DE AQUÍ A LA ETERNIDAD: ZINNEMANN Y CLIFT TOCAN EL CIELO Jul09

DE AQUÍ A LA ETERNIDAD: ZINNEMANN Y CLIFT TOCAN EL CIELO...

De aquí a la eternidad es una de las películas más hermosas de la década de los 50. Todos recordamos la emblemática escena de Burt Lancaster y Deborah Kerr besándose en la playa, pero merece la pena volver a ver esta gran obra por muchas otras razones. Fred Zinnemann dirigió con maestría una fascinante trama ambientada en los albores de la segunda guerra mundial y logró extraer de Montgomery Clift una interpretación absolutamente memorable como el soldado Prewitt. Fred Zinnemann dirigió algunas excelentes películas que tenían en común un tema persistente: el individuo fiel a sí mismo en un entorno que intenta hacer tambalear su esencia. El sheriff abandonado a su suerte en Sólo ante el peligro, la religiosa que se rebela contra el voto de obediencia en Historia de una monja… Y sobre todo, Prewitt en De aquí a la eternidad (From here to eternity, 1953), el soldado que se atreve a desafiar la arbitraria voluntad de sus superiores y lleva hasta las últimas consecuencias el principio que guía su vida: «Un hombre que no sigue su propio camino no es nada». La fijación temática de Zinnemann tenía mucho que ver con su experiencia personal. Bajo unas formas suaves, atípicas en un Hollywood poblado de directores de rudo trato, yacía un fondo sólido de convicciones creativas, que él defendía con contundencia frente a los poderosos productores de los estudios. De aquí a la eternidad, escrita por un veterano de la segunda guerra mundial, James Jones, fue un clamoroso éxito de ventas y el presidente de Columbia, Harry Cohn adquirió los derechos para llevarlo al cine. La historia, ambientada en un cuartel de infantería en Pearl Harbour, justo antes del ataque japonés, relata la llegada al regimiento del soldado Prewitt (Montgomery Clift), al que...

ONCE ESCENAS FAVORITAS Jul01

ONCE ESCENAS FAVORITAS...

Hay quien sostiene que la película Casablanca se rodó sin guión y que durante todo ese tiempo, nadie conocía con exactitud cuál sería su desenlace final. Sin embargo, parece que esta afirmación no es más que un mito, y que Julius J. y Philip G. Epstein y Howard Koch, escribieron el guión a partir de un texto teatral titulado «Everybody Comes to Rick’s»y fuertemente condicionados por la necesidad de suavizar el perfil de algunos de los personajes de la obra, evitar la censura -que no hubiera aceptado una protagonista femenina que abandona a su marido-, y dar con un final menos áspero que el que ponía fin a la pieza teatral. Sea como fuere, la última brumosa escena de la película y la famosa frase pronunciada por Rick Blaine (Humphrey Bogart), «Louis, pienso que este es el comienzo de una bonita amistad», forman parte, casi diría que desde siempre, de esas secuencias imborrables en mi memoria, quizá porque además de ser muy bella, tiene la virtud de aligerar la tristeza del espectador tras la despedida de la pareja protagonista. En Match Point, de Woody Allen, resulta sobrecogedor el momento en el que la cámara se recrea en la imagen ralentizada del anillo suspendido en el aire que gira, gira y finalmente cae, de forma que no solo cierra el círculo de la metáfora tenística que da título a la película, sino que proporciona al espectador una clave gráfica y eficacísima del desenlace, haciendo inesperadamente visible esa delgadísima línea que traza la suerte -de forma implacable y en ocasiones, injusta- entre el éxito y el fracaso, ya se trate de la actividad deportiva o del resto de acontecimientos de nuestra existencia. Contando con el soporte magnífico de la novela de Mario Puzo, en El padrino...

Diez grandes actrices en diez grandes escenas Jun24

Diez grandes actrices en diez grandes escenas...

Ingrid Bergman, Bette Davis, Barbra Stanwyck, Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn, Gene Tierney, Katherine Hepburn, Rita Hayworth, Deborah Kerr y Claudette Colbert, son los nombres de diez mujeres que han pasado a la historia del cine por méritos propios. Y han protagonizado escenas inolvidables junto a otros actores y actrices de gran fama que los amantes del cine conservaran siempre en la retina. Aquí se recuerdan diez de esas escenas que, sin ser excluyentes con muchas más que protagonizaron distintas actrices, sirven de repaso al cine anterior al de los años sesenta. Es una selección que trata de homenajear a esas actrices, pero, también, al resto que, por razones obvias de espacio, no están. En cualquier caso, lo que es seguro es que estas diez mujeres rompieron el molde. 1)     Ingrid Bergman: siempre verdadera Cuando Ingrid Bergman le pide a Sam que toque de nuevo As time goes by en Casablanca, cuando se despide de Rick o cuando le mira a Gary Cooper en Por quién doblan las campanas, resplandece con una luz que parece proceder de su interior. Era infinitamente más auténtica y cercana que su compatriota, «la Divina» Garbo y creo que fue con diferencia la mejor heroína de Hitchcock. Colaboró con él en una obra maestra (Encadenados, Notorious), en una buena película (Recuerda, Spellbound) y en una mediocre (Atormentada, Under Capricorn). En la primera, interpretó el papel de la germano-americana Alicia Hubermann, hija de un hombre condenado por traicionar a EE.UU durante la segunda guerra mundial. Ahoga sus penas en alcohol y hombres hasta que un agente de la CIA, Devlin (Cary Grant), le convence para prestar un servicio a la patria: descubrir los planes de una célula nazi en Brasil. Para ello debe seducir al cabecilla, Alexander Sebastian, un Claude Rains...

Los mundos sutiles: Pompas de jabón Jun10

Los mundos sutiles: Pompas de jabón...

Son muchas las aproximaciones que se han realizado a la obra de Antonio Machado desde otras artes, entre las que el cine no es una excepción. Son varios los documentales y bio-pics que nos acercan al hombre y su tiempo, a su vida y su obra. El cineasta Eduardo Chapero-Jackson lo hace en «Los mundos sutiles», a través del viaje de su protagonista. Un recorrido en base a la danza, que hilvana su poesía, y también su prosa, que une el universo machadiano con los mundos, sutiles o  no, de hoy en día. Cuando empezamos a plantear el humilde homenaje que, desde estas páginas, se quería hacer a la figura de Antonio Machado, uno de los aspectos que queríamos traer era, además de su propia vida y obra, su relación con otras artes. Machado en la música. En el cine. En el teatro o la danza. Mostrar cómo ese gran pensador y poeta sigue vivo, y vigente, no solo en la lectura de sus versos, sino integrándose en el pensamiento y la creación mucho más allá de su tiempo. Dentro de ello, merecían artículo aparte aquellas obras que, además de complementar o reinterpretar su obra, desde su lenguaje, como puedan ser las obras de teatro, o las canciones basadas en sus poemas, aquellas que se aproximan a ella desde lenguajes distintos. Que omiten las palabras a través de las cuales Machado nos dejó a sí mismo, y su propio ser, tanto en su relación con esa figura que lo habitaba como el mundo en que lo hacía, y buscan otros códigos para la transmisión. Porque solemos hablar de la universalidad de la poesía, o de la literatura, pero solemos dejar al margen un detalle que parece de perogrullo: por mucho que pertenezca o se...

Del papel al celuloide Jun10

Del papel al celuloide...

Edgar Allan Poe, Sir Arthur Conan Doyle y Agatha Cristie, fueron los creadores de Dupin, Sherlock Holmes y Poirot, los detectives más famosos de la literatura. Sus novelas han sido llevadas a las pantallas de cine en innumerables ocasiones con mayor o menor acierto aunque, siempre, de forma atractiva para el público. Atractiva y, a veces, sorprendente. Tres autores excepcionales y tres detectives excepcionales. Pero, también, tres secundarios que aportaron la luz suficiente para que novelas y películas se convirtieran en mitos universales. Cada una de las primeras obras narrativas del género detectivesco de Edgar Allan Poe, Sir Arthur Conan Doyle y  Agatha Cristie tienen como protagonistas una pareja masculina de personajes. Dupin, Sherlock Holmes y Poirot representan los argumentos de autoridad en materia de dilucidación del crimen y estarán acompañados, en todo momento, por sus validos intelectuales e incluso compartirán piso (a excepción de Hasting), el «sin nombre»acompañante de Dupin, Watson y Hasting. Estos personajes se encargarán de ser los narradores de las tramas y de que sepamos algo más de los intrigantes detectives a los que admiran por ser más competentes que los policías de Scotland Yard. Las adaptaciones cinematográficas de los dos últimos siglos han respetado el hilo conductor que comunica el triple objetivo de la novela detectivesca: cómo, quién y justicia. Conocer el cómo se perpetró el crimen y quién lo cometió para que sea juzgado por la justicia. Pero hay algo que sacrifican, la voz del narrador. En su lugar, aparecerán las múltiples voces de otros personajes rodeando la escena fílmica del crimen. Los Crímenes de la calle Morgue ha sido versionada desde el lenguaje audiovisual, aunque respetando su argumento en su más mínima expresión, con la película, en blanco y negro, El doble asesinato en la Calle Morgue...

Cine y religiosos: Las amistades peligrosas Jun03

Cine y religiosos: Las amistades peligrosas...

Las relaciones entre los religiosos y el cine siempre han sido polémicas. Parece que la postura ante la realidad del Papa Francisco atestigua una mayor apertura de miras al respecto. En cualquier caso, siempre han existido películas que, bien referidas a textos sagrados, bien queriendo acercar a la sociedad una nueva forma de pensar y actuar, han cuajado de diferente forma entre el público. Yo confieso, De dioses y hombres y La duda, sirven de ejemplos para analizar brevemente esta relación entre religiosos y cinematografía. Si quisiéramos escribir un artículo sobre cine religioso al uso, ya sería triste tener que recurrir a los clásicos de Cecil B. De Mille, «La túnica sagrada» o «Los diez mandamientos», para hacerlo. Y digo esto no porque uno de sus artífices, Charlton Heston, fuera reconocido miembro de la Asociación Nacional del Rifle de Estados Unidos (que también) sino porque, sinceramente, pienso que los filmes que aún se programan a diario durante la Semana Santa en España –por ejemplo, los citados anteriormente- muestran una tolerancia cero con algunas cuestiones que han evolucionado enormemente en la sociedad actual. Esto es algo que quizás provenga de una idea equivocada del mal; ese concepto hoy tan banalizado y extendido que ya no se esconde sino que se enseña y espectaculariza desde el morbo que generan conductas, inspiraciones y hasta esencias consideradas antaño desviadas o criminalizadas. Desde que Alfred Hitchcock filmase «Yo confieso» en 1953, la imagen de la Iglesia en el cine ha evolucionado no siempre a la par que la realidad o que a ciertos sectores reaccionarios de la misma. En este caso, el director británico afincado en Estados Unidos considerado por tantos como mago del suspense, ideó un guión en el que un sacerdote se hace cómplice (por encubrimiento) de...

El toque Lubitsch May28

El toque Lubitsch

Cuando Ernst Lubitsch murió prematuramente de un ataque al corazón en 1947, otros dos grandes directores de cine se lamentaban: «Se acabó Lubitsch» dijo Billy Wilder y William Wyler repuso «¡Peor aún! ¡Se acabaron las películas de Lubitsch!». Billy Wilder no era precisamente sospechoso de benevolencia en  las opiniones que profería sobre el prójimo, pero su mordacidad habitual desaparecía para dejar paso a la más absoluta admiración cuando hablaba del ingenio inagotable del que siempre consideró su maestro. Antes de ser director, Wilder fue guionista y colaboró como tal en dos comedias dirigidas por Lubitsch, la divertidísima «La octava mujer de Barba Azul» (Bluebeard’s eigth wife, 1938) y la recordada «Ninotcka» (1939). Una vez dio el salto a la dirección, trató de emularle en obras como «Ariane» (1957), «Con faldas y a lo loco» (Some like it hot, 1959) y «El apartamento» (The apartment, 1960). Enst Lubitsch era judío alemán. A diferencia de numerosos compatriotas suyos del medio cinematográfico que, en la década de los 30, acudieron a Hollywood huyendo del nazismo, emigró con anterioridad porque había llegado a lo más alto como director en Alemania y quería probar fortuna en aquella ebullición de talento que fue el Hollywood de los años dorados. Llegó, vio y venció, como Julio César…; y luego cayó…; como, como, ¡ah sí!, como Julio César. Los adjetivos ingenioso, sofisticado o creativo definen el cine de este director, que fue el único de su época que, al combinar dirección y producción, tenía un control absoluto de sus películas. Para el recuerdo ha quedado el denominado «toque Lubitsch», elemento presente en sus comedias, definido de diversas maneras, pero que puede condensarse en una broma elevada a la máxima potencia. Imaginemos algo muy gracioso, dotado de un humor muy fino. Ahora, mirémoslo...

La laguna negra y el romance de Machado May20

La laguna negra y el romance de Machado...

El romance La tierra de Alvargonzález, de Antonio Machado, fue llevado al cine por Arturo Ruiz Castillo, en 1952, bajo el título de La laguna negra. Se trata de una película en blanco y negro más próxima al cine negro que al melodrama. La laguna negra está ubicada en Soria, sitio emblemático para el poeta Machado pues allí conoció a su mujer Leonor; y allí también escribió su libro Campos de Castilla, que contiene, entre otros poemas, este romance. Estamos frente al Machado que ya ha pasado por la bohemia, por París y Madrid, y ahora se adentra en la vida de pueblo castellana. «La laguna negra está en Castilla, pero esta historia pudo suceder en cualquier época y en cualquier lugar del mundo. Es la eterna tragedia de la codicia»: esta es la leyenda con la que comienza la película de Ruiz Castillo y es cierto que este tipo de historias marcadas por la sangre (en el sentido de lazos sanguíneos pero también en el de crimen) suceden en todas partes del mundo, pero si volvemos a Machado sabemos que tenía que ser Soria el lugar que le inspirara este romance, y al Machado de esta época (1907-1912), el sumergido en la España rural. La laguna negra es la eterna tragedia de la codicia porque trata de dos hermanos que asesinan a su padre para heredar. La historia tiene lugar en Soria y el cuerpo es arrojado a las aguas de la laguna negra. La adaptación cinematográfica del romance de Machado (dedicado al poeta Juan Ramón Jiménez) es bastante acertada: comienza con el asesinato del padre, pero no se muestra esta acción; en cambio, acaba de acontecer, los hijos ya están deshaciéndose del cuerpo que nunca se ve a lo largo de toda...

Solos ante el peligro Abr29

Solos ante el peligro...

El valor del individuo que se enfrenta sólo a un colectivo moralmente deteriorado, ya sea una banda de delincuentes, un pueblo decadente o una institución corrupta, es una de las temáticas más fructíferamente tratadas por el cinematógrafo. Pocas profesiones son tan adecuadas como la de policía para profundizar en este tipo de material, por la combinación de rasgos de carácter que requiere este trabajo (coraje y conocimiento de las personas) con las circunstancias en que se desarrolla (contacto con criminales y proximidad a altas instancias de poder). En una de las mejores obras de Fritz Lang, Los sobornados (The big heat, 1953) Glenn Ford interpreta a un agente de la ley obsesionado con desarticular una banda de delincuentes que tiene sometidos mediante el chantaje o la violencia a numerosos habitantes de la localidad, incluidos algunos cargos públicos. Como consecuencia de ciertos acontecimientos muy dramáticos, Ford pasa a lo largo del metraje de ser un profesional íntegro y respetuoso con las normas a un justiciero sediento de venganza. De esta forma, Lang concentró en una misma película dos de los prototipos que más se han repetido en el género policíaco, el agente del orden ortodoxo y el que se basa en la premisa de que el fin justifica los medios. Tal vez el máximo exponente del policía honrado fue el que retrató admirablemente Al Pacino en Serpico (Sidney Lumet, 1973), basada en la historia real del italoamericano Frank Serpico, quien se atrevió a denunciar la corrupción generalizada en la policía neoyorquina de los 60 y principios de los 70. La institución estaba plagada de agentes que aceptaban sistemáticamente dinero de los delincuentes con la tácita aquiescencia de sus superiores. Cuando uno de los mandos que prefieren mirar hacia el otro lado, le afea al protagonista...

El hombre de acero: La tragedia contemporánea Abr29

El hombre de acero: La tragedia contemporánea...

El hombre de acero marca un punto final en el devenir del héroe divino hacia la tragedia. En el último film de Zack Snyder observamos como Superman ha sido transfigurado desde un personaje que lo puede todo y es símbolo de perfección, hasta otro repleto de dudas existenciales, mucho más hombre que súper, cuya historia narra el drama existencial de un ser excepcional que no consigue serlo; primero por la influencia de un restrictivo padre adoptivo y, más tarde, por las propias limitaciones autoimpuestas psíquicamente bajo la figura de ese superyó paterno y el recuerdo traumático de su sacrificio. La tragedia tiende a la catástrofe y la catástrofe se instaura en El hombre de acero como un derrumbe interior que tiene su proyección física en la inusitada violencia y destrucción de su parte final; completando un ciclo que aleja al héroe de su condición mítica para instaurarse en el realismo sucio y descreído de la posmodernidad, obligándole incluso a cometer el acto más violento de todos, y que no es mas que una catarsis que lo lleva a posicionarse rotundamente en el mundo por el único camino que las sociedades actuales, especialmente la norteamericana, parecen creer posible. En la tragedia clásica de Aristóteles o Sófocles los actos realmente horribles eran vividos por el público tan solo en su imaginación, eran actos narrados fuera del escenario con una mera descripción. En su tramo final, El hombre de acero se sitúa  mas cerca de la tragedia romana de Séneca, que, dentro de una sociedad conquistadora, habituada al conflicto y deshumanizada, mostraba en escena incluso los más sangrientos episodios. En este nuevo film el objetivo de Superman no es, como siempre ha sido, defender la justicia y la verdad, sino un genealógico y destructivo deseo de venganza...

Dueños del Ring Abr22

Dueños del Ring

El boxeo es un deporte de diferentes connotaciones fuera y dentro de la pantalla de un cine. Siempre he pensado que dentro de una película, el deporte se ennoblece; pasa un poco como con el rugby en la vida real (considerado por muchos noble en las formas, brutal en sus reglas), al que habitualmente se contrapone con el fútbol (sencillo en sus reglas, brutal en sus formas, sobre todo últimamente donde el sentido se desvirtúa por el vil metal). Si vamos a un gimnasio o a un campeonato del extrarradio, que es donde se suele celebrar al menos aquí en España el boxeo, nos daremos cuenta de que o bien la realidad supera en su crudeza a la ficción o que simplemente es tan fea que se hace difícil de soportar, entre otras razones por la duración de los combates. Pero para eso tenemos el cine. Existe un film que demasiada poca gente conoce que sintetiza lo que entendemos es una gran película de este género: “El ídolo de barro”, de Mark Robson (realizador de “Más dura será la caída), interpretada por Kirk Douglas (uno de los pocos supervivientes de aquella gloriosa década que nos dio a tantos grandes), Marilyn Maxwell y un Arthur Kennedy que interpreta al hermano cojo del protagonista con proverbial dramatismo. Porque sobre todo es una película que todavía tiene demasiado en cuenta la Gran Depresión. Estrenada en 1949 y con seis nominaciones al Óscar, de las que obtuvo el mejor montaje, el film resulta aún hoy inclasificable, dado que Robson se movía entre la villanía del deporte con ramalazos de cine negro; y es que aquí Kirk, como en el “Cinderella man” de Ron Howard, gana más combates y dinero del que tenía previsto, por lo que se convierte...

Superman returns: El remake imposible Abr22

Superman returns: El remake imposible...

Entre los autores de cómic es prácticamente unánime la opinión de que Superman es el personaje más difícil de escribir. Más allá de las características del personaje, si esto es así, se debe a que, como vaticinó Umberto Eco en su célebre ensayo Apocalípticos e integrados, el carácter mítico del personaje choca de frente con su serialización permanente. Superman se ve abocado a la continua readaptación, a vivir tiempos muy distintos a los que fue creado. Y la pregunta es: ¿puede un personaje de ficción sobrevivir al paso del tiempo manteniendo su condición mítica sin desvirtuar lo que le otorgó dicho carácter? Bryan Singer, el director de Superman returns, intentó rendir un sentido tributo a los primeros films sobre el personaje. La acción de la cinta de Singer se sitúa, de hecho, después de Superman II, desechando los otros dos títulos clásicos en los que su admirado Richard Donner nada tuvo que ver; aunque, en realidad, es casi un remake del primer film del que toma frases y secuencias completas. Lo que Singer, quizá, no preveía es que la fuerza de su admiración no sería suficiente para restablecer un personaje de otro tiempo en el mundo presente, en una época descreída que ya prescinde de mitos. El resultado fue un film único en su género, hermoso y brillante técnicamente, que reincide en la alegoría mesiánica del primer film a partir de la cita: el hijo se convertirá en padre y el padre se convertirá en hijo; pero que desprende una tristeza terrible al mostrarnos el último capitulo del héroe divino. Todo en ella transmite una sensación de adiós a un icono destinado a morir o a transformarse en otra cosa. La acción sitúa a Superman alejado del planeta Tierra por cinco años; el mundo...

Consagrarse a la muerte Abr22

Consagrarse a la muerte...

Toda belleza necesita ser contemplada. Narciso necesita esa caricia que sólo le da la laguna. Al ver su reflejo en el precipicio de la superficie, éste no es sino el abismo de la propia forma de Narciso. Por ello, no pudo ser otra sino la ciudad de las lagunas y los canales, donde Gustav von Aschenbach -apellido que significa «río de cenizas»- encontrara, en su huida del spleen, al efebo Tadzio. Si la laguna es la gran metáfora de la contemplación, la llegada del contemplador de la belleza en una góndola conducida por un falso gondolero, no es sino el viaje de Caronte por la laguna Estigia a la ciudad de la muerte, de donde no se puede regresar; pero es que la propia laguna es Tadzio, al ser el lugar donde se ve reflejado su rostro. Aschenbach viaja por la belleza del joven hacia el inframundo que se apodera de las sombras errantes. Revela August von Platen: «Quien ha contemplado la belleza con sus propios ojos está consagrado ya a la muerte.» Si Aschenbach prefiere ésta que separarse de la belleza aún a sabiendas de que algo huele a podrido en Venecia; ésta también prefiere morir que vivir sin turistas, sin observador – y a pesar de la necesidad de Visconti de rodar entre las dos y las seis de la madrugada para evitarlos-. El subyugante director Luchino Visconti hace de la novela Muerte en Venecia (1912) de Thomas Mann -al que llegó a conocer en 1951- y a propósito de la vida del compositor Gustav Mahler (1860-1911), un leitmotiv en 1971 de su añoranza de la belleza, que como en el Fedro platónico es «el recuerdo del mundo verdadero»: su admiración irresistible por la aristocracia a la que pertenecía -pero su militancia...

Stockholm: Los extremos de la juventud Abr08

Stockholm: Los extremos de la juventud...

Una de las sorpresas más agradables del año 2013. Eso es Stockholm. Aunque la película no es perfecta, funciona. Buen guión (con algunos errores en su primera parte), excelentes interpretaciones, un delicado movimiento de cámara, encuadres acertados, una fotografía exquisita y una música que no invade y matiza la imagen cuando suena. Rodrigo Sorogoyen sabe muy bien lo que quiere desde la primera escena. Y no deja ver dudas en su dirección. Sabe que si no consigue dibujar bien los personajes la propuesta no puede funcionar. Sabe que si no presenta el entorno -una noche cualquiera en Madrid- como parte misma de la trama, nada terminará de cuajar. Sabe que debe exprimir a sus protagonistas. Para ello busca encuadres diversos con los que acerca o separa a los protagonistas, desenfoca parte de la imagen para que el punto de vista quede claro o busca localizaciones como, por ejemplo, una terraza que nos lleva de lo idílico al desasosiego. Sorogoyen nos enseña los extremos de la juventud. La verdad y la mentira; la inmortalidad y la muerte; la fortaleza y la fragilidad; el amor y el odio; la ficción mágica y la voraz realidad; lo luminoso y lo oscuro; el día y la noche; el egoísmo y la generosidad. Y en el movimiento pendular de los factores que se contraponen, va construyendo un clima y unos personajes exquisitos. El guión recuerda claramente, en su primera parte, a la película de Richard Linklater Antes del amanecer. Dos jóvenes se conocen y establecen una relación desde el diálogo que crece cada minuto. Es en esa zona de exposición narrativa donde se encuentran los problemas de ese guión. Todo parece algo artificial, especialmente pensado para que aquello sea idílico sin serlo, pensado para que se vierta inteligencia en...

Superman the movie: Todo lo que queremos ser Abr01

Superman the movie: Todo lo que queremos ser...

El cielo es, en realidad, el auténtico lugar del superhombre, para los demás mortales sólo es un espacio momentáneamente conquistado por medios mecánicos en necesarios aunque  incómodos trayectos, y, sin embargo, llevamos construyendo historias sobre la conquista del firmamento desde mucho antes del primer vuelo. Uno de ellos es el retrato de Superman rodado por Richard Donner en 1978, que sigue siendo hoy el arquetípico de cinta del género. Hay muchas razones para ello: el respeto fiel al material original del personaje, el marcado acento de verosimilitud, la elección del actor perfecto; la combinación precisa de acción, comedia y drama; y un sentido de la maravilla que desbordaba la pantalla. Pero sobre todo, esta película ofreció a un público multitudinario la actualización del relato clásico del héroe divino según la clasificación arquetípica que comparten Bruce Meyer y otros autores; hizo que millones de espectadores compartieran un sentimiento de comunión universal ante el trayecto vital de un hombre hasta llegar a representar la perfección, un ideal mayestático que deviene en la culminación de todas nuestras aspiraciones, posibles e imposibles, y que se encuentra incrustada desde antes de la Grecia clásica en nuestro imaginario. Superman the movie trae de vuelta al más icónico de los personajes de ficción surgidos en el siglo XX para corroborar que el mundo todavía necesitaba creer, aunque fuese dentro del nuevo espacio para el culto alejado de pulpitos que es el cine. La idea de Donner fue desarrollar toda la historia del origen de Superman en distintas etapas de su juventud y madurez, construyendo distintas atmósferas y ambientes en el film y llegando a configurar distintas películas dentro de una sola. De la fría y gélida ciencia ficción catastrófica del comienzo en Kripton, con el siempre imponente Marlon Brando augurando el...

Lo sucio y lo bello Abr01

Lo sucio y lo bello

Holly Gollightly es más que un personaje literario desde que lo crease Truman Capote, en 1950; una criatura sureña que fue a parar con sus huesos a una Nueva York decadente a la que abrumaban los vestigios de la Segunda Guerra Mundial, así como el nacimiento de organizaciones mafiosas que comenzaban a traficar con drogas de todo tipo; una criatura llamada a representar una realidad extravagante que Capote exprimió al máximo durante su carrera literaria. La novela corta, «Desayuno en Tiffany’s», es una joya de la literatura del siglo XX en la que la voz narrativa se encarna en escritor testigo de las acciones, de lo que ve y de lo que siente esta adorable prostituta (no olvidemos la época en la que se encuadra la trama y la percepción de ese momento); más víctima de las fechorías que sufre a manos del camarero Joe Bell, o de las de Sally Tomato (a quién va a visitar al penal de Sing-Sing, sirviéndole de estúpida coartada unos partes metereológicos) o Rusty; más víctima, decía, que mujer sin pasado. Ella se define como viajera en sus tarjetas de visita, pero quiere ante todo ser actriz. El escritor testigo tiene un cuento publicado por el que no cobró, y gracias a los consejos de su nueva amiga, conseguirá que le paguen por el siguiente. Todo son sueños, deseos. La novela es feísta y, a pesar de que el carácter del personaje está marcado por sus desvaríos, las descripciones del autor sobre la realidad de ficción que nos narra («edificio de piedra arenisca de un color tirando a esputo de tabaco mascado»); el retrato de una sociedad aristocrática centrada en el mundo de la prensa (a la que hace ascos empezando por redactores y terminando con William Randolph...

Las maestras de la República: un sueño por cumplir Mar17

Las maestras de la República: un sueño por cumplir...

La película documental Las maestras de la República ya forma parte de esa recuperación de la memoria histórica tan querida por muchos y tan denostada por muchos también. El documental está realizado con mimo. Se cuida el guión, se presentan valiosos documentos de la época que ilustran la idea que se maneja en cada momento, y se utilizan testimonios de personas involucradas en uno de los hechos históricos más terribles de la historia reciente de España. Es verdad que se echa en falta la presencia de alguien o de algo que intente, no ya justificar una barbarie atroz y en sí injustificable, sino dar fe de lo que sucedió; algo o alguien distanciado de la propuesta para que nadie pueda dudar de la veracidad de lo que se narra. Porque tratándose de algo así, habrá quien siga negando evidencias o tratando de minimizar lo que sucedió. Desconozco si se han declinado invitaciones o no, pero el resultado es que esa parte falta y hubiera sido el remate perfecto a un trabajo más que sobresaliente. Arranca el trabajo desde un punto de vista muy concreto. María Sánchez Arbós, maestra de la Institución Libre de Enseñanza, se presenta como guía de lo que será un recorrido por el planteamiento del gobierno republicano en materia de enseñanza. Es decir, la declaración de intenciones es muy clara, la película es un homenaje a las maestras republicanas. Pero la directora del documental, Pilar Pérez Solano, recorre un camino algo más largo analizando la situación de las escuelas públicas españolas poco antes de que se pusiera en marcha una reforma ilusionante y muy ambiciosa durante la II República. Es sencillamente espeluznante conocer la situación de los maestros y de los alumnos hasta el año 1931. Tras la introducción el documental...