localidades que van a quedar vacías. No son muchas aunque alguno de los palcos queda huérfano y el paraíso no termina de llenarse. En cualquier caso, a las ocho de la tarde todo está listo. La señora McDonald aparece en el escenario. Espléndida, radiante, luciendo un vestido precioso. No tengo más remedio que decir que es una mujer terriblemente atractiva. Junto a...

Perdonando a Polanski Ene27

Perdonando a Polanski...

Si una película de Polanski es bella, esa es Tess. Si una película está bien fotografiada, esa es Tess. Si Polanski quería demostrar que sabe hacer cine, independientemente del tema que se quiere ventilar, lo consiguió con Tess. Pero esta película es, al mismo tiempo, el espejo en el que se refleja una incapacidad íntima. No es bueno unir la vida privada de los autores con su obra, pero resulta imposible en un caso como este. El cine de Roman Polanski suele indagar en las zonas más oscuras del ser humano. El realizador se encuentra cómodo dando una última vuelta de tuerca a los espíritus que aparecen blancos y transparentes y que esconden trazos negruzcos. Siempre encontramos en sus trabajos esos cambios que nos llevan a conocer lo extraño, lo miedoso, lo sucio, el desconcierto de las personas. En Tess lo hace con todo aquel que no es su personaje principal. Tess es la pureza, el sacrificio, la honestidad, la capacidad de sacrificio. Tess es esa mujer que pone a los hombres en su sitio porque no se doblega ante la maldad, ante el machismo más terrible o ante una doble moral lesiva (esta moral tan odiosa es cosa de la sociedad entera). Pero no es que luche o reivindique sus derechos; lo que hace Tess es no cambiar su modo de ser, su forma de enfrentar los problemas, su capacidad para perdonar. Mientras los hombres la machacan, ella sigue sin modificar su esencia. Un detalle significativo, que puede ayudar a entender las intenciones de Polanski, es que la película está dedicada a uno de los grandes amores del realizador: Sharon Tate. Es posible que le pareciese un homenaje único a su mujer, a las mujeres. Sin embargo, aun contando con una trama tan...

Una mirada limpia Ene27

Una mirada limpia

Estupendo el espectáculo que puede disfrutarse en el Teatro Real de Madrid hasta el próximo día 7 de febrero. Hänsel y Gretel se presenta con una puesta en escena muy divertida y cercana para convertirse en una opción única con la que iniciar a los más pequeños en una manifestación artística tan potente y desconocida como es la ópera. No solo es cosa de todo tipo de adultos; también es cosa de niños. Una de las excusas más habituales que utilizan (utilizamos) los padres para no llevar a los niños a esos lugares que parecen estar en este mundo para el uso exclusivo de adultos y solo adultos es imaginar que se aburrirán y les (nos) destrozarán el plan. Se pueden aburrir, igual se duermen, no sabemos si aguantarán al descanso para ir al baño. Pues bien, lamento comunicar a los padres, madres, tíos y abuelos de este mundo que en eso (como en casi todo lo que tiene que ver con los niños) estamos equivocados. De cabo a rabo, para ser más exacto. Hasta el 7 de febrero se representa en el Teatro Real de Madrid la ópera de Engelbert Humperdinck Hänsel y Gretel. Es divertida a más no poder, amable hasta lo sorprendente. Y una ocasión única para dejar las excusas olvidadas. A veces (muchas), los que escribimos sobre lo que vemos en los teatros, nos perdemos en profundidades técnicas y olvidamos aspectos fundamentales. Voy a decirlo sin cosmética: nos ponemos estupendos. Una de esas cosas que solemos dejar a un lado es, ni más ni menos, lo que se puede disfrutar de un espectáculo sin prestar atención a la colocación de un elemento sobre el escenario, el diseño del vestuario o si la soprano se ha dejado olvidado su mejor La...

Tres regalos de Polanski Ene20

Tres regalos de Polanski...

Las películas que gustan son las que cuentan un mundo que representa una realidad compartida por todos, reconocible; son las que muestran personajes con alma, con motivaciones y una razón por la que existir, que sienten y hacen sentir cosas similares al espectador, que dicen cosas importantes y no idioteces por bonitas que sean. Resumiendo: las que emocionan. El cine de Polanski es gran cine. Y es bueno saber que existe un lugar en el que podemos refugiarnos cuando el mundo deja de gustarnos. Un trabajo de Roman Polanski -para el aficionado al cine- es como un regalo de cumpleaños. Y ese momento en el que se entra a la sala de proyección para recibirlo es mágico. El cine lleno. Una espera con el murmullo general de fondo que avisa. Algo grande va a pasar. Se apagan las luces. El silencio es inmediato. El cine apesta a cine. El mundo, más que otras veces, se reduce a una butaca, a ti mismo. Desde la primera escena, la atención se agarra a la pantalla. Y, ya presa, se deja querer por lo que Polanski cuenta, por los personajes, por cada frase que disecciona una realidad cercana que no queremos ver. Cuando aparecen los créditos finales nadie se mueve en su asiento. Parece que el tiempo no haya pasado. Polanski sigue siendo ese regalo esperado cada cierto tiempo que, raramente, hay que devolver. Lo oculto de la trama: Un dios salvaje. Adaptación de la obra de Yasmina Reza. Polanski la lleva al cine de forma magistral. Respetando la esencia del original (es una película muy teatral, claro) aunque haciendo el cine que él sabe hacer, el cine en el que se mueve con soltura. Dos escenas en exteriores y el resto dentro de un apartamento. Lo...

Cómo convertir tu vida en un infierno Ene20

Cómo convertir tu vida en un infierno...

La fama, el éxito o el dinero, son algunas de las cosas por las que muchas personas estarían dispuestas a sacrificar su vida entera. Pero no está claro que todo sea maravilloso en el momento en que se alcanza notoriedad social, artística o económica. El Valle de las muñecas es una película que aborda este asunto con crudeza. El éxito es eso que le queda grande a cualquiera y que suele acabar con la normalidad en la vida de las personas, eso que puede llegar a convertir la existencia en un vertedero. Esta es una afirmación que pudiera parecer algo exagerada, pero es la que manejó Mark Robson al filmar su película El Valle de las Muñecas (Valley of the Dolls, 1967). El realizador intenta mostrar y demostrar que el éxito está al alcance de unos pocos, que es envidiado por muchos; aunque es un territorio desconocido y hostil que termina triturando a las personas. Por supuesto, el camino hasta la fama es terrible y, en sus cunetas, quedan miles de personas cada año con la vida destrozada, vacía y sin posibilidad de retorno. Robson presenta el mundo del espectáculo como una montaña rusa peligrosa, casi grotesca. Esa cara amable a la que tiene acceso todo aquel que observa no es más que estética inestable y falsa. Sobre ella, se llega a lo mejor y a lo peor sin apenas notarlo, en un mínimo instante; de esa zona que llamamos éxito y tanto envidiamos, a la del fracaso más absoluto, se pasa sin tiempo para comprender qué es lo que sucede. Todo es un reto tremendo. Por ejemplo, las relaciones de pareja, el mismo amor, se convierten en un impedimento para lograr las cotas más deseadas de fama o triunfo; como un obstáculo y...

La emoción desde el lenguaje Ene20

La emoción desde el lenguaje...

El escenario es ocupado por los cómicos y, esta vez, por los académicos. La RAE cumple 300 años y quiere celebrarlo, entre otras cosas, compartiendo con actores y actrices lecturas en vida de las obras más relevantes de nuestra literatura. La Real Academia Española celebra sus trescientos años de existencia. Y una de las actividades que se van a realizar como parte de la conmemoración es, nada más y nada menos, que hacer subir al escenario del Teatro de la Abadía de Madrid a distintos cómicos para que lean fragmentos de algunas de las obras más representativas de nuestra literatura (a partir del 16 de febrero la cita será en la RAE). Esas lecturas estarán acompañadas de los comentarios de los académicos invitados en cada ocasión. Al que escribe no se le ocurre mejor forma de acercar la palabra al ciudadano que utilizando la literatura; la herramienta y el producto que se fabrica con ella y nos permite explicarnos el universo; lenguaje y relato. El ciclo La RAE de nuevo a escena: Cómicos de la lengua comenzó el pasado día 12 de enero con la lectura en vida de los fragmentos más relevantes de los tres cantares de El Cantar del Mío Cid. El cómico encargado de hacerlo fue José Luis Gómez. Estuvo soberbio y fue capaz de hacer sentir todo tipo de emociones a los espectadores. Y no era fácil puesto que el castellano moderno difiere en gran medida del utilizado en esta obra y, además, el oído se muestra terco cuando se trata de recibir sonidos desconocidos. Sin embargo, José Luis Gómez enseñó a que escuchara bien una audiencia entregada sin reservas. Acompañó la lectura la académica Inés Fernández-Ordóñez, con explicaciones técnicas sobre la estructura y contenido de obra y el lenguaje con...

Cervantes es mucho más que El Quijote Ene13

Cervantes es mucho más que El Quijote...

En su XX Aniversario, el Teatro de la Abadía madrileño, recupera los Entremeses de Miguel de Cervantes para celebrar el paso de un tiempo tan difícil como fructífero. La cueva de Salamanca, El viejo celoso y El retablo de las maravillas, nos llevan a esos territorios tan comunes y grises que transita el ser humano y que, el autor, fue capaz de abordar con un ingenio y un sentido del humor difíciles de igualar. Es posible que alguien pueda pensar que Miguel de Cervantes escribió una sola obra de calidad, El Quijote, famosa en el mundo entero por su modernidad absoluta si nos referimos, por ejemplo, a la voz narrativa elegida. Es posible que alguien piense que el resto de las obras de Cervantes son menores y que su importancia es pequeña. Es posible. Pero lo cierto es que eso no es así. Cervantes escribió muchas páginas repletas de calidad y muchas de ellas pueden servir para explicar, todavía hoy, la realidad de cualquier momento histórico incluida la nuestra que, aunque al servicio de la tecnología y de lo material, es tan parecida a la de tiempos pasados que provoca vértigo cuando se piensa. Al fin y al cabo, las personas de cualquier momento han sido, eso, personas. El resto es más producto de la cosmética (siempre fue así) que de cualquier otra cosa. José Luis Gómez, director del Teatro de la Abadía y de esta producción, siempre sabe lo que tiene entre manos, pero si el texto con el que trabaja lo firma Miguel de Cervantes, entiende perfectamente el sentido de la palabra, entiende perfectamente la esencia de lo dicho. Y no se pierde en la senda de lo superficial (esa sería la mejor forma de destrozar la literatura de Cervantes por lo...

RU

Ru es un libro delicioso. Kim Thúy construye un universo asombroso escribiendo cuadros que aparecen con leves trazos, con colores desconocidos, rasgos ancestrales, dolor, angustia, peligros, esperanza y regresos a las raíces. No es un relato en la que la trama tenga especial importancia. Al contrario, es un simple vehículo para transitar espacios únicos que nacen de la pluma de la autora con una elegancia desprovista de cualquier artificio molesto. Las sensaciones, el recuerdo o una forma de interpretar la realidad que une lo material y lo trascendente a través de imágenes grabadas en la consciencia de la autora; son los elementos que articulan el relato. Pinceladas aquí y allá que terminan por mostrar un espacio que nos acerca al autor, pero que, al mismo tiempo, nos recuerda la tragedia de un país entero. Alejada de las imágenes estereotipadas a las que estamos tan acostumbrados, nos relata un horror imperdonable y olvidado cuando no llega en formato cinematográfico. La escritura de Kim Thúy es elegante, expresiva y busca la imagen como apoyo imprescindible para entender su literatura. Una forma de entender las cosas evocadora y en auténtica búsqueda de la construcción más épica del narrador desde una lírica demoledora. Ru es un libro breve e intenso; una obra de una autora joven que agradece a la vida haber encontrado el estímulo para escribir puesto que es la tabla de salvación necesaria en el destierro. Ru es un excelente relato para saborear con tiempo, con la tranquilidad de una lectura que busca el nexo entre las vivencias vicarias y las de uno mismo. Calificación: Muy bueno. Tipo de lectura: Intensa aunque fácil. Tipo de lector: Interesados en la expresividad del lenguaje. Argumento: El arraigo en ninguna parte. Personajes: Casi mágicos. ¿Dónde puede leerse?: En un lugar...

Danzando entre las luces del Mediterráneo Dic16

Danzando entre las luces del Mediterráneo...

La compañía TPO presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid su producción Bleu!; una invitación a danzar, entre los mitos mediterráneos, para niños y adultos; un espectáculo en el que la imagen y lo simbólico toman protagonismo desde el primer minuto. Si algo llama la atención de un niño es el color, el movimiento, la luz, una historia sin descifrar que sólo él puede ordenar y llenar de sentido. Si algo entusiasma a un niño es poder participar en algo que han preparado con mimo para él. Mirar y sólo mirar, como lo hace una vaca al tren mientras pasa, les aburre mucho. Si algo interesa a un niño es todo aquello que le hace sentir mayor por ser una invitación a realizar un gran ejercicio de inteligencia. Pues bien, es eso lo que se presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid. El espectáculo de danza Bleu!, dirigido por Francesco Gandi y Davide Venturini; un trabajo que recupera esas cosas que siempre estuvieron delante de nosotros, pero en las que no solemos reparar, ni en las que pensamos como parte fundamental de nuestra vida: los mitos y, por tanto, lo simbólico. Comienza el espectáculo teniendo los mitos mediterráneos como primer anclaje; nos los colocan allí, sobre el escenario, para que indaguemos, para que pensemos. Y es cuando el símbolo aparece porque lo visto te conmociona y te hace crecer (aunque sea un poco; es de lo que se trata). Adultos y niños (sobre todo niños) se colocan en un lugar alejado de la estupidez y del materialismo que invade nuestras sociedades para acercarse a eso que les hace ser personas. Es lo importante del mito, del símbolo. Y, por ello, lo agradecen. Niños y, también, mayores. En el escenario, dos...

Jordi Sevilla: La sorpresa al escribir es un reto para el escritor...

Jordi Sevilla fue ministro del Gobierno, es político, es economista y, sobre todo, es escritor. A él, le sucede lo que a otras muchas personas en España que no pueden dedicar todo su tiempo a la escritura creativa puesto que la vida no lo permite. Pero la vocación de Jordi Sevilla es poderosa y no puede desaparecer. Sus dos novelas (La joven de la foto y El valle de los olvidos), con el detective privado Ricki Trullos como protagonista, avalan el oficio de un escritor que es, además, otras cosas. Muchas veces, se confunde a los escritores con las personas que escriben y son famosas por ello. Sin embargo, un escritor no es el que escribe y solo eso. Algo así lo puede hacer cualquiera. Un escritor es otra cosa. Alguien que ejerce una mirada única sobre el mundo, alguien que entiende la literatura como una forma de vida, alguien capaz de renunciar a buena parte de la realidad a cambio de poder crear un universo de ficción que le permite vivir. Jordi Sevilla, además de otras cosas por las que es conocido, es escritor. Charlamos mientras tomamos un café. Con tranquilidad, sabiendo que, como bien dice Jordi Sevilla, estas conversaciones nos permiten escapar de la «cotidianidad que atrapa y permiten entrar en los sueños de la literatura que mueven el mundo. Porque sólo lo que es narrado se puede transmitir». Hablamos del presente, del pasado y del futuro. De ambos y de lo que ha representado la literatura en nuestras vidas. «En mi casa se leía mucho. Teníamos una vecina que era viuda y fue ella la que me prestó las primeras novelas de detectives y las primeras novelas del género negro. Hammett, Chandler. Me metí dentro de esa literatura y no he...

Muerte en Venecia: El viaje sin retorno Dic09

Muerte en Venecia: El viaje sin retorno...

Madrid tenía una deuda pendiente con Benjamin Britten. Ya se ha liquidado. Y no de cualquier forma. Porque el estreno de Muerte en Venecia del compositor inglés es el ejemplo extraordinario de esa unión de todas las artes escénicas que es, en realidad, la ópera. Maravillosa la ópera de Britten. La puesta en escena de Willy Decker es inteligente, eficaz, a la vez que atractiva y vistosa; y, con ella, se resuelve uno de los problemas por los que esta obra se ha representado tan pocas veces: su teatralización. Son diecisiete escenas repartidas en dos actos que no permiten dudas. Decker, utilizando distintos telones, es capaz de presentar la obra sin empujones, sin exigir del espectador un esfuerzo adicional y, con ello, consiguiendo que todo fluya para que en el patio de butacas la atención se centre en lo importante y no en lo accesorio. Por cierto, Decker ha realizado un trabajo de limpieza, muy de agradecer, para eliminar todo aquello que representaba una molestia por superficial e irrelevante. Por su parte Alejo Pérez, director musical, acompaña bien. Y digo acompaña porque tampoco intenta nada más allá de lo que esto representa. Bastante trabajo supone seguir el ritmo frenético del escenario. Su dirección es correcta y algo plana. Aunque suficiente. Estamos hablando de la última ópera de Britten. Estamos hablando de la adaptación de una de las mejores novelas de todos los tiempos firmada por Thomas Mann (Der tod in Venedig, 1912). La libretista Myfanwy Piper hizo un trabajo muy meritorio modificando el punto de vista de la novela para que todo se convirtiera en un monólogo interior del personaje central (Gustav von Aschenbach) y para que los encuentros narrados en la novela con distintos personajes, en esta adaptación, se pudiesen interpretar como parte...

Lo irresistible de la ópera...

El próximo día 4 de diciembre se presenta en el Teatro Real de Madrid la ópera de Benjamin Britten Muerte en Venecia, una relectura de la novela de Thomas Mann. El director artístico, Joan Matabosch, reflexiona sobre la realidad de la ópera en España, sobre los tópicos que rodean un arte escénico que no tiene posible comparación con ningún otro por su fuerza y su grandeza; defendiendo la necesidad de convivencia entre de la defensa de la tradición y los cambios necesarios que ya han llegado y estar por venir. Tal vez sea la única forma de acercar la ópera al gran público. Desde el despacho que Joan Matabosch ocupa en el Teatro Real se disfruta de unas magníficas vistas de la plaza de Ópera de Madrid; un lugar en el que se encuentran ryders volando como pegados a su BMX, paseantes; muchachos que, con su patín, insisten en lograr cosas imposibles; parejas de novios besándose, vendedores ambulantes y chiquillos correteando. Joan Matabosch es un hombre amable, nervioso, rápido de ideas y excelente conversador. Construye su discurso con enorme rapidez, sin mostrar dudas sobre lo que dice. Es el director artístico del Teatro Real. Le pregunto sobre cómo alguien llega a ocupar un puesto tan importante como este. Sonríe y me cuenta. «No he llegado al mundo de la ópera de forma programada. Ni se me había pasado por la cabeza. No creas, cuando se me han planteado cambios profesionales en mi vida, siempre, he mostrado cierta resistencia. Eso sí, mi relación con la música, el teatro y la ópera, fue muy prematura. Con cinco años asistí a mi primera ópera. Y con seis o siete era capaz de ver festivales enteros. Es algo que siempre me ha acompañado. Supongo que eso y mi...

Cita con Rama

A diferencia de lo que muchos pudieran pensar, la literatura de ciencia ficción trata de ordenar y explicar nuestra realidad. La de aquí, la que vivimos en el planeta Tierra. Los mecanismos internos del relato son diversos; el material narrativo, lógicamente, también lo es; aparecen personajes extraterrestres con hábitos extraños en apariencia; todo puede parecer ajeno a nuestra realidad, pero no lo es. Entre otras cosas porque, esa literatura, es imaginada y leída, razón por lo que se integra absolutamente en esa realidad. Es muy posible que esta sea la literatura que inunde las estanterías de las librerías en el futuro más próximo. La tendencia parece que apunta en esa dirección. Cita con Rama es una novela que firma Arthur C. Clarke y es un clásico imprescindible del género. La imaginación del autor es portentosa. Presenta una situación que arrastra al lector a imaginar, del mismo modo que hace Clarke, estructuras físicas, seres insólitos y vivencias de los personajes, nunca antes ideados por nadie. Rama es un cilindro gigantesco que gira sobre sí mismo y viaja a través del sistema solar para cruzarlo. El hombre lo detecta y logra llegar hasta él, entrar en él y encontrar todo un mundo lleno de incógnitas. Aunque, sobre todo, son los personajes los que se topan con ellos mismos. En Rama todo se hizo por triplicado, en Rama todo es un misterio. Caben las especulaciones teológicas, las técnicas, las biológicas. Rama es el gran reto del ser humano. Imaginar una estructura de ese tamaño; imaginar el interior de Rama; es una tarea fascinante para el lector. La propuesta del autor obliga a que el que decide abrir el volumen se implique al máximo. Todo es fascinante. La calidad literaria de Cita con Rama no es espectacular, no es literatura de lujo. La idea,...

Soy leyenda

Soy Leyenda es una obra de arte de la ciencia ficción. Narra como un último superviviente en un mundo hostil poblado por vampiros acaba transformándose en un monstruo. Lo individual frente al grupo siempre lo es. Richard Matheson, autor de la novela, maneja con solvencia los pocos recursos estilísticos de los que hace gala. No hay en el relato ni grandes imágenes, ni grandes descripciones de los escenarios ni usos retóricos del lenguaje, ni un vocabulario extenso o culto. Elige con mucho acierto un tono que se pliega perfectamente a lo que la acción requiere. Todo es tan sencillo como la vida del personaje principal. Un hombre solo que quiere acabar con lo que representa el pasado de la humanidad; sin atender al futuro, puesto que no cree que eso pueda existir nunca más. Repasa la violencia del hombre, su zona salvaje, la soledad, el grupo y el individuo, lo absurdo de la vida y su grandeza. La condición humana, en definitiva. Es una novela que gusta mucho a los jóvenes. Y a los adultos. Es una novela perfecta para conocer el género de la ciencia ficción que acostumbramos a confundir con cohetes y marcianos horribles. Es una novela que no envejece en absoluto porque, como todas las buenas novelas, afronta asuntos universales. Es una novela que no puede faltar en su biblioteca. Pruebe a regalar un ejemplar a sus hijos. No fallará. Aviso que poco tiene que ver con la película estrenada hace unos años. Aquí no hay tanto espectáculo. Aquí lo que encontrará es buena literatura. Calificación: Extraordinaria. Tipo de lector: De 12 años en adelante. Pero conviene que no sea una primera novela para el lector. Tipo de lectura: Muy asequible. Personajes: Excelentes. ¿Dónde puede leerse?: Acompañado para no sentir...

Salud, dinero, amor y cultura Nov18

Salud, dinero, amor y cultura...

Lo importante parece que es lo que tiene que ver con lo material. Lo importante parece que es todo excepto nuestra cultura. Hemos terminado creyendo que ser millonario y guapo y vulgar es lo fundamental; que aunque seamos unos incultos, el dinero lo puede todo. La sociedad española se encuentra inmersa en una espiral estúpida que le está acercando al territorio en el que la cultura no pinta nada. Y esto es, posiblemente, un camino sin retorno para las próximas generaciones. La situación en el mundo de la cultura comienza a ser más que preocupante. No es normal que un dinero, tan necesario en cualquier actividad que se realice en este mundo, se le niegue al cine, al teatro o a las escuelas municipales de música. Y no es normal porque sí hay dinero para otras cosas. Curiosamente para aquello que produce grandes beneficios a las empresas y grandes comisiones para un grupo (inquietante lo numeroso que es) de golfos. Entre rescatar bancos esquilmados previamente por políticos, sindicalistas, amigos de los políticos y a saber quién más; y comprar armamento o festejar con gran lujo coronaciones o consagraciones o cualquier cosa terminada en ones; el teatro se desmorona, el cine ser reduce a la mínima expresión, la pintura ni aparece o la música queda para los cuatro románticos de turno. Dicho de esta forma, podría parecer que esto es pasajero, que el día que las arcas se llenen, el mundo de la cultura tendrá esos fondos tan soñados y aquí no habrá pasado nada. Pero no; qué va. La degradación de la cultura supone la degradación de la persona; cuanto más ignorantes seamos más nos arrimaremos al borreguismo y a lo material como lo haríamos si tuviéramos un diosecillo enfrente (que siendo un mamarracho)...

Viaje al centro de la miseria humana Nov18

Viaje al centro de la miseria humana...

Dentro del programa europeo Cities on Stage, que reúne a seis de los más prestigiosos teatros europeos; se presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid la obra Hacia la alegría, un trabajo que centra su mirada sobre la ciudad como núcleo de reflexión y conocimiento. La obra de Olivier Py ofrece un viaje hasta lo más íntimo de su personaje para indagar, durante el camino, en los problemas que oprimen al hombre actual. Hacia la alegría es la adaptación del primer capítulo de la novela de Olivier Py Excelsior. Py, además, es el autor del texto que se representa y el director de la obra. No es de extrañar, por ello, que uno de los problemas de la obra (no son muchos y la propuesta se mueve más en el territorio del acierto que entre los errores) sea el tono literario en exceso que se utiliza. El autor lo sabe y tiende al lirismo intentando maquillar ese fraseo que sobre el escenario parece impostado o artificial. El texto original es un monólogo interior y ese registro, complicado y exigente para el lector, tiene su propia coherencia; una coherencia que se soporta sobre la reflexión del personaje enfocada hacia sí mismo. Si hablamos de teatro todo se complica puesto que los personajes son y están para que el público les entienda y comprenda su evolución mientras están encarnados en otro, en un actor o actriz. El personaje presta su voz a una persona de carne y hueso. La solución de Py, intentando escapar de lo que supone un personaje pensado durante hora y diez minutos, es deslizar cada frase hacia la zona más lírica con el fin de que el conjunto parezca un enorme poema. De no ser así, el efecto es parecido...

Winston Churchill (Una biografía)...

Sebastian Haffner vivió exiliado en Inglaterra durante 14 años. Es autor de una de las mejores biografías sobre Winston Churchill. Entre otras cosas porque escapa de lo excesivo al aportar datos o ubicar acciones concretas sin dejar de profundizar en lo más importante del protagonista. Una niñez tremenda y dolorosa que le llevó a no cultivar su titulación académica dada la incomprensión del joven ante el sistema académico; una juventud ardorosa y llena de casualidades que le llevaron a una fama temprana; un carácter terco, arrogante y visionario al mismo tiempo; una forma de hacer política que buscaba la guerra como elemento natural. La figura de Winston Churchill es una de las más apasionantes de la historia del siglo XX. No se entendería del todo dejando al margen lo que hizo y dijo este hombre. En la biografía de Haffner se resaltan los aspectos más interesantes: el odio absoluto que sentía por Hitler y el desprecio que le demostró al dejar de hablar de él puesto que no le interesaba en absoluto; el odio a comunistas y socialistas; su postura más radical en política cuando se vio acorralado; su hiperactividad hasta casi el final de su vida. Todo un personaje este Churchill. No deja escapar la oportunidad el autor para referirse a la sociedad y política inglesa de cada momento que vivió el protagonista de la biografía. Ni para hablar del Churchill escritor o militar o aventurero. Por ello el libro es de muy fácil lectura. Todo lo que quiere decir Haffner lo dice sin grandes pomposidades, desde la cercanía. Entender la Europa actual es difícil sin saber cuál fue el papel que desempeñó Winston Churchill. De hecho, fue él quien imaginó las cosas que vendrían y que han llegado. Interesante e imprescindible obra para todo aquel que quiera...

Cuando las alas arraigaron y las raíces echaron a volar Nov11

Cuando las alas arraigaron y las raíces echaron a volar...

Extraordinarios cincuenta minutos los que regaló José Luis Gómez sobre el escenario de la sala San Juan de la Cruz del Teatro de la Abadía de Madrid. Logró, con una maestría descomunal, emocionar al espectador con la selección de poemas y fragmentos de prosa poética del libro Diario de un poeta reciencasado de Juan Ramón Jiménez. Un viaje propuesto que arrastra a una nueva poesía, a una forma única e irrepetible de enfrentar la existencia del ser humano. Hacer teatro es algo muy difícil. Convertir un libro de poemas en un espectáculo teatral es un reto que sólo pueden superar los grandes. Si añadimos que ese libro es el Diario de un poeta reciencasado (escrito así, pegadas las dos palabras, como le gustaba al autor), poemario firmado por Juan Ramón Jiménez; el asunto se complica extraordinariamente. Sin embargo, José Luis Gómez se atreve, le da forma a la idea, la representa y triunfa. El pasado 25 de octubre, en el Teatro de la Abadía de Madrid, se representó la obra, con un buen número de espectadores en el patio de butacas y con el actor y director, José Luis Gómez, sobre el escenario. Una mesa, dos sillas, dos maniquís y un fondo de tela en el que se proyectaron luces de color representando las tonalidades predominantes de cada paisaje evocado. Y, de forma intermitente, los sonidos -que imprimieron ritmo a la escritura de Juan Ramón- envolviendo la sala. Son los sonidos que el poeta escuchó durante el viaje que le llevó de Madrid a Nueva York. Y, del mismo modo, en el camino de regreso. El 17 de febrero de1916, Juan Ramón Jiménez iniciaba un trayecto que le llevaría a encontrarse con Zenobia Camprubí. Su amor, su musa, su futura esposa. Pero el viaje...

Bailar con la más fea...

Que en España hay muchos actores y poco trabajo es algo evidente, que el dinero brilla por su ausencia en cualquier producción actual también; que los precios de las entradas son insuficientes para cubrir costes y, aun así, hay que seguir bajándolos cada día, resulta ser el pan nuestro de cada día. Pero tan cierto como eso es que hay un buen número de actores y actrices jóvenes e ilusionados, con ganas de hacer cosas importantes, personas que no entienden su vida alejada de los escenarios, gente que renunció a muchas cosas importantes para poder ser cómicos. Ejemplos claros son los de Maggie Civantos y David Tortosa, dos andaluces que todavía sueñan con que su modo de vida sea actuar y no otra cosa. El otoño se está haciendo el remolón. No termina de llegar y eso provoca cierto caos entre los madrileños. Abrigos, camisetas de manga corta, sandalias o botas. Una extraña mezcla que hace sudar a unos y pasar algo de frío a otros. En cualquier caso, los días son agradables. Maggie Civantos y David Tortosa llegan puntuales a la cita. Café para los tres. El de ella con leche de soja. En abundancia, para impedir un exceso de nervios. Son jóvenes, bien parecidos, amables e hiperactivos (al menos eso es lo que dicen; a mí me parece que son encantadoramente tranquilos). David Tortosa dice que Maggie es muy buena llorando. Maggie dice que si ella tuviera que elegir un papel para David tendría relación con un loco, un psicópata o un tipo oscuro. Sin embargo, la última vez que se les ha visto juntos sobre un escenario ha sido interpretando sus papeles en la comedia Un balcón con vistas, en la que de lágrimas y oscuridades personales, poco; ya les digo...

La multiplicación de los peces, de los panes y de las ganas Nov04

La multiplicación de los peces, de los panes y de las ganas...

A veces, parece mentira que se pueda hacer teatro en este país. Ni un euro de más en el presupuesto, ni una ayuda (ni de más ni de menos), público siempre de menos. Y esto se ve reflejado en la calidad de los textos, en las escenografías que parecen sacadas de una viñeta de 13 Rue del Percebe, en la iluminación que parece estar pendiente de si cortan o no el suministro. Y los precios que no pueden bajarse porque hace falta ese dinero. Y el espectador que quiere, entre otras cosas, espectáculo teatral. La pescadilla que se muerde la cola. ¿Qué se puede hacer con una tela negra y grande, una mesa y dos sillas, una pecera y una puerta de madera más un perchero fabricado con trozos de perchas? Muy fácil: una obra de teatro. Con un poco de imaginación montamos un pisito en el escenario (puede que no quede del todo elegante, pero, tal y como están las cosas, es lo mismo). A continuación encargamos un texto sin grandes profundidades, que resulte entretenido. Y, por último, llamamos a cuatro actores jóvenes que todavía tienen las ganas intactas. Y ya está. Como lo oyen. Así está el panorama. Es insólito que algo tan cutre como esto pueda terminar siendo una cosa más que apañada. Y ya les digo yo que tiene mucho, mucho, mérito conseguir un resultado decente con tanta mugre impuesta por una economía desquiciante, la falta de apoyos institucionales y una caída libre de la cultura española. Pero siempre quedan cuatro locos dispuestos a seguir dando guerra porque están enamorados de su trabajo, siempre queda alguien que decide nadar contracorriente. Afortunadamente, siempre quedan. Ahora bien, el look instituto ya empieza a ser un clásico en el panorama teatral. Un balcón...

Libertad, humanidad, solidaridad Nov04

Libertad, humanidad, solidaridad...

La cultura es lo que soporta el conocimiento universal. Y es el conocimiento, personal o colectivo, lo que soporta, a su vez, buena parte de la condición humana. Esto no es nada nuevo aunque es algo a lo que no queremos atender e incluso algo que llegamos a despreciar. Esta es la razón por la que el carácter solidario de la cultura se convierte en pieza fundamental dentro del entramado social. Los derechos de la persona, lo que entendemos como bien común, la dignidad que todo ser humano necesita para ocupar un lugar en este mundo sin sufrir desigualdades sociales o para poder convivir en condiciones de desigualdad física (esto es, lejos de la pobreza, de la violencia, del hambre o de cualquier impedimento causado por una discapacidad física); esto, decía, se construye desde la cultura que busca un carácter solidario. La cultura no puede ser la atalaya de nadie o un reducto al que sólo se puede acceder presentando unas credenciales ideadas por falsas élites. La cultura es universal y debe estar al alcance de todos. Por tanto, no sólo los intelectuales o los artistas sino cualquier persona integrada en los sistemas culturales que están funcionando en la actualidad, todos, debemos tender a conseguir que el conocimiento nos convierta en seres humanos de mayor y mejor categoría. Y, sobre todo, en iguales sin excepción. Pero, es verdad, no todos tenemos la posibilidad de alzar la voz y de ser escuchados. Es por ello por lo que el compromiso de Aladar, como parte que es de El Correo de Andalucía y creado con la vocación de llegar a ser transmisor de cultura, debe ser poderoso e inquebrantable; debe ser la razón por la que hacerse escuchar diciendo que construir cultura y hacer solidaridad es...

La propuesta era otra ¿no? Oct21

La propuesta era otra ¿no?...

Nuestra sociedad evoluciona hacia lugares que, por lo menos, son inquietantes. A veces, lugares que, hasta hace bien poco, se miraban sin prejuicios, sin problema alguno. El Principio de Arquímedes intenta indagar en esas cuestiones que nos están arrastrando a vivir con excesivo temor, al territorio de la falsa comunicación, a la prohibición constante. Y lo hace aunque no llega a completar el objetivo. El principio de Arquímedes es una buena obra de teatro. El espectador se encuentra con una propuesta moderna y atractiva. Sin embargo, algunas cosas la colocan en un territorio yermo en exceso si tenemos en cuenta las enormes posibilidades que se intuyen desde el principio y que no se aprovechan del todo. Si me preguntasen si merece la pena ir al teatro, les diría que sí. Pero… El texto de Josep María Miró trata algunos asuntos (la desconfianza que nos invade, el temor a vivir con normalidad ya que la evolución social nos lleva a terrenos convertidos en problemáticos, la mirada clara de las personas que se ha diluido, el miedo como elemento que bloquea al ser humano y le convierte en la encarnación de la violencia), pero los trata sin anclar las ideas en un vehículo fundamental que articule el discurso. Se mezcla desde la prohibición a fumar en lugares de trabajo a la falta de comunicación pasando por la pederastia; cosas que causan angustia, temor o confusión entre los personajes. Esto esta muy bien, pero para el espectador con el temor o la angustia hubiera sido suficiente. La confusión es peor compañera de viaje para el que esta en la platea. No voy a decir que esto que nos cuentan no es reflejo de lo que sucede en la sociedad, pero la ficción tiene sus propias reglas. Al...

Creando vidas ajenas

Kiti Mánver se encuentra en un momento artístico magnífico. Con su papel en Las heridas del viento logra emocionar, romper todos los moldes conocidos, conectar con un público que se entrega sin dudarlo desde el primer minuto de representación. Kiti Mánver es una de esas actrices que vive para y por el teatro, que necesita el escenario para continuar caminando. Porque es actriz sobre todas las cosas. Porque sabe que la realidad es mucho más brutal que lo que se cuenta sobre un escenario y necesita entender. Kiti Mánver ha preparado un té exquisito. El salón de su casa es amplio y acogedor. Aunque la que logra que me sienta como en mi propia casa es ella. Kiti es vital, una excelente conversadora, casi traviesa al gesticular o al mirar. No hace falta que se suba a un escenario para que llene el espacio sin esfuerzo alguno, pero con esa delicadeza tan fina que cede un hueco cómodo al que tiene enfrente. Eso sí, hay que estar atento, porque tan pronto está sentada en el suelo como en el sofá o corre para buscar un proyecto que quiere que veas. Si hubiera sido boxeadora la hubieran tenido que llamar «el huracán malagueño» o cualquier otra cosa parecida a esas que se utilizan en el mundo del deporte. Comenzamos a charlar sobre lo que representa su profesión y desde cuando es así. «Yo no tengo la sensación de haber empezado en un momento concreto. Con tres años pude ver a través de un cierre, desde la calle, una clase de baile flamenco. Un hombre con una vara que golpeaba en el suelo, faldas al vuelo. Esa es la imagen que me ha acompañado desde siempre porque me impresionó muchísimo. Y nunca he tenido la sensación...

El día que los jóvenes se dejaron ver Oct14

El día que los jóvenes se dejaron ver...

El arte es la representación de la realidad una vez que traspasa el filtro que representa la consciencia del ser humano. Una realidad que se compone de todo el universo compartido por hombres, mujeres, jóvenes o niños. Hablar de las personas supone hablar de lo que son sin olvidar lo fundamental, sin esquivar lo profundo; hablar de las personas es hablar de lo que sienten y de cómo perciben la realidad. Las heridas del tiempo es un claro ejemplo de ese arte comprometido con la realidad y con las personas. El teatro es un espectáculo y, por ello, debemos encontrar en él una serie de ingredientes imprescindibles. Diversión, una buena trama, estética (la que sea necesaria)… Rellenen ustedes este espacio que abre los puntos suspensivos, pero no olviden lo fundamental: conocimiento y emoción. Todo espectáculo que carezca de esto se convierte en puro divertimento, en ocio a secas, y deja la esencia del teatro mutilada gravísimamente. El teatro es fuente de conocimiento y una de las cavernas en las que el ser humano guarda sus emociones más intensas desde el principio de los tiempos. Las heridas del tiempo se representa en el Teatro Lara de Madrid. Cada miércoles. A Sevilla llegará el próximo mes de enero. Con el texto del autor y director Juan Carlos Rubio, dos sillas de tijera, cinco puntos de luz y dos actores, una pequeña sala se convierte en ese lugar, tan extraño de encontrar, en el que la condición humana estalla en mil pedazos para que el espectador se vea obligado a reflexionar y entender (se). Tal vez, alguien puede estar pensando que estas cosas suceden en los teatros, que tampoco es para tanto. Y es verdad que esto es lo que debería ocurrir, siempre, aunque no es así;...