HANNAH Y SUS HERMANAS: UN REGALO DE ACCIÓN DE GRACIAS Mar10

HANNAH Y SUS HERMANAS: UN REGALO DE ACCIÓN DE GRACIAS...

Woody Allen demostró con esta película -que muchos consideraron en su día solo una comedia más- que, además de prolífico director de cine, es todo un autor. La influencia de Bergman por un lado y de Cukor por otro, le convirtió, así, en el realizador norteamericano que más gustaba en Europa. Y que lo siga siendo, con sus más y sus menos. Un servidor descubrió esta gran película de Woody Allen durante una noche de Reyes. La película era un regalo, aunque no era el que suscribe su destinatario, lo que, pasado el tiempo, hace que su comentario esté teñido de cierta nostalgia. Woody Allen, con este film, abandonaba el tono lastimero y protagónico de sus oportunísimas primeras obras (Toma el dinero y corre, Zelig,…) y lo hacía ambientando, desde su por entonces ídolo Ingmar Bergman, una película sencilla y cargada de enjundia filosófica y vital. La producción de Charles H. Joffe resulta, se mire por donde se mire, perfecta. Resultó que Joffe le acompañó hasta que el clarinetista, escritor y director de cine filmase Vicky Cristina Barcelona. Poco después murió. Por aquel entonces, cuando se rodó Hannah y sus hermanas, cuando hablábamos en los corrillos del colegio del cine de Allen, pensábamos que Septiembre e Interiores eran sus únicos dramas. ¡Y qué equivocados estábamos!, sobre todo, al querer clasificar una obra como la del prolífico geniecillo de Manhattan con mimbres tan primarios. Todo empieza y acaba, como tratábamos de sugerir en el título, el cuarto jueves de noviembre de un año cualquiera. Un jueves que para americanos y canadienses es como aquí, en España, la Pascua Navideña; es decir, el día en que la familia se reúne, en este caso con un enorme pavo asado cocinado por la anfitriona principal y donde los...

CUANDO LA OTRA MUJER HACE ESPEJO Mar10

CUANDO LA OTRA MUJER HACE ESPEJO...

Otra mujer es una de las películas de Woody Allen que se apartaron de la comedia. El modo en que plantea la cuestión humana del sentido, las carencias, el vacío; hace pensar en Lacan. La Otra mujer como la noción del Otro en el pensador francés. Woody Allen es una marca que entre cosas nos comunica su virtud de engendrar una película por año. Aunque bien fue relacionado durante mucho tiempo con la ciudad de Nueva York, sabemos que en las últimas películas ha elegido distintas ciudades de Europa para transformarlas en escenario de sus nuevas historias. Es también un genio de la comedia. Con personajes extremadamente neuróticos ha construido tramas inteligentes cuyos protagonistas son intelectuales en conflicto con sus parejas, familia (sobre todo madre, hijos o ex esposo o esposa) o fantasmas personales. Psicoanálisis y óperas de fondo, mucha influencia del cine de Bergman y Fellini (para aprender de ellos o copiarlos u homenajearlos) y diálogos a la altura de la intelectualidad de ese mundo de snobs y sofisticados que hacen de la vida una pieza de análisis; son algunos de sus elementos característicos. Pero Woody Allen es también autor de dramas. Aunque es cierto que la mayoría de las obras que componen su filmografía pertenecen al género de la comedia, otras, probablemente aquellas películas donde más evidente se hace Bergman en lo estético, son dramas. Otra mujer (Another Woman) es una de sus películas dramáticas. Tiene a Mia Farrow de actriz, como en tantas otras, y, también, a Gena Rowlands, la musa de Cassavetes. Otra mujer es una película justa y precisa. Un discurso que tiene lugar en una terapia (aparentemente lacaniana) dispara en otra mujer (Gena Rowlands) los mismos interrogantes, u otros, igual de angustiantes o existenciales, que los que plantea...

La muerte vista desde el amor Feb17

La muerte vista desde el amor...

Algunas de las obras que Wilder presentó a partir de 1960 se han considerado menores y una muestra de la decadencia del realizador. Una de ellas en Avanti! (título traducido en España como ¿Qué pasó entre mi padre y mi madre? sin que sepamos si el autor de semejante desastre fuera detenido inmediatamente). Sin embargo, Avanti! resulta una comedia deliciosa en la que Wilder descarga toda su sabiduría como cineasta. El amor es eso que puede cambiar la vida de cualquiera; es eso que no puede controlarse por más intentos que uno pueda hacer; eso que nos arrastra y debemos recibir sin hacer grandes ejercicios de resistencia porque es la mayor de las fuerzas con las que se enfrenta un ser humano. Si en lugar de amor escribimos la palabra muerte, estas afirmaciones funcionan del mismo modo. Este es el mensaje que envía Billy Wilder con su película Avanti! (1968). Un trabajo preciosista, lleno de romanticismo, que se calificó como menor en la filmografía de Wilder y fue recibido por la crítica con indiferencia. Sin embargo, encierra buen cine, la acidez en estado puro del director y aspectos narrativos que son magníficos. Wilder enfrenta dos mundos. Europa y Estados Unidos. Enfrenta dos formas de entender el amor y, por tanto, la vida. Y la muerte. Enfrenta dos universos con todas las armas que tiene a su alcance. Contrapone en la partitura las melodías más sensuales con tintes italianos (destaca el tema Senza Fine de Gino Paroli) con la música más rosada utilizada en Hollywood; contrapone a un personaje frío, rígido, puritano, hermético (Wendell Armbruster encarnado por Jack Lemmon) con otro que intenta disfrutar de la vida, que maneja sus sentimientos más profundos y sinceros, que intenta escapar del yugo de lo material (Pamela Piggot...

De lo bueno a lo malo. De Polanski a Polanski Ene27

De lo bueno a lo malo. De Polanski a Polanski...

Los grandes artistas suelen tener momentos mejores y momentos peores. Sus obras pueden alcanzar niveles artísticos extraordinarios o quedarse a medio camino. Es lo normal. En el caso de Polanski, la cosa se complica. Podemos encontrarnos con una obra de arte o con una película desastrosa. Sencillamente, Polanski ha dejado ver en sus trabajos buena parte de la montaña rusa que ha resultado ser su vida. El baile de los vampiros y El escritor son dos de las películas del realizador que nos llevan de la frescura más deliciosa a la mediocridad más molesta. Roman Polanski es capaz de cualquier cosa. En su vida privada y en la profesional. Puede entregar una película extraordinaria o una castaña pilonga. Puede parecer un tipo normal, comportarse como un tipo normal o puede ser un sujeto repugnante, sin escrúpulos. Es un genio del cine (en su vida privada no se puede decir lo mismo). Y lo que tienen todos los genios es que hacen lo que les da la gana. Les da lo mismo ocho que ochenta. Ellos lo hacen y no se preocupan por los resultados ni por las consecuencias. Pero, mientras, los espectadores asistimos atónitos a la grandeza descomunal o al mayor de los desastres, desconcertados o entusiasmados. Dos películas pueden servir para ilustrar esto que digo: El baile de los vampiros y El escritor. Ni la primera es la mejor de Polanski ni la segunda la peor, pero, enfrentadas, ayudan a echar un vistazo y entender la sensación que puede llegar a tener un fan del realizador. El baile de los vampiros (The fearless vampire killers or pardon me, but your teeth are in my neck, 1967) es la primera película de Polanski rodada en color. Sin ser una obra maestra, sin ser lo...

Cine que dignifica la naturaleza humana Ene27

Cine que dignifica la naturaleza humana...

Hay ocasiones en las que el cine se convierte en un mal necesario. Deja de ser esa  válvula de escape a la vida rutinaria, o la fantasía que nos empuja a pensar que un mundo mejor es posible. A veces, el cine retumba en la conciencia como un cañonazo, mostrándonos que la capacidad de supervivencia del hombre supera con mucho al más adaptado de los insectos o a la más espabilada rata de cloaca. Y es en ese momento, cuando todo parece perdido y sólo nos empuja a despertar por la mañana el más puro y profundo instinto animal, cuando reencontramos la poesía y la grandeza que nos dignifica. Basada en las memorias del célebre pianista polaco Wladyslaw Szpilman (1911- 2000), y tituladas  Śmierć Miasta (Muerte de una ciudad), El Pianista (2002),  arranca justamente en el momento en que los alemanes bombardean Varsovia, en cuya emisora de radio Szpilman se encuentra interpretando una pieza al piano de Chopin. La irrupción repentina de la barbarie en mitad de una de las expresiones más elevadas de nuestra cultura occidental, es el primer aldabonazo a nuestra conciencia civilizada. Y aunque todo hace pensar en lo peor, la familia de Szpilman, de origen judío, pretende mantenerse ajena a la debacle, organizando la marcha como si de unas vacaciones se tratara. La radio, el lugar donde viven las emociones del protagonista, acaba de anunciar que Reino Unido ha declarado la guerra a Alemania, así que la contienda no puede durar mucho. Y efectivamente, así fue para toda la familia de Szpilman, trasladada en un viaje sin retorno al campo de concentración de Treblinka. El pianista, en cambio, consigue salvar la vida gracias a la ayuda de sus amigos, y esconderse en una Varsovia en ruinas que será su macabro...

Perdonando a Polanski Ene27

Perdonando a Polanski...

Si una película de Polanski es bella, esa es Tess. Si una película está bien fotografiada, esa es Tess. Si Polanski quería demostrar que sabe hacer cine, independientemente del tema que se quiere ventilar, lo consiguió con Tess. Pero esta película es, al mismo tiempo, el espejo en el que se refleja una incapacidad íntima. No es bueno unir la vida privada de los autores con su obra, pero resulta imposible en un caso como este. El cine de Roman Polanski suele indagar en las zonas más oscuras del ser humano. El realizador se encuentra cómodo dando una última vuelta de tuerca a los espíritus que aparecen blancos y transparentes y que esconden trazos negruzcos. Siempre encontramos en sus trabajos esos cambios que nos llevan a conocer lo extraño, lo miedoso, lo sucio, el desconcierto de las personas. En Tess lo hace con todo aquel que no es su personaje principal. Tess es la pureza, el sacrificio, la honestidad, la capacidad de sacrificio. Tess es esa mujer que pone a los hombres en su sitio porque no se doblega ante la maldad, ante el machismo más terrible o ante una doble moral lesiva (esta moral tan odiosa es cosa de la sociedad entera). Pero no es que luche o reivindique sus derechos; lo que hace Tess es no cambiar su modo de ser, su forma de enfrentar los problemas, su capacidad para perdonar. Mientras los hombres la machacan, ella sigue sin modificar su esencia. Un detalle significativo, que puede ayudar a entender las intenciones de Polanski, es que la película está dedicada a uno de los grandes amores del realizador: Sharon Tate. Es posible que le pareciese un homenaje único a su mujer, a las mujeres. Sin embargo, aun contando con una trama tan...

Guión para una vida perturbada Ene20

Guión para una vida perturbada...

Una infancia marcada por el holocausto judío, un asesinato atroz y una condena por pederastia. Aunque parezca el argumento de una película de terror, en realidad son episodios que forman parte de la sorprendente trayectoria vital de uno de los  más carismáticos directores de cine de Europa. Una vida que sin duda, se refleja en sus películas. Su cine tiene mucho de inquietante. A diferencia de otros grandes directores como Kubrick, Dreyer o Hitchcock, su técnica cinematográfica desaparece bajo la verdadera dimensión de sus películas;  lo que realmente atrae de Roman Polanski es su capacidad para hacernos sentir las emociones humanas en nuestra propia carne. Superada ya la barrera de los ochenta años, Roman Polanski sigue siendo director de cine. En 2013 estrenó el que es, de momento, su último largometraje, La Venus de las pieles, donde como siempre las excentricidades de su narrativa aparecen bañadas de un experto barniz de clasicismo cinematográfico. Más de cinco décadas después de haber iniciado su carrera  (La Bicicleta, 1955), la inclinación de Roman Polanski por los juegos psicosexuales de la mente realizados en espacios claustrofóbicos, sigue absolutamente vigente en sus películas. Su propia vida supera en muchos pasajes a la más excitante de las ficciones, rozando a ratos lo sublime, a ratos lo criminal. Mucho se ha escrito sobre el peso de su propia existencia en su cine, marcado por el miedo, los espacios cerrados, el sexo y las actrices casi —o sin el casi— adolescentes que, irremediablemente, terminaban convirtiéndose en sus amantes. La edad le hace conservar los objetos que le recuerdan tiempos mejores con celo casi infantil, como la estatuilla del Óscar al mejor director conseguida por El Pianista (2002) y que no pudo recoger. O ese sillón roto que le regaló su segunda esposa,...

El miedo a lo que intuimos Ene20

El miedo a lo que intuimos...

Rodar una película de terror alejado de cualquier cliché, tiene sus recompensas. Utilizar extrañas salidas y entradas de los personajes en los planos como herramienta de confusión en el espectador, tiene sus recompensas. No dejar ver jugando a sugerir, tiene sus recompensas. Una es inmediata: reinventar el género. Otra llega poco después: el público eleva a los altares tu trabajo. Polanski logró con La semilla del diablo una de sus mejores películas. La Semilla del Diablo es una obra maestra del cine de terror. Ya está. Queda dicho. Para que nadie me acuse de ser vago y excesivamente escueto voy a añadir unas cuantas cositas, pero, si quieren, se las  pueden ahorrar. Porque La Semilla del Diablo es una obra maestra del cine de terror y lo que hay que hacer es hacerse con una copia, buscar una bolsa de palomitas y un buen sitio en el salón de casa. Roman Polanski, que es un genio en esto del cine, leyó la novela de Ira Levin y debió pensar venga, voy a ver si logro rodar un puñado de secuencias de categoría, las montan como es debido y consigo una de las mejores películas de la historia. Y lo hizo. Seguramente, pensó que esas secuencias tenían que mostrar lo justo y sugerir lo importante, que el montaje tenía que restar todo aquello que fuera superfluo, que el objetivo era conseguir que el espectador no tuviera anclajes a los códigos habituales en el género de terror y hacer que se perdiera felizmente sin saber qué le iba a venir encima. Y lo consiguió. Por si era poco, debió decir al autor de la partitura que necesitaba una cosa terrorífica que pareciera una canción de cuna, que eso provocaba verdadero terror entre los espectadores. Todo lo que tenga que ver con...

La venus de las pieles: Sadismo y Emmanuelle Seigner Ene20

La venus de las pieles: Sadismo y Emmanuelle Seigner...

La última película estrenada de Roman Polanski es algo más que un híbrido de géneros. Desde una estética decadentista y con grandes interpretaciones, se trata de un duelo o dueto a partir de una urgencia por abandonar y otra por trascender. No diremos quién gana. Pasen y vean. Por cierto, es extraño que al espectador no lo encuentren sentado en el patio de butacas. Existen tres películas de Roman Polanski que el que escribe considera maravillosamente inquietantes y que resumen el epílogo final de este film: Y Dios creo a la mujer, y así castigó al hombre. La primera es Callejón sin salida; en ella un gángster herido y su socio moribundo se refugian en el castillo de un inglés pusilánime y su esposa ninfómana; el film de 1966 es también una recreación de una obra teatral llevada al absurdo y tenía ese halo de libertad que algunos realizadores europeos afincados en Hollywood dieron desde cierta independencia artística propia de los 70, a sus películas. Como ella, Cul de sac es además francesa, lo que implica un nivel actoral a considerar. La segunda película, producida en Reino Unido es La muerte y la doncella, de 1994, protagonizada esta vez por un trío no menos impactante: Sigourney Weaver, Ben Kingsley y Stuart Wilson, que eran partícipes (ésta no tiene que ver con el teatro, de hecho es un thriller político) de una claustrofobia semejante a la que vive el espectador de La venus de los pieles, es la historia de un secuestro y en este sentido a pesar de que el guión de Ariel Dorfman y Rafael Yglesias podría tener una estructura parecida, sólo al hilo de la venganza y de esa inquietud rayana en lo morboso quizás tenga sentido compararlas. La venus de los...

Tres regalos de Polanski Ene20

Tres regalos de Polanski...

Las películas que gustan son las que cuentan un mundo que representa una realidad compartida por todos, reconocible; son las que muestran personajes con alma, con motivaciones y una razón por la que existir, que sienten y hacen sentir cosas similares al espectador, que dicen cosas importantes y no idioteces por bonitas que sean. Resumiendo: las que emocionan. El cine de Polanski es gran cine. Y es bueno saber que existe un lugar en el que podemos refugiarnos cuando el mundo deja de gustarnos. Un trabajo de Roman Polanski -para el aficionado al cine- es como un regalo de cumpleaños. Y ese momento en el que se entra a la sala de proyección para recibirlo es mágico. El cine lleno. Una espera con el murmullo general de fondo que avisa. Algo grande va a pasar. Se apagan las luces. El silencio es inmediato. El cine apesta a cine. El mundo, más que otras veces, se reduce a una butaca, a ti mismo. Desde la primera escena, la atención se agarra a la pantalla. Y, ya presa, se deja querer por lo que Polanski cuenta, por los personajes, por cada frase que disecciona una realidad cercana que no queremos ver. Cuando aparecen los créditos finales nadie se mueve en su asiento. Parece que el tiempo no haya pasado. Polanski sigue siendo ese regalo esperado cada cierto tiempo que, raramente, hay que devolver. Lo oculto de la trama: Un dios salvaje. Adaptación de la obra de Yasmina Reza. Polanski la lleva al cine de forma magistral. Respetando la esencia del original (es una película muy teatral, claro) aunque haciendo el cine que él sabe hacer, el cine en el que se mueve con soltura. Dos escenas en exteriores y el resto dentro de un apartamento. Lo...

Cómo convertir tu vida en un infierno Ene20

Cómo convertir tu vida en un infierno...

La fama, el éxito o el dinero, son algunas de las cosas por las que muchas personas estarían dispuestas a sacrificar su vida entera. Pero no está claro que todo sea maravilloso en el momento en que se alcanza notoriedad social, artística o económica. El Valle de las muñecas es una película que aborda este asunto con crudeza. El éxito es eso que le queda grande a cualquiera y que suele acabar con la normalidad en la vida de las personas, eso que puede llegar a convertir la existencia en un vertedero. Esta es una afirmación que pudiera parecer algo exagerada, pero es la que manejó Mark Robson al filmar su película El Valle de las Muñecas (Valley of the Dolls, 1967). El realizador intenta mostrar y demostrar que el éxito está al alcance de unos pocos, que es envidiado por muchos; aunque es un territorio desconocido y hostil que termina triturando a las personas. Por supuesto, el camino hasta la fama es terrible y, en sus cunetas, quedan miles de personas cada año con la vida destrozada, vacía y sin posibilidad de retorno. Robson presenta el mundo del espectáculo como una montaña rusa peligrosa, casi grotesca. Esa cara amable a la que tiene acceso todo aquel que observa no es más que estética inestable y falsa. Sobre ella, se llega a lo mejor y a lo peor sin apenas notarlo, en un mínimo instante; de esa zona que llamamos éxito y tanto envidiamos, a la del fracaso más absoluto, se pasa sin tiempo para comprender qué es lo que sucede. Todo es un reto tremendo. Por ejemplo, las relaciones de pareja, el mismo amor, se convierten en un impedimento para lograr las cotas más deseadas de fama o triunfo; como un obstáculo y...

Veredicto Final: No hay otros casos, este es el caso Ene13

Veredicto Final: No hay otros casos, este es el caso...

Sidney Lumet como director, David Mamet como guionista y Paul Newman como actor, dieron lo mejor de sí mismos en Veredicto Final, historia de redención de un personaje hundido moralmente, que bucea desesperado por salir a la superficie. Nunca llegó Newman tan lejos en su búsqueda de la verdad de un personaje, proyectando su miseria, su zozobra interior y su tenaz lucha. Lumet le quedó eternamente agradecido por ello, como explicó en su libro “Así se hacen las películas”. Sidney Lumet y David Mamet, director y guionista de Veredicto final (The verdict, 1982) eran creadores muy inteligentes, capaces de elevar lo que podría haber sido una historia más de abogados y hacer de ella una película sustancial e imperecedera sobre el anhelo de redención de un hombre acabado que quiere recuperar su dignidad perdida. Nos ayudaron además a entender que parte de nuestro proceso de crecimiento personal radica en aceptar que la vida no es justa, pero que sin embargo, tenemos la responsabilidad individual y colectiva de luchar porque lo sea. Frank Galvin (Paul Newman) es un abogado alcohólico, que ha caído tan bajo, que visita los velatorios de los fallecidos por posibles negligencias médicas, para intentar captar como clientes a sus familias. Lumet fotografió la película en colores otoñales (rojizos, ocres…) para reforzar la idea de que estamos ante un personaje caduco. La oportunidad de salvación aparece en forma de un caso contra dos prestigiosos médicos que han dejado en coma a una mujer en la mesa de operaciones. En principio, el plan de Galvin es negociar una buena indemnización y cobrar así rápidamente sus honorarios. Sin embargo, toma conciencia de que la enferma merece que se haga justicia y resuelve ir a pleito. El momento de su “revelación” es una escena muda, que...

Filmando la injusticia Dic16

Filmando la injusticia...

Hay lugares del mundo donde parece que es imposible la esperanza cuando te enfrentas al sistema. Y sin embargo, surgen documentales como Presunto Culpable que demuestran de una forma sorprendente que la ética y la lucha por hacer justicia pueden estar por encima de leyes hechas a la medida de los corruptos. En México, la ley dice que eres presuntamente culpable hasta que consigas demostrar lo contrario, lo cual sucede muy pocas veces ya que el 95% de las sentencias son condenatorias. En México, el 92% de las acusaciones se basan en testigos o supuestos testigos, nunca en pruebas periciales. En México, el 93% de los acusados no ve jamás al juez. En México, se premia con ascenso a los policías por el número de detenciones acumuladas de supuestos delincuentes, así que no es de extrañar que los cuerpos de seguridad detengan y acusen en muchos casos a cualquiera que pueda tener la más mínima relación con un delito. Y aunque resulte difícil  de creer, un policía puede acusarte de un delito tan grave como el homicidio, por el simple hecho de querer poner otra muesca en la culata que cuenta las detenciones  que ha realizado. Basta leer los periódicos de vez en cuando para que nada de todo esto pueda asombrarnos, dada las continuas referencias a la situación deplorable, corrupta y surrealista de la justicia y la policía mexicana. Pero ser testigos de primera mano de hasta qué punto unas reglas y leyes diabólicas pueden  arruinar la vida de un hombre y de su familia, resulta un ejercicio necesario para no perder de vista la magnitud de este dislate. Por ello Presunto Culpable se convierte en un más que necesario documental que nos ayuda a entender porqué en México la policía puede cometer...

Un juego de espejos para distorsionar el arte Dic09

Un juego de espejos para distorsionar el arte...

El primer largometraje de Banksy se convierte en una reflexión sobre la evolución que ha convertido al arte callejero en un reflejo deforme de sí mismo. Pero lo que es indudable es que se trata de una película genial, profunda e inteligente sobre el street art y su creciente comercialización. Que uno de los artistas más influyentes del siglo XXI, el graffitero y street artist británico Banksy decida hacer un documental sobre su vida, es ya de por sí extraordinario, teniendo en cuenta la fobia que tiene a ser reconocido. Pero es aún más extraordinario que a mitad del proyecto, Banksy decidiera que era mucho más interesante plasmar la vida de quien fue su sombra durante el rodaje, atónito por la capacidad de este personaje de inventarse, de la nada, una vida como artista de éxito. El personaje en cuestión es Thierry Guetta, un francés afincado en Los Ángeles desde mediados de los ochenta, y cuyo único mérito hasta convertirse de la noche en la mañana en un cotizado artista, había sido regentar una tienda de ropa de segunda mano y filmar de forma obsesiva todo lo que sucedía a su alrededor. Esa evolución vital es la excusa para hablar sobre el arte callejero, con una mirada ácida y desconcertante que pone en tela de juicio –sólo hasta cierto punto -, el mercado del arte contemporáneo y los mecanismos que convierten el proceso productivo de un individuo en creación artística. Exit through the gift shop (2010), es la primera incursión en el cine de Banksy, y fue uno de los documentales —o mockumentary, según se mire—, más celebrado de los últimos años. Ganador de innumerables premios en festivales de cine de todo tipo, llegó incluso a estar nominado a los Óscar. No es ni...

LA LOBA: A DENTELLADAS ENTRE BETTE DAVIS Y WILLIAM WYLER Dic09

LA LOBA: A DENTELLADAS ENTRE BETTE DAVIS Y WILLIAM WYLER...

Lillian Hellman realizó el guión de La loba en 1941, adaptando su propio drama teatral sobre la capacidad destructiva de la codicia. La autora sureña se inspiró en sus recuerdos sobre algunos de sus avaros familiares de Nueva Orleans. Wyler dirigió a la gran Bette Davis en una de sus interpretaciones más recordadas, como la implacable Regina, personaje alrededor del cual gira este clásico. El distinto punto de vista de ambos sobre la protagonista, dificultó su colaboración. Uno de los mayores éxitos de Lillian Hellman fue La loba, drama teatral ambientado en el Sur de Estados Unidos en 1.900. Los hermanos Hubbard, Ben, Oscar y Regina (Bette Davis), son propietarios a los que sólo mueve el afán de dinero y que explotan a sus trabajadores de color. El hijo de Oscar, Leo, está hecho de la misma madera, pero carece de la astucia de sus mayores. No todos en la familia son verdugos. Birdie, la mujer de Oscar, es víctima de maltrato y Horace, el enfermo marido de Regina, padece su menosprecio. Alexandra, la hija de ambos, pese a tener el germen del arrogante desdén de su madre, se beneficia del afecto y principios que le transmiten su progenitor, su tía y la maternal empleada que le crio. El título en inglés de la obra, The Little foxes –“Las pequeñas raposas”- es más acertado que La loba. Aquel alude al pasaje de El cantar de los cantares que insta a guardarse de los zorros por ser depredadores y refleja la codicia como mal endémico del astuto clan Hubbard, mientras que el título español se centra sólo en la dureza del personaje principal, Regina. Wyler llevó al cine la historia, a partir del guión elaborado por la propia Hellman. Además de respetar la férrea estructura y...

El renacer glorioso de las series de televisión (e internet) Nov27

El renacer glorioso de las series de televisión (e internet)...

El formato audiovisual, que tantas historias y dramas nos ha brindado, renace con esplendor en el siglo XXI. Tramas extraordinarias, caracterizaciones brillantes, escenarios de inversiones millonarias… La serie tiene el poder. Las series de televisión viven una época dorada por múltiples factores. Pero es necesario destacar una novedad: ya no pertenecen exclusivamente al televisor; internet (como en tantas otras cosas) ha reclamado su propio papel protagonista. Los múltiples factores que aúpan a las series al trono en que se han asentado en los últimos años van desde la calidad con que muchas de ellas están construidas, hasta la variedad tremenda que tiene el espectador a la hora de elegir una que case con sus gustos o preferencias. Hay de todo y, lo que es mejor, muy bien hecho. Desde sitcoms a dramas redondos, pasando por miniseries de factura impecable. En la lista que sigue a continuación hay un poco de todo, tratando de conformar una selección tan variopinta como recomendable. Para gustos dispares (y dejando en el tintero otros títulos merecedores de mención), seis series que, por un motivo u otro (o varios diferentes), merece la pena ver. Breaking Bad Una de las series más comentadas y aplaudidas de los últimos años. Los seriéfilos están hasta las narices de que este nombre salga a colación. Pero es lo que pasa con casi toda obra maestra, y esta lo es. Una serie que, en cada temporada, se supera un poco más. Todos conocemos la historia de este profesor de química al que diagnostican un cáncer, y que para no dejar a su familia en una situación económica poco deseable, se mete a cocinar metanfetamina. La primera temporada sienta las bases de la que será la trama, pero en ella es imposible detectar todo lo que va...

Enemigo: la Stasi; tres películas sobre el muro y su caída Nov27

Enemigo: la Stasi; tres películas sobre el muro y su caída...

La caída del muro y la Guerra Fría han propiciado multitud de novelas y películas de espías. Centrándose en el territorio alemán, Aladar propone el visionado de tres películas que pensamos, se convertirán en clásicos de un modo de ver unos acontecimientos terribles desde el antes, el mientras y el después de los mismos. Hace unas semanas, Antonio Muñoz Molina reflexionaba con gran coherencia sobre la figura de un intelectual afincado en Berlín que vivió la mayor parte de su vida en Amsterdam. Cees Nootebom venía a decir en Noticias sobre Berlín, que la historia es invisible porque suele suceder muy despacio y la conciencia humana no está preparada para estas lentitudes, pero de vez en cuando la historia se acelera y se vuelve visible y cegadora en su ímpetu. El pasado nueve de noviembre se cumplieron veinticinco años desde la caída del Muro de Berlín, una pared de piedra y ladrillo que dividió desde los años sesenta no sólo el país en dos partes, sino también su capital. La parte más próxima al este quedó así sometida a una especie de dictadura silenciosa, una dictadura que tenía más que ver con Stalin que con Hitler, que propició una represión brutal desde las dos partes: la comunista y la capitalista. Vivir consumiendo algo más que un café de puchero en una parte del Muro, mientras en la otra vivían personas (tal vez hermanos, tíos u otros familiares) acomodadas y con el ya conocido también por nosotros estado del bienestar, provocó hondas y terribles frustraciones en una población en la que, por el contrario, estaba ampliamente instaurado el café para todos. Para que esta represión durase, el Estado se encargaba de contratar a espías de todo tipo, chivatos, controladores de vidas capaces de reducir personas...

La mirada que enseña a aprender Nov18

La mirada que enseña a aprender...

Una obra artística o una película pueden convocar a una serena reflexión. Esto ocurre con el documental francés ‘Ser y tener’ (2002), que tras su estreno, y contra todo pronóstico, fue capaz de activar a nivel internacional un debate acerca del reto de transmitir el saber. El verbo francés être, del latín esse, es un verbo que en términos generales define un estado de existencia. Su significado es mucho más amplio que el estar del castellano, ya que abarca también todas las acepciones del verbo ser. Junto a avoir, constituyen los dos auxiliares que permiten construir todos los verbos compuestos de la gramática francesa. La elección de Être et Avoir (2002) como título de este documental por parte de su director Nicolás Philibert, no es por tanto gratuita. Ambos verbos forman parte de lo esencial de la enseñanza desde el mismo instante en que los niños franceses empiezan a ir a la escuela. Pero también simbolizan, a través de sus múltiples significados, la riqueza del aprendizaje, de la vida, de la personalidad de cada ser humano. Rodada entre diciembre de 2000 y junio de 2001 en el pueblecito de Saint-Étienne sur Usson, en la región de l’Auverge, en pleno macizo Central francés, esta película documental trata sobre la transmisión del saber, del aprendizaje y también de la dificultad de crecer. Y lo hace a través de la mirada sin interferencias de un profesor, -George López-, de una de las numerosas classes uniques dispersas por toda la Francia rural, y de los trece alumnos de entre 4 y 11 años que la componen. Tras múltiples búsquedas del entorno ideal a lo largo y ancho de la geografía francesa,  Nicolas Philbert, uno de los documentalistas más reconocidos del siglo XXI,  se decantó por  seguir al maestro George...

Inside Job o la codicia como virtud Nov11

Inside Job o la codicia como virtud...

El documental ganador del Óscar en 2011 cumple con una de las funciones que mejor describen el género: la de servir como herramienta de denuncia social, mediante la investigación de verdades incómodas, y el reflejo de las mismas mediante testimonios en primera persona. Un trabajo que responde a decenas de preguntas sobre el origen de la recesión económica mundial y que señala por primera vez a sus verdaderos artífices, según las tesis que plantea la película. Cuando la sociedad española se encuentra más escandalizada que nunca por la corrupción y el enriquecimiento ilícito de parte de la clase política – llámese tarjetas opacas, operación Púnica o caso Alaya, por citar solo tres de los ejemplos más recientes y más sangrantes-, se hace duro pensar que no existe una película más seria y necesaria que Inside Job. Como afirma esta película, ganadora del Óscar al mejor documental en 2011, la crisis económica de 2008 no fue un accidente. Bajo la voz de Matt Damon se abordan no sólo las causas, sino también los responsables de la debacle económica que significó la ruina de millones de personas, la pérdida de hogares, empleos y sueños de un futuro mejor, y que además puso en peligro la estabilidad económica de los países desarrollados. A través de una extensa investigación y de entrevistas a financieros, políticos y periodistas, que ante la cámara son incapaces de justificar sus acciones, Inside Job muestra la historia de un gobierno de Wall Street y explica cómo la crisis financiera ha sido efectivamente un inside job , un delito interno colectivo ejecutado por banqueros, políticos, agencias calificadoras, burócratas e inclusive profesores universitarios. Cuando el mercado de hipotecas subprime se desplomó, destruyendo los ahorros de toda una vida de muchas personas, ellos habían creado los mecanismos para evitar que la debacle económica les afectara...

MATAR A UN RUISEÑOR: CUIDEMOS A LOS INOCENTES Nov11

MATAR A UN RUISEÑOR: CUIDEMOS A LOS INOCENTES...

Matar a un ruiseñor es una película inolvidable que adaptó una novela que defiende valores eternos. En un número dedicado a apoyar obras solidarias por su labor esencial para nuestra sociedad, era difícil olvidarse de una historia sin pretensiones, que puso sobre la mesa que lo que da sentido a este loco mundo es que nos cuidemos los unos a los otros. Harper Lee escribió una única novela en su vida, Matar a un ruiseñor (To kill a mockingbird), con la cual obtuvo el Pulitzer y alcanzó tanta notoriedad, que no fue capaz de atreverse con una segunda obra. Tal vez nos perdimos lo que pudiera haber sido la producción prolífica de un genio o tal vez esta tímida sureña agotó en esta excepcional novela toda su capacidad creativa. Nunca lo sabremos. Nos debe bastar el hecho de que su legado, contenido en un pequeño tomo, fue en realidad muy grande. Relato de iniciación, nos cuenta cómo dos niños abren los ojos a los abismos de crueldad y belleza que pueden anidar en el corazón del ser humano, aprenden que todos tenemos el deber de proteger a los seres más indefensos y descubren cómo un hombre sencillo y sin pretensiones puede esconder al mayor de los héroes. Ese hombre es Atticus Finch, uno de los personajes más queridos de la cultura norteamericana, tanto de las letras como del cine. Harper Lee puso mucho de sí misma en el relato aunque no se trate ni mucho menos de una autobiografía. La voz narradora es la de una mujer, Scout Finch, que describe en primera persona sus recuerdos entre los seis y los ocho años, reproduciendo las sensaciones y emociones que experimentó entonces. Había coincidencias entre el padre de Harper Lee y Atticus Finch, pues ambos...

DEL ESTIGMA AL HANDICAP Nov04

DEL ESTIGMA AL HANDICAP...

En su primer número solidario, Aladar comenta tres películas de diferentes estilos que tratan la discapacidad mental de una manera que trata de ser más abarcadora de lo habitual. Desaparecidos los diagnósticos en muchos casos, tratamos de considerar diversos films y el cambio de mentalidad que debe ser entendido siempre desde el afán de superación y la autodeterminación de la persona. Hay temas inmersos en la realidad social de los que cuesta aún hoy hablar porque nos sobrepasan. Uno de ellos es el de la discapacidad intelectual, tema tabú en todo el mundo durante la mayor parte de la noche de los tiempos. El cine ha servido a la vez de revulsivo y adormidera para cambiar ciertas mentalidades acerca de determinados casos en particular, sin tener en cuenta en muchos de ellos que una enfermedad, por más mental que sea, no define a toda la persona. Tal vez lo que fastidie más a ciertos sectores es la posibilidad de normalización de ciertos colectivos, a los que nos referiremos dando una perspectiva general de la discapacidad que pretende en su modestia, al menos no confrontarla más con estos sectores que parecen no querer entender lo que a su alrededor sucede. Hemos de añadir que la ayuda a través de federaciones y ONGs es inestimable, así como la de los padres o familiares de afectados que también en Internet nos hacen descubrir hasta más de veinte películas centradas en el autismo o el síndrome de Down, por citar sólo dos de las definiciones (ni siquiera muchos las consideran patologías) que nos abarcan. Nuestro propósito, como digo, es mucho más sencillo o simple y es mostrar como a lo largo de la Historia del Cine, nuestra percepción ha cambiado y lo ha hecho a mejor, lo que...

La última batalla de los soldados Oct28

La última batalla de los soldados...

En un especial sobre la violencia en el arte, queríamos hablar del tratamiento cinematográfico de las secuelas de la guerra en los veteranos. Con una combinación de lirismo y crudeza, el énfasis se pone unas veces en los cuerpos o almas mutilados, otras en el cuestionamiento sobre el sentido de lo vivido y otras en la inadaptación a la vida civil. Nos centramos en dos películas muy distintas separadas por tres décadas, pero que coinciden en desgranar el duro retorno de tres veteranos, con una mirada cargada de respeto: Los mejores años de nuestra vida y El cazador. Una de las maravillas de la narrativa, en cualquiera de sus manifestaciones artísticas, reside en la posibilidad de acercarnos a lo que han vivido personas de otras épocas y otros ámbitos. Así, a través de películas como Los mejores años de nuestra vida (The best years of our lives, William Wyler, 1946) y El cazador (The deer hunter, Michael Cimino, 1978) hemos podido asomarnos a entrever los sinsabores de los veteranos de la segunda guerra mundial y de la guerra de Vietnam. Ambas coinciden tanto en presentar a tres hombres que viven de diversa manera las secuelas de la experiencia bélica, como en ofrecer un enfoque lleno de compasión por cada uno de ellos. Si bien se tiende a veces a descalificar la compasión, como si necesariamente contuviera una cierta condescendencia que incomoda al que sufre, no tiene porqué ser así. Lo cierto es que en las miradas de Wyler y Cimino, la compasión está revestida de un enorme respeto por los personajes retratados. Y es precisamente en esa mirada donde reside parte de la belleza de ambos largometrajes. En “Los mejores años..” tres veteranos coinciden en el viaje de vuelta a casa, aprensivos ante lo...

MAFIOSOS DE LA NUEVA ERA: EL POR QUÉ DE LOS SOPRANO Oct21

MAFIOSOS DE LA NUEVA ERA: EL POR QUÉ DE LOS SOPRANO...

Tres películas que pensamos influyeron en la idea y desarrollo del equipo de Los Soprano. Un artículo sobre cine y mafia que no desdeña la comedia y los rudimentos de toda vida ordinaria; pues por más sofisticación que se le quiera dar, los asesinos también lloran y a veces hasta tienen sobrados motivos para hacerlo, pues sus metas o no fueron las que pensaban, o es el que el mundo ha cambiado. O nadie entiende a nadie. En fin, cosas de locos. Escribir sobre cine de mafiosos y no citar la sacrosanta trilogía de El Padrino parece poco menos que una herejía y no es nuestra intención sobrepasar estos límites. Los papeles que tanto Robert de Niro como Al Pacino o el mismo realizador Francis Ford Coppola tienen en estas tres películas -de las que siempre se dijo que la segunda sobrepasaba en calidad a la primera- conforman un espectro tan difícil de superar en dimensiones dramáticas y trágicas, que el campo del cine (poblado, como decía hace unos días el guionista David Chase en la prensa, fundamentalmente de sueños o pesadillas) no podrá olvidar jamás cómo, por ejemplo, aquella cabeza de caballo muerto y desangrado dentro de la cama de una de las víctimas de la Mafia, nos hizo enloquecer y vibrar de horror a partes iguales, ya desde la novela de Mario Puzo. Sin embargo, nuestro objetivo esta vez es otro, ya que lo que caracteriza a los mafiosos de la nueva era, además de ese sino siniestro por el que quién la hace la paga, es mostrar cómo aquellos viejos hombres tan identificados con el Gary Cooper de Sólo ante el peligro, tienen también su corazoncito. Para mostrar este rasgo que a muchos puede parecer más una extravagancia que otra cosa,...

El paro en el cine: una realidad cercana Oct21

El paro en el cine: una realidad cercana...

Tres películas sobre el drama del desempleo, que ha evolucionado, y mucho, desde finales de los años 40 del siglo pasado a nuestros días. Si bien la última película de la que hablamos es anterior a la fatal crisis económica y de valores que vivimos, también observamos cómo hasta los cineastas saben dar un paso atrás para tocar según qué temas. Hay realidades difíciles de describir, pero más fáciles de mostrar. El desempleo y lo que supone para muchas personas y familias es una de ellas; sobre todo cuando pasa mucho tiempo desde el último mes cobrado o trabajo realizado. La situación en España, ahora mismo, nos hace preguntarnos el sentido de un artículo que clasificaríamos como de realismo social en una era, la post-capitalista, donde empezamos a ver nuevas fuerzas sociopolíticas (en realidad, nada novedosas) en sus planteamientos, que prometen ese poco de esperanza, aunque sea en la lucha, que nos permite ir tirando. No encontramos, por otra parte, ninguna referencia comparable más o menos conocida del paro en la era de las redes sociales, lo cual pudiera ser esclarecedor. Tal vez se necesite más tiempo o un revulsivo mayor o más potente. El cambio definitivo, no obstante, de mentalidad lo encontramos referido en la segunda y tercera películas escogidas. De esta forma, mientras que en los 90, la problemática nos era contada desde un punto de vista lúdico-trágico, ya en el nuevo milenio hay una actitud de protesta contestataria bastante clara, que se ha visto silenciada años después, quizás desde la hipocresía o la simple voluntad de acallar algo desbordante en sus datos, una realidad que sigue provocando el mismo malestar. De alguna manera parece que esa reivindicación de las personas que se hacía no es suficiente para ciertos sectores poderosos y...

NUEVE CLÁSICOS Y UN NEO-WESTERN Oct14

NUEVE CLÁSICOS Y UN NEO-WESTERN...

Creadores de inagotable talento como John Ford, Anthony Mann o Fred Zinemann nos han regalado obras de arte que unas veces ensalzan la leyenda del Oeste americano y otros la cuestionan, pero siempre nos cautivan por la fuerza de las tramas, personajes e imágenes. Desde La diligencia hasta Breaking bad, la lista de estos diez westerns favoritos no sigue un orden de preferencia sino meramente cronológico. Este número de Aladar, tan próximo al extraño vínculo que siempre existió entre el arte y la guerra o la violencia de todo tipo, entre el arte y la supervivencia del ser humano sea como fuere, no podía omitir un género como el western. Al fin y al cabo la condición humana es la que es y, aunque nos perturbe, debemos tenerla presente en toda su amplitud. El western nos ha regalado historias sobre hombres solitarios que sobreviven en entornos majestuosos y hostiles, sobre la violencia de la frontera, sobre el esfuerzo de los pioneros, sobre la brutalidad y la sabiduría del pueblo indio, sobre el afán de venganza o el coraje como motores de cambio, sobre la fuerza civilizadora de las mujeres, sobre la codicia, la ira y el perdón. Voy a hablarles de las diez películas de este bellísimo género que personalmente más emoción y admiración me han provocado. Habrá lectores que echen en falta obras de Hawks, de Leone o Eastwood, pero este tipo de rankings deben servir para despertar debate y además, les recordaré algo con asertividad no exenta de amabilidad: esta es mi lista. La diligencia (Stagecoach, John Ford, 1939) Es una obra llena de la humanidad profunda y la poesía que caracterizaba el cine de John Ford, ese artista de sentimientos contradictorios, por cuyas venas, más que correr la sangre, galopaba el...

Sentir la guerra Oct14

Sentir la guerra

Nunca antes el cine había sido capaz de reflejar tan certeramente la visión de la guerra desde el punto de vista del soldado, salvo en la secuencia inicial del desembarco de Normandía en Salvad al soldado Ryan (Steven Spielberg, 1998). Pero la diferencia es que esta vez, en Restrepo, los soldados no son actores. Y la guionista es la propia guerra. El reconocido crítico de cine David Eldestain escribió que Restrepo era un documental ambientado en un mundo casi alienígena con un toque de surrealismo.  En cambio, -afirmaba-, no podía existir un cine más alejado del escapismo. En Restrepo sus directores, los reporteros Tim Hentherintong –asesinado por un mortero en Libia en 2011, poco después de estrenar la película-, y Sebastian Junger, se empotraron en un comando del ejército norteamericano en Afganistán. Su objetivo era tratar de mostrar su profundo interés y respeto por la realidad que vivían los soldados. Pero ¿qué es la realidad? En Restrepo nos encontramos un reflejo de la riqueza y la ambigüedad de la vida de los soldados, pero más allá de la observación objetiva. La realidad humana, cuando se encuentra bajo presión, se convierte en surrealismo y alucinación, como se observa brillantemente en este documental. La mezcla de lo cotidiano y el horror de la guerra, soldados casi infantiles en sus comportamientos, a ratos destrozados y hundidos en sus testimonios a la cámara, quedan convertidos, en la escena siguiente, en terribles guerreros capaces de todo. Es aquí donde las percepciones de los directores quedan incluidas en el resultado final como parte de la rica narrativa resultante. Candidata al Óscar al mejor documental en 2011 y galardonada con numerosos premios, Restrepo narra el despliegue de un pelotón de soldados estadounidenses en el Valle de Korengal en Afganistán,  considerado uno...

Un Óscar para Lennon Oct14

Un Óscar para Lennon...

Vivir es fácil con los ojos cerrados aspira a convertirse en la mejor película de habla no inglesa en la próxima edición de los Óscar. Si lo obtuviera, de alguna manera sería un premio para la memoria de un John Lennon que es el protagonista elíptico de la cinta de David Trueba, y también para su pacifismo militante. Algunos imprescindibles de la historia del rock, como Bob Dylan, Bruce Springsteen o Phil Collins tienen un Óscar en sus vitrinas, como reconocimiento a sus aportaciones musicales a grandes producciones cinematográficas, o a otras que no lo habrían sido tanto de no contar precisamente con su música. Probablemente, John Lennon también lo habría obtenido si hubiera podido componer unos años más. O si canciones como Instant Karma o Working class hero hubieran sido concebidas como tema principal de una banda sonora. Pero el caso es que la academia norteamericana de cine nunca pudo darse a sí misma el homenaje de entregar su mayor premio a toda una leyenda de la música como Lennon, ya que el que consiguió el tema Let it be, en la categoría de mejor adaptación musical, y aunque acreditado en su composición como Lennon/McCartney, sólo fue recogido por Paul, quien era su verdadero compositor. Lennon también flirteó con el cine, y no sólo con las películas protagonizadas por The Beatles, sino que Richard Lester, el mismo director de A hard day’s night (1964) y Help! (1965) le propuso participar como actor en una comedia negra ambientada en la Segunda Guerra Mundial. How I won the war contaba la historia de un caricaturesco pelotón británico de ‘mosqueteros’ que tenía como una de las principales misiones encomendadas por el alto mando la de la construcción de un campo de cricket a cien kilómetros de...

Europa: Ese juguete llamado cine Oct07

Europa: Ese juguete llamado cine...

Film inclasificable y pretencioso, Europa cerraba la primera etapa creativa de Lars Von Trier, en la que queda reflejado ya su gusto por la experimentación visual. Con ella el director danés llevó al máximo sus inquietudes plásticas actuando como ilusionista para configurar un film conflictivo, en el que la tensión de una historia que se mueve entre los clichés y la locura se diluye en una sorprendente imaginería visual, para triunfar finalmente como juego de magia, truco que nos habla del propio cine y sus cualidades hipnóticas. Cuando vi Europa por primera vez, siendo aun adolescente y lejos de saber quién era ese tal Lars Von Trier (aunque ya me sintiera atraído por su nombre que rememoraba a grandes directores del pasado), la proyección me abdujo de inmediato, desde el mismo momento en que una voz en off nos habla mientras solo vemos los raíles de una vía de tren desaparecer uno tras otro, llevándonos consigo. Quedé realmente impresionado ante la propuesta visual que ofrecía aquella película, arriesgada y  artificiosa, tanto que, tras terminar, apenas recordaba qué había pasado, solo algunas escenas se aferraban a mi memoria. Esta característica tan poco habitual, que el aspecto visual de un film se imponga sobre su narración, era quizás la cualidad más importante y discutible del primer Von Trier, un director  empeñado en dejar su marca sobre el celuloide. Ya en su primer trabajo, El Elemento del crimen, el abuso de sobreimpresiones, la cámara lenta  y un gusto por una iluminación barroca y expresionista se imponían, convirtiéndola en una experiencia tan oscura como lisérgica. Von Trier demostraba tener una predilección por los lejanos tiempos del cine mudo y las vanguardias de principios del siglo XX, aunque con una mirada más renovadora que evocadora. Su estilo era eminentemente...

Bailar en la oscuridad. Mejor no ver más cosas Oct07

Bailar en la oscuridad. Mejor no ver más cosas...

Bailar en la oscuridad es una de las mejores películas filmadas en los últimos veinticinco años. Lars Von Trier construye un trabajo en el que el buen cine se encuentra en cada toma, un film que nos muestra la cara más terrible de un mundo cruel y despiadado al mismo tiempo que descubre una zona en la que todo eso se puede convertir en un reflejo que, aunque distorsionado, nos permite poder sobrevivir. Von Trier deja a un lado la postura provocadora, casi pueril, y se dedica a narrar como pocas veces se ha logrado en el cine. Las personas experimentamos constantemente. Recibimos lo que nos llega del entorno, lo procesamos y, o bien no ocurre absolutamente nada, o bien se establece un antes y un después de esa experiencia. Bailar en la oscuridad, dirigida por Lars Von Trier y estrenada el año 2000, es una de esas experiencias que descolocan, que perturban, que generan un cambio radical en muchas personas (en otras el efecto es justo el contrario y las críticas son nefastas). Y es, posiblemente, el mejor trabajo del realizador danés. Es dolorosa, agresiva con las conciencias, un relato que nos provoca náuseas al hacernos pensar en lo que somos. Si bien la calidad de la imagen podría parecer modesta en exceso, lo cierto es que contienen una belleza inusual. No prima la brillantez de lo exquisito sino la profundidad y el sentido último de un trabajo extraordinario. Además, hay una explicación técnica que conviene resaltar. El relato de Bailar en la oscuridad está rodado con la cámara al hombro, buscando los encuadres que muestran sólo lo que se tiene que enseñar. Sin embargo, todo lo que tiene que ver con la imaginación de Selma se graba con la cámara fija; el...

¡Monsieur, le cinèma!: Regreso (y estreno) a la ilusión del cine Sep30

¡Monsieur, le cinèma!: Regreso (y estreno) a la ilusión del cine...

Dos manchegos recorren Togo y Benin, llevando por primera vez cine a muchas de sus aldeas, en un proyecto solidario con un fin romántico: regalar a sus habitantes la experiencia que ellos mismos tuvieron de niños, cuando el cine ambulante visitaba las plazas de sus pueblos. La crónica del viaje, documentada en centenares de clips de vídeo, se ha convertido en una película que pretende dar a conocer la experiencia para repetirla en otros lugares del mundo. Ha pasado casi medio siglo desde aquella vez que Rafael Cabanillas obtuvo un pasaje al mundo de la aventura a cambio de una peseta. Aquel niño inquieto que corría por las calles de Torrijos no lo sabía, pero el sencillo gesto de comprar una entrada para el cine ambulante que llegaba en las noches de verano a la Plaza de San Gil marcaría un destino en su vida, y ayudaría a cambiar la de muchas personas a muchos kilómetros de distancia, y a una distancia metafórica aún mayor de la cultura de posguerra de un pequeño municipio toledano. Cabanillas, profesor de Lengua y Literatura en un instituto de Ciudad Real, embarcó el pasado verano a su amigo Paco Matas para que durante dos meses se convirtieran en transportistas de ilusiones, llevando cine a las más remotas aldeas de Togo y de Benin, en el Golfo de Guinea, al sur del Sur. Los dos pusieron sus ahorros a disposición de la aventura: compraron un ordenador portátil, un proyector, una lona de nueve metros cuadrados, un generador eléctrico de gasolina y cincuenta metros de cable, para poder colocar la fuente de energía a una distancia suficiente como para que el ruido del pequeño motor de explosión no molestara a los espectadores. Jamás habían tenido contacto con el mundo del cine, pero...