Primer amor y otros pesares...

Harold Brodkey es un escritor excelente. Este libro de relatos es una muestra de ello. Suman nueve narraciones espléndidas que recuerdan a J. D. Salinger por su estructura, por lo que dice escondiendo la esencia del mensaje, por una forma de escribir aparentemente sencilla aunque difícil de entender en su justa medida (colosal y más que profunda). Los textos hablan de una generación de jóvenes americanos. De la que vivió durante los años cuarenta y cincuenta. De la que pareció ser incapaz de comprender un entorno hostil que les moldeaba y frente al que poco podían o querían hacer. Están repletos de personajes que desde su superficialidad dejan entrever al lector unas consciencias complejas que luchan contra sí mismas. Son personajes bien estructurados; personajes que desarrollan una coherencia difícil de conseguir. Desde la primera línea de cada relato, las almas de Brodkey se manejan con naturalidad, con una solvencia que arrastra al lector sin remedio. Muchos de ellos son narradores aunque es el narrador no identificado el que más juego da a la literatura de este autor. En ambos casos, es necesario que el lector se involucre sin dejarse atrás su propio criterio para que lo importante de lo narrado salga a la luz. El relato que da nombre al libro, Primer amor y otros pesares, es especialmente perturbador. Tal vez es el texto que mejor resume la escritura del autor. Aunque el más brillante es La pelea; relato en el que la amistad es el tema tratado con maestría. Un libro muy recomendable de un autor al que casi nadie conoce. Calificación: Excelente. Tipo de lectura: Perturbadora; toda una experiencia. Tipo de lector: El que quiera involucrarse. Argumento: La generación que no pudo entender el mundo y, sin embargo, sobrevivió. Personajes: Espléndidos. ¿Dónde puede leerse?: Mejor...

El truco y el mago Sep23

El truco y el mago

Arranca la temporada teatral en toda España. La oferta va desde lo más clásico hasta el teatro experimental, desde lo convencional a las nuevas formas narrativas. El Teatro de la Abadía de Madrid presenta Mi gran obra de David Espinosa. Atrevida, innovadora y atractiva. A falta de recursos y en plena crisis lo mejor es echarle creatividad al asunto. La gran obra soñada por este joven creador se podría encuadrar en lo que conocemos como instalación, aunque el ingenio de la propuesta la convierte en un producto que podría caber en cualquier definición. Imaginen más de trescientos actores, todo tipo de medios (incluyendo, por ejemplo, helicópteros, autobuses y una magnífica máquina que puede generar vientos arrasadores). Ahora, imaginen una sala en la que una especie de dios hace y deshace lo que quiere para generar vida (tan efímera como ficticia, pero vida). Imaginen poder asistir a un espectáculo mágico en el que el mago se deja ver y permite que el espectador conozca todos sus trucos. Pues eso es Mi gran obra. Por favor, piensen que eso se puede concentrar en un espacio ochenta y siete veces más pequeño de lo que ocupa en realidad. Imaginen que los actores se convierten en más de trescientas figuritas (de esas que se usan al construir maquetas de tren), que el helicóptero es de plástico (diez centímetros de largo) y mueve las aspas con el aire que suelta un pequeño secador de pelo; y que al dios creador de vidas efímeras lo cambiamos por David Espinosa que es quien ha tenido esta idea y quien dirige la obra (este hombre mide lo normal y no reduce su tamaño en ningún momento, claro). La cosa queda algo rara, pero pueden acudir al teatro con tranquilidad porque asistirán a...

MBIG. En la montaña rusa rodeados por los personajes Jul22

MBIG. En la montaña rusa rodeados por los personajes...

Se representa, en La Pensión de las Pulgas de Madrid, la adaptación de Macbeth de William Shakespeare. José Martret acierta de principio a fin al convertir los escenarios dibujados por Shakespeare en despachos de una multinacional, al cambiar espadas por plumas estilográficas o al vestir a los personajes con trajes de chaqueta en lugar de con armaduras. El espectador asiste al espectáculo a un par de metros de distancia de los actores, pudiendo llegar a acariciar los muebles. La pensión de las pulgas es un piso ubicado en la calle Huertas de Madrid. Fue la residencia de la Bella Chelito, primera empresaria teatral en España y la cantante que hizo famoso el cuplé titulado La Pulga. De aquí le llega el nombre a este espacio teatral. Porque en La pensión de las pulgas se hace teatro. Cada habitación forma parte del decorado; y los treinta y cinco espectadores que asisten a la función se desplazan de una estancia a otra para descubrir el conjunto escénico en su totalidad. Mc Beth International Group (MBIG) es la adaptación del texto original de William Shakespeare –Macbeth- que José Martret pone en escena bajo su dirección. Los castillos y los campos de batalla se transforman en una gran empresa multinacional, los reyes y sus señores en ejecutivos y directores, los tronos en sillas de despacho, las espadas en plumas estilográficas que vierten sangre en lugar de tinta. Martret respeta el texto original y añade, con las intervenciones de Camelia, esa zona expositiva que funde la escocia dibujada por Shakespeare con el enjambre empresarial. Si la tragedia funciona bien en los espacios originales, lo hace igual de bien en los espacios que nos proponen en esta adaptación. Todo es intenso, todo parece que va sobre ruedas. Los actores y...

Stockholm: Los extremos de la juventud Abr08

Stockholm: Los extremos de la juventud...

Una de las sorpresas más agradables del año 2013. Eso es Stockholm. Aunque la película no es perfecta, funciona. Buen guión (con algunos errores en su primera parte), excelentes interpretaciones, un delicado movimiento de cámara, encuadres acertados, una fotografía exquisita y una música que no invade y matiza la imagen cuando suena. Rodrigo Sorogoyen sabe muy bien lo que quiere desde la primera escena. Y no deja ver dudas en su dirección. Sabe que si no consigue dibujar bien los personajes la propuesta no puede funcionar. Sabe que si no presenta el entorno -una noche cualquiera en Madrid- como parte misma de la trama, nada terminará de cuajar. Sabe que debe exprimir a sus protagonistas. Para ello busca encuadres diversos con los que acerca o separa a los protagonistas, desenfoca parte de la imagen para que el punto de vista quede claro o busca localizaciones como, por ejemplo, una terraza que nos lleva de lo idílico al desasosiego. Sorogoyen nos enseña los extremos de la juventud. La verdad y la mentira; la inmortalidad y la muerte; la fortaleza y la fragilidad; el amor y el odio; la ficción mágica y la voraz realidad; lo luminoso y lo oscuro; el día y la noche; el egoísmo y la generosidad. Y en el movimiento pendular de los factores que se contraponen, va construyendo un clima y unos personajes exquisitos. El guión recuerda claramente, en su primera parte, a la película de Richard Linklater Antes del amanecer. Dos jóvenes se conocen y establecen una relación desde el diálogo que crece cada minuto. Es en esa zona de exposición narrativa donde se encuentran los problemas de ese guión. Todo parece algo artificial, especialmente pensado para que aquello sea idílico sin serlo, pensado para que se vierta inteligencia en...

Las maestras de la República: un sueño por cumplir Mar17

Las maestras de la República: un sueño por cumplir...

La película documental Las maestras de la República ya forma parte de esa recuperación de la memoria histórica tan querida por muchos y tan denostada por muchos también. El documental está realizado con mimo. Se cuida el guión, se presentan valiosos documentos de la época que ilustran la idea que se maneja en cada momento, y se utilizan testimonios de personas involucradas en uno de los hechos históricos más terribles de la historia reciente de España. Es verdad que se echa en falta la presencia de alguien o de algo que intente, no ya justificar una barbarie atroz y en sí injustificable, sino dar fe de lo que sucedió; algo o alguien distanciado de la propuesta para que nadie pueda dudar de la veracidad de lo que se narra. Porque tratándose de algo así, habrá quien siga negando evidencias o tratando de minimizar lo que sucedió. Desconozco si se han declinado invitaciones o no, pero el resultado es que esa parte falta y hubiera sido el remate perfecto a un trabajo más que sobresaliente. Arranca el trabajo desde un punto de vista muy concreto. María Sánchez Arbós, maestra de la Institución Libre de Enseñanza, se presenta como guía de lo que será un recorrido por el planteamiento del gobierno republicano en materia de enseñanza. Es decir, la declaración de intenciones es muy clara, la película es un homenaje a las maestras republicanas. Pero la directora del documental, Pilar Pérez Solano, recorre un camino algo más largo analizando la situación de las escuelas públicas españolas poco antes de que se pusiera en marcha una reforma ilusionante y muy ambiciosa durante la II República. Es sencillamente espeluznante conocer la situación de los maestros y de los alumnos hasta el año 1931. Tras la introducción el documental...

Alceste: ¿Aquí qué ha pasado? Mar17

Alceste: ¿Aquí qué ha pasado?...

Alceste, la ópera de Christoph Willibald Gluck, es una obra excelente en la que la innovación es absoluta respecto a lo que se componía en el momento en que este autor la escribió. Es el drama lo que manda y no una partitura que busca lucimientos o un libreto vacío que sirve para el entretenimiento. El resultado es una ópera importante. Pero vivimos en el siglo XXI y cada director de escena puede interpretarla como le viene en gana o como buenamente puede. El Teatro Real de Madrid presenta Alceste dentro de una programación que corresponde a la era Mortier. Y se nota. Ya lo creo que se nota. Esta vez el director de escena es Krzysztof Warlikowski. La propuesta resulta desconcertante siempre, absurda a veces, práctica e inteligente en algunos aspectos. Por tanto, la producción resulta irregular y no termina de funcionar bien. Warlikowski utiliza bien los medios técnicos de los que dispone el Teatro Real de Madrid. Con ello soluciona un problema que tiene que ver con los cambios espacio temporales que plantean Gluck y su libretista Marie Francois-Louis Gand Le Blanc du Roullet. A base de plataformas móviles que ocupan el escenario, de subir o bajar estructuras y un buen uso de la iluminación, todo nos lleva de un lugar a otro sin problemas. Sin embargo, el trasiego de actores y actrices de un lado a otro del escenario mientras la partitura avanza sin que tengan que cantar, o lo que se inventa Warlikowski sin razón lógica aparente, se convierte en un pequeño caos o en un toque de falsa modernidad que amenaza con cargarse la obra en su conjunto. Nos encontramos con varios momentos que difícilmente podemos encajar sin una buena dosis de generosidad. Momento Star Wars que comienza con...