Perdonando a Polanski Ene27

Perdonando a Polanski...

Si una película de Polanski es bella, esa es Tess. Si una película está bien fotografiada, esa es Tess. Si Polanski quería demostrar que sabe hacer cine, independientemente del tema que se quiere ventilar, lo consiguió con Tess. Pero esta película es, al mismo tiempo, el espejo en el que se refleja una incapacidad íntima. No es bueno unir la vida privada de los autores con su obra, pero resulta imposible en un caso como este. El cine de Roman Polanski suele indagar en las zonas más oscuras del ser humano. El realizador se encuentra cómodo dando una última vuelta de tuerca a los espíritus que aparecen blancos y transparentes y que esconden trazos negruzcos. Siempre encontramos en sus trabajos esos cambios que nos llevan a conocer lo extraño, lo miedoso, lo sucio, el desconcierto de las personas. En Tess lo hace con todo aquel que no es su personaje principal. Tess es la pureza, el sacrificio, la honestidad, la capacidad de sacrificio. Tess es esa mujer que pone a los hombres en su sitio porque no se doblega ante la maldad, ante el machismo más terrible o ante una doble moral lesiva (esta moral tan odiosa es cosa de la sociedad entera). Pero no es que luche o reivindique sus derechos; lo que hace Tess es no cambiar su modo de ser, su forma de enfrentar los problemas, su capacidad para perdonar. Mientras los hombres la machacan, ella sigue sin modificar su esencia. Un detalle significativo, que puede ayudar a entender las intenciones de Polanski, es que la película está dedicada a uno de los grandes amores del realizador: Sharon Tate. Es posible que le pareciese un homenaje único a su mujer, a las mujeres. Sin embargo, aun contando con una trama tan...

Una mirada limpia Ene27

Una mirada limpia

Estupendo el espectáculo que puede disfrutarse en el Teatro Real de Madrid hasta el próximo día 7 de febrero. Hänsel y Gretel se presenta con una puesta en escena muy divertida y cercana para convertirse en una opción única con la que iniciar a los más pequeños en una manifestación artística tan potente y desconocida como es la ópera. No solo es cosa de todo tipo de adultos; también es cosa de niños. Una de las excusas más habituales que utilizan (utilizamos) los padres para no llevar a los niños a esos lugares que parecen estar en este mundo para el uso exclusivo de adultos y solo adultos es imaginar que se aburrirán y les (nos) destrozarán el plan. Se pueden aburrir, igual se duermen, no sabemos si aguantarán al descanso para ir al baño. Pues bien, lamento comunicar a los padres, madres, tíos y abuelos de este mundo que en eso (como en casi todo lo que tiene que ver con los niños) estamos equivocados. De cabo a rabo, para ser más exacto. Hasta el 7 de febrero se representa en el Teatro Real de Madrid la ópera de Engelbert Humperdinck Hänsel y Gretel. Es divertida a más no poder, amable hasta lo sorprendente. Y una ocasión única para dejar las excusas olvidadas. A veces (muchas), los que escribimos sobre lo que vemos en los teatros, nos perdemos en profundidades técnicas y olvidamos aspectos fundamentales. Voy a decirlo sin cosmética: nos ponemos estupendos. Una de esas cosas que solemos dejar a un lado es, ni más ni menos, lo que se puede disfrutar de un espectáculo sin prestar atención a la colocación de un elemento sobre el escenario, el diseño del vestuario o si la soprano se ha dejado olvidado su mejor La...

Tres regalos de Polanski Ene20

Tres regalos de Polanski...

Las películas que gustan son las que cuentan un mundo que representa una realidad compartida por todos, reconocible; son las que muestran personajes con alma, con motivaciones y una razón por la que existir, que sienten y hacen sentir cosas similares al espectador, que dicen cosas importantes y no idioteces por bonitas que sean. Resumiendo: las que emocionan. El cine de Polanski es gran cine. Y es bueno saber que existe un lugar en el que podemos refugiarnos cuando el mundo deja de gustarnos. Un trabajo de Roman Polanski -para el aficionado al cine- es como un regalo de cumpleaños. Y ese momento en el que se entra a la sala de proyección para recibirlo es mágico. El cine lleno. Una espera con el murmullo general de fondo que avisa. Algo grande va a pasar. Se apagan las luces. El silencio es inmediato. El cine apesta a cine. El mundo, más que otras veces, se reduce a una butaca, a ti mismo. Desde la primera escena, la atención se agarra a la pantalla. Y, ya presa, se deja querer por lo que Polanski cuenta, por los personajes, por cada frase que disecciona una realidad cercana que no queremos ver. Cuando aparecen los créditos finales nadie se mueve en su asiento. Parece que el tiempo no haya pasado. Polanski sigue siendo ese regalo esperado cada cierto tiempo que, raramente, hay que devolver. Lo oculto de la trama: Un dios salvaje. Adaptación de la obra de Yasmina Reza. Polanski la lleva al cine de forma magistral. Respetando la esencia del original (es una película muy teatral, claro) aunque haciendo el cine que él sabe hacer, el cine en el que se mueve con soltura. Dos escenas en exteriores y el resto dentro de un apartamento. Lo...

Cómo convertir tu vida en un infierno Ene20

Cómo convertir tu vida en un infierno...

La fama, el éxito o el dinero, son algunas de las cosas por las que muchas personas estarían dispuestas a sacrificar su vida entera. Pero no está claro que todo sea maravilloso en el momento en que se alcanza notoriedad social, artística o económica. El Valle de las muñecas es una película que aborda este asunto con crudeza. El éxito es eso que le queda grande a cualquiera y que suele acabar con la normalidad en la vida de las personas, eso que puede llegar a convertir la existencia en un vertedero. Esta es una afirmación que pudiera parecer algo exagerada, pero es la que manejó Mark Robson al filmar su película El Valle de las Muñecas (Valley of the Dolls, 1967). El realizador intenta mostrar y demostrar que el éxito está al alcance de unos pocos, que es envidiado por muchos; aunque es un territorio desconocido y hostil que termina triturando a las personas. Por supuesto, el camino hasta la fama es terrible y, en sus cunetas, quedan miles de personas cada año con la vida destrozada, vacía y sin posibilidad de retorno. Robson presenta el mundo del espectáculo como una montaña rusa peligrosa, casi grotesca. Esa cara amable a la que tiene acceso todo aquel que observa no es más que estética inestable y falsa. Sobre ella, se llega a lo mejor y a lo peor sin apenas notarlo, en un mínimo instante; de esa zona que llamamos éxito y tanto envidiamos, a la del fracaso más absoluto, se pasa sin tiempo para comprender qué es lo que sucede. Todo es un reto tremendo. Por ejemplo, las relaciones de pareja, el mismo amor, se convierten en un impedimento para lograr las cotas más deseadas de fama o triunfo; como un obstáculo y...

La emoción desde el lenguaje Ene20

La emoción desde el lenguaje...

El escenario es ocupado por los cómicos y, esta vez, por los académicos. La RAE cumple 300 años y quiere celebrarlo, entre otras cosas, compartiendo con actores y actrices lecturas en vida de las obras más relevantes de nuestra literatura. La Real Academia Española celebra sus trescientos años de existencia. Y una de las actividades que se van a realizar como parte de la conmemoración es, nada más y nada menos, que hacer subir al escenario del Teatro de la Abadía de Madrid a distintos cómicos para que lean fragmentos de algunas de las obras más representativas de nuestra literatura (a partir del 16 de febrero la cita será en la RAE). Esas lecturas estarán acompañadas de los comentarios de los académicos invitados en cada ocasión. Al que escribe no se le ocurre mejor forma de acercar la palabra al ciudadano que utilizando la literatura; la herramienta y el producto que se fabrica con ella y nos permite explicarnos el universo; lenguaje y relato. El ciclo La RAE de nuevo a escena: Cómicos de la lengua comenzó el pasado día 12 de enero con la lectura en vida de los fragmentos más relevantes de los tres cantares de El Cantar del Mío Cid. El cómico encargado de hacerlo fue José Luis Gómez. Estuvo soberbio y fue capaz de hacer sentir todo tipo de emociones a los espectadores. Y no era fácil puesto que el castellano moderno difiere en gran medida del utilizado en esta obra y, además, el oído se muestra terco cuando se trata de recibir sonidos desconocidos. Sin embargo, José Luis Gómez enseñó a que escuchara bien una audiencia entregada sin reservas. Acompañó la lectura la académica Inés Fernández-Ordóñez, con explicaciones técnicas sobre la estructura y contenido de obra y el lenguaje con...

Cervantes es mucho más que El Quijote Ene13

Cervantes es mucho más que El Quijote...

En su XX Aniversario, el Teatro de la Abadía madrileño, recupera los Entremeses de Miguel de Cervantes para celebrar el paso de un tiempo tan difícil como fructífero. La cueva de Salamanca, El viejo celoso y El retablo de las maravillas, nos llevan a esos territorios tan comunes y grises que transita el ser humano y que, el autor, fue capaz de abordar con un ingenio y un sentido del humor difíciles de igualar. Es posible que alguien pueda pensar que Miguel de Cervantes escribió una sola obra de calidad, El Quijote, famosa en el mundo entero por su modernidad absoluta si nos referimos, por ejemplo, a la voz narrativa elegida. Es posible que alguien piense que el resto de las obras de Cervantes son menores y que su importancia es pequeña. Es posible. Pero lo cierto es que eso no es así. Cervantes escribió muchas páginas repletas de calidad y muchas de ellas pueden servir para explicar, todavía hoy, la realidad de cualquier momento histórico incluida la nuestra que, aunque al servicio de la tecnología y de lo material, es tan parecida a la de tiempos pasados que provoca vértigo cuando se piensa. Al fin y al cabo, las personas de cualquier momento han sido, eso, personas. El resto es más producto de la cosmética (siempre fue así) que de cualquier otra cosa. José Luis Gómez, director del Teatro de la Abadía y de esta producción, siempre sabe lo que tiene entre manos, pero si el texto con el que trabaja lo firma Miguel de Cervantes, entiende perfectamente el sentido de la palabra, entiende perfectamente la esencia de lo dicho. Y no se pierde en la senda de lo superficial (esa sería la mejor forma de destrozar la literatura de Cervantes por lo...

RU

Ru es un libro delicioso. Kim Thúy construye un universo asombroso escribiendo cuadros que aparecen con leves trazos, con colores desconocidos, rasgos ancestrales, dolor, angustia, peligros, esperanza y regresos a las raíces. No es un relato en la que la trama tenga especial importancia. Al contrario, es un simple vehículo para transitar espacios únicos que nacen de la pluma de la autora con una elegancia desprovista de cualquier artificio molesto. Las sensaciones, el recuerdo o una forma de interpretar la realidad que une lo material y lo trascendente a través de imágenes grabadas en la consciencia de la autora; son los elementos que articulan el relato. Pinceladas aquí y allá que terminan por mostrar un espacio que nos acerca al autor, pero que, al mismo tiempo, nos recuerda la tragedia de un país entero. Alejada de las imágenes estereotipadas a las que estamos tan acostumbrados, nos relata un horror imperdonable y olvidado cuando no llega en formato cinematográfico. La escritura de Kim Thúy es elegante, expresiva y busca la imagen como apoyo imprescindible para entender su literatura. Una forma de entender las cosas evocadora y en auténtica búsqueda de la construcción más épica del narrador desde una lírica demoledora. Ru es un libro breve e intenso; una obra de una autora joven que agradece a la vida haber encontrado el estímulo para escribir puesto que es la tabla de salvación necesaria en el destierro. Ru es un excelente relato para saborear con tiempo, con la tranquilidad de una lectura que busca el nexo entre las vivencias vicarias y las de uno mismo. Calificación: Muy bueno. Tipo de lectura: Intensa aunque fácil. Tipo de lector: Interesados en la expresividad del lenguaje. Argumento: El arraigo en ninguna parte. Personajes: Casi mágicos. ¿Dónde puede leerse?: En un lugar...

Danzando entre las luces del Mediterráneo Dic16

Danzando entre las luces del Mediterráneo...

La compañía TPO presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid su producción Bleu!; una invitación a danzar, entre los mitos mediterráneos, para niños y adultos; un espectáculo en el que la imagen y lo simbólico toman protagonismo desde el primer minuto. Si algo llama la atención de un niño es el color, el movimiento, la luz, una historia sin descifrar que sólo él puede ordenar y llenar de sentido. Si algo entusiasma a un niño es poder participar en algo que han preparado con mimo para él. Mirar y sólo mirar, como lo hace una vaca al tren mientras pasa, les aburre mucho. Si algo interesa a un niño es todo aquello que le hace sentir mayor por ser una invitación a realizar un gran ejercicio de inteligencia. Pues bien, es eso lo que se presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid. El espectáculo de danza Bleu!, dirigido por Francesco Gandi y Davide Venturini; un trabajo que recupera esas cosas que siempre estuvieron delante de nosotros, pero en las que no solemos reparar, ni en las que pensamos como parte fundamental de nuestra vida: los mitos y, por tanto, lo simbólico. Comienza el espectáculo teniendo los mitos mediterráneos como primer anclaje; nos los colocan allí, sobre el escenario, para que indaguemos, para que pensemos. Y es cuando el símbolo aparece porque lo visto te conmociona y te hace crecer (aunque sea un poco; es de lo que se trata). Adultos y niños (sobre todo niños) se colocan en un lugar alejado de la estupidez y del materialismo que invade nuestras sociedades para acercarse a eso que les hace ser personas. Es lo importante del mito, del símbolo. Y, por ello, lo agradecen. Niños y, también, mayores. En el escenario, dos...

Jordi Sevilla: La sorpresa al escribir es un reto para el escritor...

Jordi Sevilla fue ministro del Gobierno, es político, es economista y, sobre todo, es escritor. A él, le sucede lo que a otras muchas personas en España que no pueden dedicar todo su tiempo a la escritura creativa puesto que la vida no lo permite. Pero la vocación de Jordi Sevilla es poderosa y no puede desaparecer. Sus dos novelas (La joven de la foto y El valle de los olvidos), con el detective privado Ricki Trullos como protagonista, avalan el oficio de un escritor que es, además, otras cosas. Muchas veces, se confunde a los escritores con las personas que escriben y son famosas por ello. Sin embargo, un escritor no es el que escribe y solo eso. Algo así lo puede hacer cualquiera. Un escritor es otra cosa. Alguien que ejerce una mirada única sobre el mundo, alguien que entiende la literatura como una forma de vida, alguien capaz de renunciar a buena parte de la realidad a cambio de poder crear un universo de ficción que le permite vivir. Jordi Sevilla, además de otras cosas por las que es conocido, es escritor. Charlamos mientras tomamos un café. Con tranquilidad, sabiendo que, como bien dice Jordi Sevilla, estas conversaciones nos permiten escapar de la «cotidianidad que atrapa y permiten entrar en los sueños de la literatura que mueven el mundo. Porque sólo lo que es narrado se puede transmitir». Hablamos del presente, del pasado y del futuro. De ambos y de lo que ha representado la literatura en nuestras vidas. «En mi casa se leía mucho. Teníamos una vecina que era viuda y fue ella la que me prestó las primeras novelas de detectives y las primeras novelas del género negro. Hammett, Chandler. Me metí dentro de esa literatura y no he...

Muerte en Venecia: El viaje sin retorno Dic09

Muerte en Venecia: El viaje sin retorno...

Madrid tenía una deuda pendiente con Benjamin Britten. Ya se ha liquidado. Y no de cualquier forma. Porque el estreno de Muerte en Venecia del compositor inglés es el ejemplo extraordinario de esa unión de todas las artes escénicas que es, en realidad, la ópera. Maravillosa la ópera de Britten. La puesta en escena de Willy Decker es inteligente, eficaz, a la vez que atractiva y vistosa; y, con ella, se resuelve uno de los problemas por los que esta obra se ha representado tan pocas veces: su teatralización. Son diecisiete escenas repartidas en dos actos que no permiten dudas. Decker, utilizando distintos telones, es capaz de presentar la obra sin empujones, sin exigir del espectador un esfuerzo adicional y, con ello, consiguiendo que todo fluya para que en el patio de butacas la atención se centre en lo importante y no en lo accesorio. Por cierto, Decker ha realizado un trabajo de limpieza, muy de agradecer, para eliminar todo aquello que representaba una molestia por superficial e irrelevante. Por su parte Alejo Pérez, director musical, acompaña bien. Y digo acompaña porque tampoco intenta nada más allá de lo que esto representa. Bastante trabajo supone seguir el ritmo frenético del escenario. Su dirección es correcta y algo plana. Aunque suficiente. Estamos hablando de la última ópera de Britten. Estamos hablando de la adaptación de una de las mejores novelas de todos los tiempos firmada por Thomas Mann (Der tod in Venedig, 1912). La libretista Myfanwy Piper hizo un trabajo muy meritorio modificando el punto de vista de la novela para que todo se convirtiera en un monólogo interior del personaje central (Gustav von Aschenbach) y para que los encuentros narrados en la novela con distintos personajes, en esta adaptación, se pudiesen interpretar como parte...

Lo irresistible de la ópera...

El próximo día 4 de diciembre se presenta en el Teatro Real de Madrid la ópera de Benjamin Britten Muerte en Venecia, una relectura de la novela de Thomas Mann. El director artístico, Joan Matabosch, reflexiona sobre la realidad de la ópera en España, sobre los tópicos que rodean un arte escénico que no tiene posible comparación con ningún otro por su fuerza y su grandeza; defendiendo la necesidad de convivencia entre de la defensa de la tradición y los cambios necesarios que ya han llegado y estar por venir. Tal vez sea la única forma de acercar la ópera al gran público. Desde el despacho que Joan Matabosch ocupa en el Teatro Real se disfruta de unas magníficas vistas de la plaza de Ópera de Madrid; un lugar en el que se encuentran ryders volando como pegados a su BMX, paseantes; muchachos que, con su patín, insisten en lograr cosas imposibles; parejas de novios besándose, vendedores ambulantes y chiquillos correteando. Joan Matabosch es un hombre amable, nervioso, rápido de ideas y excelente conversador. Construye su discurso con enorme rapidez, sin mostrar dudas sobre lo que dice. Es el director artístico del Teatro Real. Le pregunto sobre cómo alguien llega a ocupar un puesto tan importante como este. Sonríe y me cuenta. «No he llegado al mundo de la ópera de forma programada. Ni se me había pasado por la cabeza. No creas, cuando se me han planteado cambios profesionales en mi vida, siempre, he mostrado cierta resistencia. Eso sí, mi relación con la música, el teatro y la ópera, fue muy prematura. Con cinco años asistí a mi primera ópera. Y con seis o siete era capaz de ver festivales enteros. Es algo que siempre me ha acompañado. Supongo que eso y mi...

Cita con Rama

A diferencia de lo que muchos pudieran pensar, la literatura de ciencia ficción trata de ordenar y explicar nuestra realidad. La de aquí, la que vivimos en el planeta Tierra. Los mecanismos internos del relato son diversos; el material narrativo, lógicamente, también lo es; aparecen personajes extraterrestres con hábitos extraños en apariencia; todo puede parecer ajeno a nuestra realidad, pero no lo es. Entre otras cosas porque, esa literatura, es imaginada y leída, razón por lo que se integra absolutamente en esa realidad. Es muy posible que esta sea la literatura que inunde las estanterías de las librerías en el futuro más próximo. La tendencia parece que apunta en esa dirección. Cita con Rama es una novela que firma Arthur C. Clarke y es un clásico imprescindible del género. La imaginación del autor es portentosa. Presenta una situación que arrastra al lector a imaginar, del mismo modo que hace Clarke, estructuras físicas, seres insólitos y vivencias de los personajes, nunca antes ideados por nadie. Rama es un cilindro gigantesco que gira sobre sí mismo y viaja a través del sistema solar para cruzarlo. El hombre lo detecta y logra llegar hasta él, entrar en él y encontrar todo un mundo lleno de incógnitas. Aunque, sobre todo, son los personajes los que se topan con ellos mismos. En Rama todo se hizo por triplicado, en Rama todo es un misterio. Caben las especulaciones teológicas, las técnicas, las biológicas. Rama es el gran reto del ser humano. Imaginar una estructura de ese tamaño; imaginar el interior de Rama; es una tarea fascinante para el lector. La propuesta del autor obliga a que el que decide abrir el volumen se implique al máximo. Todo es fascinante. La calidad literaria de Cita con Rama no es espectacular, no es literatura de lujo. La idea,...

Soy leyenda

Soy Leyenda es una obra de arte de la ciencia ficción. Narra como un último superviviente en un mundo hostil poblado por vampiros acaba transformándose en un monstruo. Lo individual frente al grupo siempre lo es. Richard Matheson, autor de la novela, maneja con solvencia los pocos recursos estilísticos de los que hace gala. No hay en el relato ni grandes imágenes, ni grandes descripciones de los escenarios ni usos retóricos del lenguaje, ni un vocabulario extenso o culto. Elige con mucho acierto un tono que se pliega perfectamente a lo que la acción requiere. Todo es tan sencillo como la vida del personaje principal. Un hombre solo que quiere acabar con lo que representa el pasado de la humanidad; sin atender al futuro, puesto que no cree que eso pueda existir nunca más. Repasa la violencia del hombre, su zona salvaje, la soledad, el grupo y el individuo, lo absurdo de la vida y su grandeza. La condición humana, en definitiva. Es una novela que gusta mucho a los jóvenes. Y a los adultos. Es una novela perfecta para conocer el género de la ciencia ficción que acostumbramos a confundir con cohetes y marcianos horribles. Es una novela que no envejece en absoluto porque, como todas las buenas novelas, afronta asuntos universales. Es una novela que no puede faltar en su biblioteca. Pruebe a regalar un ejemplar a sus hijos. No fallará. Aviso que poco tiene que ver con la película estrenada hace unos años. Aquí no hay tanto espectáculo. Aquí lo que encontrará es buena literatura. Calificación: Extraordinaria. Tipo de lector: De 12 años en adelante. Pero conviene que no sea una primera novela para el lector. Tipo de lectura: Muy asequible. Personajes: Excelentes. ¿Dónde puede leerse?: Acompañado para no sentir...

Salud, dinero, amor y cultura Nov18

Salud, dinero, amor y cultura...

Lo importante parece que es lo que tiene que ver con lo material. Lo importante parece que es todo excepto nuestra cultura. Hemos terminado creyendo que ser millonario y guapo y vulgar es lo fundamental; que aunque seamos unos incultos, el dinero lo puede todo. La sociedad española se encuentra inmersa en una espiral estúpida que le está acercando al territorio en el que la cultura no pinta nada. Y esto es, posiblemente, un camino sin retorno para las próximas generaciones. La situación en el mundo de la cultura comienza a ser más que preocupante. No es normal que un dinero, tan necesario en cualquier actividad que se realice en este mundo, se le niegue al cine, al teatro o a las escuelas municipales de música. Y no es normal porque sí hay dinero para otras cosas. Curiosamente para aquello que produce grandes beneficios a las empresas y grandes comisiones para un grupo (inquietante lo numeroso que es) de golfos. Entre rescatar bancos esquilmados previamente por políticos, sindicalistas, amigos de los políticos y a saber quién más; y comprar armamento o festejar con gran lujo coronaciones o consagraciones o cualquier cosa terminada en ones; el teatro se desmorona, el cine ser reduce a la mínima expresión, la pintura ni aparece o la música queda para los cuatro románticos de turno. Dicho de esta forma, podría parecer que esto es pasajero, que el día que las arcas se llenen, el mundo de la cultura tendrá esos fondos tan soñados y aquí no habrá pasado nada. Pero no; qué va. La degradación de la cultura supone la degradación de la persona; cuanto más ignorantes seamos más nos arrimaremos al borreguismo y a lo material como lo haríamos si tuviéramos un diosecillo enfrente (que siendo un mamarracho)...

Viaje al centro de la miseria humana Nov18

Viaje al centro de la miseria humana...

Dentro del programa europeo Cities on Stage, que reúne a seis de los más prestigiosos teatros europeos; se presenta en el Teatro de la Abadía de Madrid la obra Hacia la alegría, un trabajo que centra su mirada sobre la ciudad como núcleo de reflexión y conocimiento. La obra de Olivier Py ofrece un viaje hasta lo más íntimo de su personaje para indagar, durante el camino, en los problemas que oprimen al hombre actual. Hacia la alegría es la adaptación del primer capítulo de la novela de Olivier Py Excelsior. Py, además, es el autor del texto que se representa y el director de la obra. No es de extrañar, por ello, que uno de los problemas de la obra (no son muchos y la propuesta se mueve más en el territorio del acierto que entre los errores) sea el tono literario en exceso que se utiliza. El autor lo sabe y tiende al lirismo intentando maquillar ese fraseo que sobre el escenario parece impostado o artificial. El texto original es un monólogo interior y ese registro, complicado y exigente para el lector, tiene su propia coherencia; una coherencia que se soporta sobre la reflexión del personaje enfocada hacia sí mismo. Si hablamos de teatro todo se complica puesto que los personajes son y están para que el público les entienda y comprenda su evolución mientras están encarnados en otro, en un actor o actriz. El personaje presta su voz a una persona de carne y hueso. La solución de Py, intentando escapar de lo que supone un personaje pensado durante hora y diez minutos, es deslizar cada frase hacia la zona más lírica con el fin de que el conjunto parezca un enorme poema. De no ser así, el efecto es parecido...

Winston Churchill (Una biografía)...

Sebastian Haffner vivió exiliado en Inglaterra durante 14 años. Es autor de una de las mejores biografías sobre Winston Churchill. Entre otras cosas porque escapa de lo excesivo al aportar datos o ubicar acciones concretas sin dejar de profundizar en lo más importante del protagonista. Una niñez tremenda y dolorosa que le llevó a no cultivar su titulación académica dada la incomprensión del joven ante el sistema académico; una juventud ardorosa y llena de casualidades que le llevaron a una fama temprana; un carácter terco, arrogante y visionario al mismo tiempo; una forma de hacer política que buscaba la guerra como elemento natural. La figura de Winston Churchill es una de las más apasionantes de la historia del siglo XX. No se entendería del todo dejando al margen lo que hizo y dijo este hombre. En la biografía de Haffner se resaltan los aspectos más interesantes: el odio absoluto que sentía por Hitler y el desprecio que le demostró al dejar de hablar de él puesto que no le interesaba en absoluto; el odio a comunistas y socialistas; su postura más radical en política cuando se vio acorralado; su hiperactividad hasta casi el final de su vida. Todo un personaje este Churchill. No deja escapar la oportunidad el autor para referirse a la sociedad y política inglesa de cada momento que vivió el protagonista de la biografía. Ni para hablar del Churchill escritor o militar o aventurero. Por ello el libro es de muy fácil lectura. Todo lo que quiere decir Haffner lo dice sin grandes pomposidades, desde la cercanía. Entender la Europa actual es difícil sin saber cuál fue el papel que desempeñó Winston Churchill. De hecho, fue él quien imaginó las cosas que vendrían y que han llegado. Interesante e imprescindible obra para todo aquel que quiera...

Cuando las alas arraigaron y las raíces echaron a volar Nov11

Cuando las alas arraigaron y las raíces echaron a volar...

Extraordinarios cincuenta minutos los que regaló José Luis Gómez sobre el escenario de la sala San Juan de la Cruz del Teatro de la Abadía de Madrid. Logró, con una maestría descomunal, emocionar al espectador con la selección de poemas y fragmentos de prosa poética del libro Diario de un poeta reciencasado de Juan Ramón Jiménez. Un viaje propuesto que arrastra a una nueva poesía, a una forma única e irrepetible de enfrentar la existencia del ser humano. Hacer teatro es algo muy difícil. Convertir un libro de poemas en un espectáculo teatral es un reto que sólo pueden superar los grandes. Si añadimos que ese libro es el Diario de un poeta reciencasado (escrito así, pegadas las dos palabras, como le gustaba al autor), poemario firmado por Juan Ramón Jiménez; el asunto se complica extraordinariamente. Sin embargo, José Luis Gómez se atreve, le da forma a la idea, la representa y triunfa. El pasado 25 de octubre, en el Teatro de la Abadía de Madrid, se representó la obra, con un buen número de espectadores en el patio de butacas y con el actor y director, José Luis Gómez, sobre el escenario. Una mesa, dos sillas, dos maniquís y un fondo de tela en el que se proyectaron luces de color representando las tonalidades predominantes de cada paisaje evocado. Y, de forma intermitente, los sonidos -que imprimieron ritmo a la escritura de Juan Ramón- envolviendo la sala. Son los sonidos que el poeta escuchó durante el viaje que le llevó de Madrid a Nueva York. Y, del mismo modo, en el camino de regreso. El 17 de febrero de1916, Juan Ramón Jiménez iniciaba un trayecto que le llevaría a encontrarse con Zenobia Camprubí. Su amor, su musa, su futura esposa. Pero el viaje...

Bailar con la más fea...

Que en España hay muchos actores y poco trabajo es algo evidente, que el dinero brilla por su ausencia en cualquier producción actual también; que los precios de las entradas son insuficientes para cubrir costes y, aun así, hay que seguir bajándolos cada día, resulta ser el pan nuestro de cada día. Pero tan cierto como eso es que hay un buen número de actores y actrices jóvenes e ilusionados, con ganas de hacer cosas importantes, personas que no entienden su vida alejada de los escenarios, gente que renunció a muchas cosas importantes para poder ser cómicos. Ejemplos claros son los de Maggie Civantos y David Tortosa, dos andaluces que todavía sueñan con que su modo de vida sea actuar y no otra cosa. El otoño se está haciendo el remolón. No termina de llegar y eso provoca cierto caos entre los madrileños. Abrigos, camisetas de manga corta, sandalias o botas. Una extraña mezcla que hace sudar a unos y pasar algo de frío a otros. En cualquier caso, los días son agradables. Maggie Civantos y David Tortosa llegan puntuales a la cita. Café para los tres. El de ella con leche de soja. En abundancia, para impedir un exceso de nervios. Son jóvenes, bien parecidos, amables e hiperactivos (al menos eso es lo que dicen; a mí me parece que son encantadoramente tranquilos). David Tortosa dice que Maggie es muy buena llorando. Maggie dice que si ella tuviera que elegir un papel para David tendría relación con un loco, un psicópata o un tipo oscuro. Sin embargo, la última vez que se les ha visto juntos sobre un escenario ha sido interpretando sus papeles en la comedia Un balcón con vistas, en la que de lágrimas y oscuridades personales, poco; ya les digo...

La multiplicación de los peces, de los panes y de las ganas Nov04

La multiplicación de los peces, de los panes y de las ganas...

A veces, parece mentira que se pueda hacer teatro en este país. Ni un euro de más en el presupuesto, ni una ayuda (ni de más ni de menos), público siempre de menos. Y esto se ve reflejado en la calidad de los textos, en las escenografías que parecen sacadas de una viñeta de 13 Rue del Percebe, en la iluminación que parece estar pendiente de si cortan o no el suministro. Y los precios que no pueden bajarse porque hace falta ese dinero. Y el espectador que quiere, entre otras cosas, espectáculo teatral. La pescadilla que se muerde la cola. ¿Qué se puede hacer con una tela negra y grande, una mesa y dos sillas, una pecera y una puerta de madera más un perchero fabricado con trozos de perchas? Muy fácil: una obra de teatro. Con un poco de imaginación montamos un pisito en el escenario (puede que no quede del todo elegante, pero, tal y como están las cosas, es lo mismo). A continuación encargamos un texto sin grandes profundidades, que resulte entretenido. Y, por último, llamamos a cuatro actores jóvenes que todavía tienen las ganas intactas. Y ya está. Como lo oyen. Así está el panorama. Es insólito que algo tan cutre como esto pueda terminar siendo una cosa más que apañada. Y ya les digo yo que tiene mucho, mucho, mérito conseguir un resultado decente con tanta mugre impuesta por una economía desquiciante, la falta de apoyos institucionales y una caída libre de la cultura española. Pero siempre quedan cuatro locos dispuestos a seguir dando guerra porque están enamorados de su trabajo, siempre queda alguien que decide nadar contracorriente. Afortunadamente, siempre quedan. Ahora bien, el look instituto ya empieza a ser un clásico en el panorama teatral. Un balcón...

Libertad, humanidad, solidaridad Nov04

Libertad, humanidad, solidaridad...

La cultura es lo que soporta el conocimiento universal. Y es el conocimiento, personal o colectivo, lo que soporta, a su vez, buena parte de la condición humana. Esto no es nada nuevo aunque es algo a lo que no queremos atender e incluso algo que llegamos a despreciar. Esta es la razón por la que el carácter solidario de la cultura se convierte en pieza fundamental dentro del entramado social. Los derechos de la persona, lo que entendemos como bien común, la dignidad que todo ser humano necesita para ocupar un lugar en este mundo sin sufrir desigualdades sociales o para poder convivir en condiciones de desigualdad física (esto es, lejos de la pobreza, de la violencia, del hambre o de cualquier impedimento causado por una discapacidad física); esto, decía, se construye desde la cultura que busca un carácter solidario. La cultura no puede ser la atalaya de nadie o un reducto al que sólo se puede acceder presentando unas credenciales ideadas por falsas élites. La cultura es universal y debe estar al alcance de todos. Por tanto, no sólo los intelectuales o los artistas sino cualquier persona integrada en los sistemas culturales que están funcionando en la actualidad, todos, debemos tender a conseguir que el conocimiento nos convierta en seres humanos de mayor y mejor categoría. Y, sobre todo, en iguales sin excepción. Pero, es verdad, no todos tenemos la posibilidad de alzar la voz y de ser escuchados. Es por ello por lo que el compromiso de Aladar, como parte que es de El Correo de Andalucía y creado con la vocación de llegar a ser transmisor de cultura, debe ser poderoso e inquebrantable; debe ser la razón por la que hacerse escuchar diciendo que construir cultura y hacer solidaridad es...

La propuesta era otra ¿no? Oct21

La propuesta era otra ¿no?...

Nuestra sociedad evoluciona hacia lugares que, por lo menos, son inquietantes. A veces, lugares que, hasta hace bien poco, se miraban sin prejuicios, sin problema alguno. El Principio de Arquímedes intenta indagar en esas cuestiones que nos están arrastrando a vivir con excesivo temor, al territorio de la falsa comunicación, a la prohibición constante. Y lo hace aunque no llega a completar el objetivo. El principio de Arquímedes es una buena obra de teatro. El espectador se encuentra con una propuesta moderna y atractiva. Sin embargo, algunas cosas la colocan en un territorio yermo en exceso si tenemos en cuenta las enormes posibilidades que se intuyen desde el principio y que no se aprovechan del todo. Si me preguntasen si merece la pena ir al teatro, les diría que sí. Pero… El texto de Josep María Miró trata algunos asuntos (la desconfianza que nos invade, el temor a vivir con normalidad ya que la evolución social nos lleva a terrenos convertidos en problemáticos, la mirada clara de las personas que se ha diluido, el miedo como elemento que bloquea al ser humano y le convierte en la encarnación de la violencia), pero los trata sin anclar las ideas en un vehículo fundamental que articule el discurso. Se mezcla desde la prohibición a fumar en lugares de trabajo a la falta de comunicación pasando por la pederastia; cosas que causan angustia, temor o confusión entre los personajes. Esto esta muy bien, pero para el espectador con el temor o la angustia hubiera sido suficiente. La confusión es peor compañera de viaje para el que esta en la platea. No voy a decir que esto que nos cuentan no es reflejo de lo que sucede en la sociedad, pero la ficción tiene sus propias reglas. Al...

Creando vidas ajenas

Kiti Mánver se encuentra en un momento artístico magnífico. Con su papel en Las heridas del viento logra emocionar, romper todos los moldes conocidos, conectar con un público que se entrega sin dudarlo desde el primer minuto de representación. Kiti Mánver es una de esas actrices que vive para y por el teatro, que necesita el escenario para continuar caminando. Porque es actriz sobre todas las cosas. Porque sabe que la realidad es mucho más brutal que lo que se cuenta sobre un escenario y necesita entender. Kiti Mánver ha preparado un té exquisito. El salón de su casa es amplio y acogedor. Aunque la que logra que me sienta como en mi propia casa es ella. Kiti es vital, una excelente conversadora, casi traviesa al gesticular o al mirar. No hace falta que se suba a un escenario para que llene el espacio sin esfuerzo alguno, pero con esa delicadeza tan fina que cede un hueco cómodo al que tiene enfrente. Eso sí, hay que estar atento, porque tan pronto está sentada en el suelo como en el sofá o corre para buscar un proyecto que quiere que veas. Si hubiera sido boxeadora la hubieran tenido que llamar «el huracán malagueño» o cualquier otra cosa parecida a esas que se utilizan en el mundo del deporte. Comenzamos a charlar sobre lo que representa su profesión y desde cuando es así. «Yo no tengo la sensación de haber empezado en un momento concreto. Con tres años pude ver a través de un cierre, desde la calle, una clase de baile flamenco. Un hombre con una vara que golpeaba en el suelo, faldas al vuelo. Esa es la imagen que me ha acompañado desde siempre porque me impresionó muchísimo. Y nunca he tenido la sensación...

El día que los jóvenes se dejaron ver Oct14

El día que los jóvenes se dejaron ver...

El arte es la representación de la realidad una vez que traspasa el filtro que representa la consciencia del ser humano. Una realidad que se compone de todo el universo compartido por hombres, mujeres, jóvenes o niños. Hablar de las personas supone hablar de lo que son sin olvidar lo fundamental, sin esquivar lo profundo; hablar de las personas es hablar de lo que sienten y de cómo perciben la realidad. Las heridas del tiempo es un claro ejemplo de ese arte comprometido con la realidad y con las personas. El teatro es un espectáculo y, por ello, debemos encontrar en él una serie de ingredientes imprescindibles. Diversión, una buena trama, estética (la que sea necesaria)… Rellenen ustedes este espacio que abre los puntos suspensivos, pero no olviden lo fundamental: conocimiento y emoción. Todo espectáculo que carezca de esto se convierte en puro divertimento, en ocio a secas, y deja la esencia del teatro mutilada gravísimamente. El teatro es fuente de conocimiento y una de las cavernas en las que el ser humano guarda sus emociones más intensas desde el principio de los tiempos. Las heridas del tiempo se representa en el Teatro Lara de Madrid. Cada miércoles. A Sevilla llegará el próximo mes de enero. Con el texto del autor y director Juan Carlos Rubio, dos sillas de tijera, cinco puntos de luz y dos actores, una pequeña sala se convierte en ese lugar, tan extraño de encontrar, en el que la condición humana estalla en mil pedazos para que el espectador se vea obligado a reflexionar y entender (se). Tal vez, alguien puede estar pensando que estas cosas suceden en los teatros, que tampoco es para tanto. Y es verdad que esto es lo que debería ocurrir, siempre, aunque no es así;...

Uniendo miradas Oct07

Uniendo miradas

Desde el 8 de octubre, Arpa (Asociación de Rehabilitación y Prevención de Afasia) expone, en sus instalaciones de Sevilla, las obras cedidas por varios autores con el fin de informar sobre lo que es la afasia, sus consecuencias y las posibles formas de atajar el problema. Otro objetivo de Arpa es recaudar fondos para la asociación y, de este modo, poder atender las necesidades de todas aquellas personas que padecen una secuela que les impide desarrollar una vida dentro de la normalidad. La exposición, lógicamente, tiene un carácter puramente solidario y Aladar se suma a la difusión de las intenciones de Arpa y a la de las obras expuestas. La muestra podrá visitarse hasta el próximo 31 de octubre. El lenguaje es la herramienta fundamental que tiene el ser humano a su alcance para poder convertirse en un elemento social. A pesar de existir diversas formas de comunicación, la palabra sigue siendo fundamental en la vida de las personas. Sin lenguaje cualquiera de nosotros quedaríamos excluidos del grupo sin remedio. Esta es la razón por la que una secuela como es la afasia se convierte en uno de los problemas más crueles que podemos imaginar. En España, unas 75.000 personas al año, generalmente tras sufrir un ictus o un traumatismo severo, pierden la capacidad de comunicación verbal con el resto de personas que forman su entorno. A eso se le llama afasia, un problema mucho más común de lo que se pudiera llegar a sospechar. Desde el día 8 de octubre, la asociación Arpa (Asociación de Rehabilitación y Prevención de Afasia) expone en sus instalaciones de Sevilla la muestra Rompiendo Silencios, una serie de obras donadas por distintos artistas que serán subastadas el próximo 31 de octubre al finalizar la exposición. Los fondos serán...

El derecho de la minoría a ser lo que es...

Pep Tosar presenta en Madrid su obra Con la claridad aumenta el frío, adaptación de Mis premios de Thomas Bernhard. Es un director teatral que sabe buscar esos textos que suponen una bocanada de aire fresco en el panorama teatral español y, además, es actor -de esos que llamamos de raza, de los de verdad, de los que aman el teatro y conocen lo que tienen entre manos. El otoño se hace rogar. Las tardes se confunden con las de primavera y Madrid parece tomarse un respiro. Caminar sus calles es placentero y uno puede llegar a pensar que pasea por una ciudad tranquila en la que apenas pasan cosas. Camino por una de las zonas céntricas de la capital hasta llegar al destino. En el Teatro de la Abadía de Madrid, me espera Pep Tosar. En su camerino. Es un hombre sencillo, tranquilo, buen conversador. Hablamos de sus comienzos como actor y director, de la evolución de su carrera profesional, de cómo ha llegado hasta el punto en el que se encuentra. «He llegado hasta aquí a base de los empujones que me he dado a mí mismo. Y, gracias a ello, me encuentro en el lugar en el que, profesionalmente, me siento justificado. Cuando comencé parecía que lo que me proponía era posible. Había caminos que se podían recorrer y mis propósitos profesionales tenían que ver con lo que sucedía en ese momento. Todo parecía perfecto. Sin embargo, a partir del comienzo de los noventa, en Barcelona, en 1992, cuando la ciudad (seguramente todo el país) se vuelca con el deporte, comienza una suerte de decadencia en todos los sentidos. Poco antes, se vivió una efervescencia absoluta, una huída de la oscuridad de la que procedíamos, una enorme esperanza, pero a partir...

Retrato del artista que fue un raro adolescente Oct07

Retrato del artista que fue un raro adolescente...

Thomas Bernhard es, sin duda, uno de los autores más interesantes del siglo XX. Su obra es extraordinaria. Su personalidad, la forma que tuvo de enfrentar la vida fue extraordinaria. Pep Tosar presenta, en el Teatro de la Abadía de Madrid, su obra Con la claridad aumenta el frío, una producción que se sostiene sobre la literatura del autor austriaco; fundamentalmente, sobre Mis premios (obra póstuma de Bernhard). Lógicamente, con todo ello, el resultado es, también, extraordinario. Conozco la obra de Thomas Bernhard desde hace muchos años. A estas alturas, demasiados para mi gusto. Y, desde el primer momento, me sentí irremediablemente atraído por cada uno de sus libros. Será esta la razón por la que acudí a ver la representación de Con la claridad aumenta el frío arrastrando ciertas reticencias. Ni siquiera saber que la adaptación de Mis premios era cosa de Pep Tosar (un excelente autor y director) y Évelyn Arévalo, me hacía sentir seguro. Amo la obra de Bernhard y si hablamos de amor lo hacemos, al mismo tiempo, de inseguridad, de (por qué no decirlo) celos o de miedo a perder, a saber o a descubrir. Es lo que tiene andar enamorado a mi edad. La sala del Teatro de la Abadía de Madrid no estaba llena. Más butacas vacías de las deseadas. Algo incomprensible tratándose de una propuesta tan atractiva. Nunca terminaré de asimilar que el mundo de la cultura se haya convertido en un islote abandonado y que se confunda el ocio y el divertimento con ella. Nunca terminaré de entender que no dejemos de encontrar excusas para despegarnos de lo que nos hace, realmente, importantes; del conocimiento y de la búsqueda de sentido. ¿Cómo es posible que esta obra se representara sólo cuatro días en Barcelona aun...

Despertando conciencias Sep23

Despertando conciencias...

Pierre Avezard, conocido como Petit Pierre, tuvo una vida alejada del mundo que vivían millones de personas. Su infancia fue corta porque los niños dijeron que tenía cara de culebra; su adolescencia un infierno porque sus compañeros de trabajo le humillaban constantemente. Aunque, ya en soledad, fue capaz de crear un mundo mecánico que dominaba y ordenaba. Carles Alfaro logra una exquisita puesta en escena de la obra escrita por Suzanne Lebeau en la que se cuenta la vida de Petit Pierre y del mundo durante el siglo XX. El siglo XX fue un desastre absoluto. Si algo bueno podemos señalar es que ya sabemos hasta qué punto el ser humano puede llegar a ser brutal, cruel y despiadado; hasta qué punto la normalidad del ser humano puede engendrar atrocidades inimaginables. Si la historia de la humanidad ha estado siempre salpicada de guerras cruentas, de injusticias o de violencia descontrolada; el siglo XX es el periodo en el que nos hemos superado como bestias. El que vivimos, pensamos, disfrutamos y tenemos como esperanza, parece que será parecido. Televisado y muy parecido. Para recordarnos esto, Suzanne Lebeau escribió su Petit Pierre. Y para enseñarnos el trabajo de Lebeau, Carles Alfaro repite en el Teatro de la Abadía de Madrid presentando su nuevo montaje. De factura impecable, intimista, técnicamente sobresaliente (tan sólo la iluminación presenta algunos pequeños problemas que pueden llegar a molestar a un sector del público) y tan exigente como generoso con el espectador. Exigente porque el texto llega como un torrente cuando Adriana Ozores se lanza sin contemplaciones, sin presentar una mínima duda, a interpretar su papel que son muchos papeles. Generoso porque prepara Petit Pierre para que sea una de esas obras que hay que digerir despacio, sobre las que merece la...

La brillantez de lo clásico Sep16

La brillantez de lo clásico...

Arranca la temporada de ópera en el Teatro Real de Madrid. Y lo hace con fuerza, con elegancia; apostando por un cambio radical respecto a lo que Gerard Mortier propuso durante el tiempo que fue director artístico del teatro. El foro madrileño se vistió de gala para recibir una ópera universal: Le Nozze di Figaro. Elegir a Mozart para inaugurar es una apuesta segura y, esta vez, para tranquilidad de muchos, no hubo sorpresas con una puesta en escena que busca la pulcritud y el respeto absoluto por la idea del compositor. Además de un compositor único e irrepetible por su genialidad, Mozart era algo gamberro. En el caso de Le Nozze de Figaro, nos hace reír acompasando cada nota con la evolución narrativa, acompasando cada elemento musical con el teatral. Mozart era compositor, pero no puede ponerse en duda su enorme capacidad para construir teatro. Gustaba de llevar las cosas hasta los límites establecidos en la época como insalvables en la que escribía sus obras; obras que siguen pareciendo modernas puesto que, al fin y al cabo, tratan temas universales: amor, amistad, lealtad… y son manejadas con una ironía y un sarcasmo atemporal. Y esta ópera que inaugura la temporada en el Teatro Real de Madrid contiene todos los ingredientes del mejor Mozart. Durante los últimos años, muchos aficionados entraban en el foro madrileño con la ceja levantada después de figurarse que iban a asistir a algún experimento o, lo que es peor, a alguna patochada que quisiera tapar la falta de talento de alguien dispuesto a inventar la ópera (otra vez). Otros llegaban encantados por la misma razón (todo hay que decirlo). Esta vez, la puesta en escena de Emilio Sagi resulta de una elegancia extraordinaria y no puede dejar indiferente a...

Bailar, bailar y bailar...

Rafaela Carrasco es la directora del Ballet Flamenco de Andalucía. No entiende la vida sin que esté rodeada de arte. Ni el arte rodeado de vida. Desde muy niña comenzó a bailar teniendo que sortear todo tipo de obstáculos. Pero ella lo que quería era bailar porque era la forma de expresión necesaria para crecer como persona y, desde luego, como artista. Ahora, además, es maestra de maestros, actividad con la que confiesa aprender cada día al verbalizar los conceptos que llegó a conocer a base de repetición y al aprehender todo lo que le resulta innovador.  Rafaela Carrasco es una artista de raza, de las de verdad. Aranjuez es uno de los pueblos más espléndidos de la provincia de Madrid. Ahora, cuando el tiempo ya invita a tomar un café en un velador sin pasar más calor de lo necesario, me encuentro con Rafaela Carrasco, directora del Ballet Flamenco de Andalucía, para charlar. Un manchadito muy corto de café para ella. Cortado para mí. Rafaela es una mujer cercana, con la que da gusto hablar. Aunque no gesticula en exceso, se ayuda con un movimiento de las manos si quiere enfatizar sobre lo que dice. Y nunca deja de mirar a los ojos como queriendo entender perfectamente al que tiene delante, buscando los matices de lo que va escuchando. Hablamos de la crítica, de Aladar, de los niños (del suyo y de los míos), del Ballet Flamenco de Andalucía. Mientras, removemos los cafés bebemos despacio. Rafaela, todos sabemos que eres una gran bailadora y eso no lo vamos a contar una vez más (asiente con la cabeza enseñando, al mismo tiempo, un gesto que debe significar algo así como sí, vamos a hablar de otras cosas que eso ya se lo han dicho un...

Los distintos idiomas de un universo Jul22

Los distintos idiomas de un universo...

Antony regresó al Teatro Real de Madrid para ofrecer el espectáculo Swanlights, un concierto en el que  junto algunos miembros de su banda, The Johnsons, y la Orquesta Titular del Teatro Real, interpretó una selección de temas de los cuatro álbumes que ha publicado. Swanlights, espectáculo encargado por el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA),  vio la luz por primera vez en esta ciudad norteamericana, en un único concierto, ante un auditorio de más de 6.000 personas. En el Teatro Real de Madrid se escuchaba un murmullo característico que sólo se deja oír los días que va a suceder algo importante. Esta vez, resultaba algo extraño la cantidad de idiomas que se podían percibir en las conversaciones que se producían entre las personas que esperaban el comienzo del concierto (muchas veces nerviosas): inglés, francés, alemán y, lógicamente, castellano. Estos son los que el que escribe pudo reconocer. Eran más. Público de todas las edades, de todas las condiciones, de todas las nacionalidades. Comienza el espectáculo con la performer Johanna Constantine sobre el escenario. La cosa queda vistosa. Un juego entre el cuerpo de la mujer y su sombra. Lo más importante de su actuación es que resulta ser la declaración de intenciones del artista principal del concierto. Una ascensión absoluta, hasta el éxtasis, a través de la música y de unas letras extraordinarias por su contenido lírico; una ascensión compartida por un público entregado que llegaba al teatro dispuesto a dejarse llevar sin rechistar hasta donde fuera necesario. Antony Hegarty se planta en el escenario, a oscuras, y comienza un concierto que provoca lágrimas de emoción, ovaciones auténticas, besos entre unos y otros. No estoy exagerando. Otros parecen quedarse algo más fríos. Seguramente, no entender las letras de las canciones impide un éxtasis algo...