Bolaño Salvaje

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Libro-homenaje en torno a la modernísima figura literaria de Roberto Bolaño, chileno de nacimiento y afincado, durante sus últimos años, en Cataluña.
Presenta un corpus académico y más de su obra corta y larga, la cual nos es diseccionada por colegas y estudiosos de la talla de Vila-Matas, Alan Pauls, Rodrigo Fresán, Jorge Volpi o el peruano afincado en Sevilla Fernando Iwasaki, entre otros muchos.
En total suman 26 los ensayos, algunos sobre “Estrella distante”, su primera nouvelle reconocida por el gran público y, que como la mayor parte de su obra, se publicó años después de ser escrita. La figura de Roberto Bolaño siempre ha sido; sobre todo después de su muerte y tras ser publicada 2666 como best-seller en EEUU; polémica por lo que representa en cuanto a inspiración. Declaradamente vanguardista, y aún así llena de lecturas y de bromas, su artífice era un francotirador que no sólo leía todo lo que caía de escritores y noveles dentro de un caos perfectamente organizado, sino que supo convertir la posterior lisonja de editores como Ignacio Echevarría (a quién convirtió en personaje) en otra broma más.
Vila-Matas habla de Perec, Pauls sabe encontrar gracia en su modo de ensayar, pero quizás sea Fresán quién más acierte cuando dice que tomar a Bolaño como un poeta satírico que arremete (y sólo hace esto) contra Isabel Allende o David Foster Wallace, es ser bastante simplista. Y es que Bolaño poeta, muchos nos quedaremos sin saber si existe; otra cosa es la prosa tan cargada de seres que aprecian y reniegan del establishment.
Resulta por lo demás pertinente, el estudio psicoliterario de las criaturas de Bolaño que realiza Chris Andrews, partiendo de prototipos que no van precisamente de lo sanguíneo a lo melancólico por estar transcritos a papel, pero que no obvian el inmenso goce de leer y escribir.
Si existe por otro lado la melancolía en la obra del chileno es algo que se encargará de dilucidar Carlos Franz, llegando un poco a la misma conclusión que en otros textos por la que el escritor debe ser alguien capaz de caminar al borde del abismo, sabiendo que va a caer; en este sentido son fundamentales para entender esta idea el estudio de la estructura de “Los detectives salvajes”, la única sobre la que la vida le permitió conversar y teóricamente defender como magna novela entregada a la editorial.
Pero, lógicamente, está la monumental y comentada por Peter Elmore, 2666, un archipiélago de creación, quizás continuación detectivesca en Europa y el desierto de Sonora, escrita en un tiempo récord, pese o gracias a una descomunal fuerza y por la que imaginamos que detrás de la prudencia de considerar “Rayuela” su obra maestra predilecta después de los cuentos de Borges, se adivina cierta hilaridad o ironía al decretarse por cum-laude, obra superada.
Por último, sirve para cumplir el expediente la entrevista universitaria realizada a modo de encuesta por Hernández y Puig, que da cuenta de cómo al escritor no le gustaba hablar de sí mismo en según qué foros.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Aficionado a Bolaño.
Tipo de lectura: Recurrente.
Argumento: Ensayos de amigos.
Personajes: Estos amigos, Bolaño, sus libros,…
¿Dónde leerlo?: En un avión con ruta Barcelona-Santiago.