Todo el universo femenino. Ser mujer, dentro y fuera del manga Mar17

Todo el universo femenino. Ser mujer, dentro y fuera del manga...

En el Imperio del Sol Naciente, donde el movimiento feminista está retrasado con respecto a su homólogo occidental, la ficción representa una importante válvula de escape, así como un espacio de reconocimiento e identificación. Shôjo es el nombre que recibe el segmento de publicaciones dedicadas al público femenino, que suelen ser periódicas y que acompañan las historias ilustradas con una miscelánea de artículos y reportajes. Cumplen la función de nuestras revistas juveniles. Es una osadía decirlo pero en ninguna forma artística, época o cultura ha tenido tanto protagonismo la mujer –en su triple faceta de creadora, protagonista y receptora- como en el manga. Su enorme éxito, la presencia de interesantes creadoras, y la vitalidad de la producción, marcan la gran diferencia con el cómic femenino de Europa o los Estados Unidos. Shôjo no es un género, sino la categoría bajo la que se identifica un segmento de potenciales consumidores: mujeres jóvenes, y por extensión todo lo editado para ellas. Surge tímidamente en la preguerra con historietas recatadas y lacrimógenas, algunas de ellas compuestas por el gran precursor, Osamu Tezuka. Alza el vuelo durante las décadas de los 40 y los 50, cuando las mujeres creadoras toman el relevo y el target al que iban destinadas originalmente sus ilustraciones se desborda hacia el nicho adolescente, pues veremos que una de las más notables características del manga es que se ha ido consolidando sobre las diferentes generaciones de la postguerra y evolucionando con ellas. Con el boom de los 70 shôjo se lanza con avidez sobre todas las materias y todos los géneros, deportes, humor, ciencia ficción -siendo favoritos los de terror o misterio- y llega a adentrarse, con algunas creadoras como Moto Hagio y Yumiko Oshine, en el mundo interior y el flujo de conciencia, elaborando...

Spokon, la superación mediante el deporte Feb17

Spokon, la superación mediante el deporte...

La variedad y la interconexión de los géneros manga solo se puede comparar con las que existen en el cine, pero los dibujos presentan además la excepcionalidad de dirigirse sin complejos a las grandes minorías; eso los enriquece y da mucha libertad a los creadores. El bajo coste de los tebeos, con ediciones sencillas y baratas, así como las tiras intercaladas en revistas de entretenimiento son bazas estratégicas en la promoción y la evolución del manga en su país de origen. Como todas las sociedades evolucionadas, los japoneses son muy aficionados a los deportes. Además de competiciones clásicas como el sumo, el kyudo, el kendo y otras artes marciales, el beisbol goza de gran popularidad -tras ser introducido por los americanos durante la Restauración Meiji- lo mismo que el fútbol o el automovilismo. El país ha organizado destacados juegos de invierno y la capital está planeando su segunda olimpiada. Es el marco ideal para que el manga deportivo -conocido como spokon– florezca, y sea un sector fácilmente exportable a otras culturas con las que comparte intereses similares. Estos comics deben entenderse siempre en una trama de superación personal, están protagonizados por jóvenes e intercalados de romances. Su ambientación en los medios urbanos más humildes, donde los logros se consiguen a través de la voluntad y el sacrificio, los arraigan entre las clases trabajadoras que se sienten cercanas a sus peripecias. Se da la curiosidad de que los avatares de algunos deportistas han aparecido dibujados en la ficción. Es curioso y muy gratificante que los editores españoles estén licenciando gran variedad de disciplinas para intentar llegar a un amplio público, tanto masculino como femenino. Es de ley destacar en primer lugar Real, de Takehiko Inoue, editado por Ivrea, entre cuyos roles están dos jóvenes discapacitados que...

Manga Gourmet: El jardín de las delicias Ene13

Manga Gourmet: El jardín de las delicias...

El 40% de todo lo que se publica en Japón es manga, el tebeo japonés convertido en fenómeno de masas. Un acontecimiento cultural que después de saltar con fuerza a los Estados Unidos y a Francia comienza a penetrar en nuestro país. Sus géneros son infinitos y difíciles de catalogar porque los hay policiacos y de vampiros, para jovencitas o adultos, de acción, emoción o transgresión. Intentamos acercarnos a ellos curioseando en algunos de los más originales. Los cómics sobre gastronomía se conocen en Japón como gurume (gourmet) o ryori (cocina), aparecen como parte de un movimiento gourmet que tuvo lugar en las islas en 1980 y que ha dado lugar, entre otras cosas, a que Tokio sea hoy la ciudad del mundo con más restaurantes con tres estrellas en la Guía Michelin –catorce-, y esté considerada como la capital gastronómica del mundo. Estos manga son auténticas novelas ilustradas, tremendamente populares, cuyas tramas tienen que ver –de alguna manera- con el proceso de búsqueda, preparación y presentación de las diferentes variedades gastronómicas, tanto japonesas como foráneas. Suelen estar serializados, contienen grandes dosis de humor y algunos actúan como elaborados recetarios. Parece que con voluntad de quedarse, algunas de estas series comienzan afortunadamente a publicarse en nuestro país. El gourmet solitario, de Jiro Tamiguchi, editado por Astiberri, está protagonizado por un viajante que recorre el país a través de su gastronomía. En español, la novela se convierte en un excelente acercamiento a la comida y a la cultura urbana de Japón. Aunque pierda la cotidianeidad con la que está concebida originalmente, se transforma para nosotros en otra visión de lo exótico. Su protagonista va descubriendo restaurantes y platos caseros que le recuerdan a su infancia, pero también va implicándose en los instantes íntimos de la vida...

Batman 75 aniversario. La oscuridad que persiste Nov27

Batman 75 aniversario. La oscuridad que persiste...

Una consistente perdurabilidad, anclada en los mimbres que lo sostienen como arquetipo de héroe oscuro, y la labor de guionistas y dibujantes que han sabido recuperar su particular espíritu en más de una ocasión, hacen de Batman un personaje perenne, que con setenta y cinco años recién cumplidos puede presumir de ocupar un importante lugar en la cultura popular. Su vigencia, dentro y fuera del cómic, es hoy más palpable que nunca. Tras setenta y cinco años  de presencia ininterrumpida en cómic, televisión o cine, podríamos decir que Batman se ha ganado un puesto superlativo entre los personajes de ficción surgidos en el siglo XX. Creado en 1939 para DC Comics por Bob Kane y Bill Finger ante la exigencia editorial por repetir el éxito de Superman, el recién llegado supo marcar de inmediato las diferencias y mientras el kryptoniano coreografiaba en el cielo las bondades del ser humano, el hombre murciélago representará la  oscuridad y el miedo como motor subterráneo de nuestros impulsos. Batman será la sombra del superhéroe, un ser normal que se pretende diferente, un sueño derechista de control sobre la sociedad y a su vez agente liberador de un inconsciente calladamente agresivo. La más lógica razón conviviendo con fantasías recubiertas de látex negro en una perfecta armonía. El recorrido de Batman en este devenir como héroe oscuro no estuvo exento de dificultad, sobre todo editorial. El carácter violento y el  ambiente noir de sus primeras historias  sería suavizado a medida que su popularidad ascendía, primero con la creación de Róbin, fiel compañero y punto de identificación para los mas jóvenes, y más tarde con la aparición en pleno Macarthismo del Cómic Code, destinado a regular y censurar los contenidos que publicaban todas las editoriales norteamericanas. Para Batman esto significó la...