Muerte en Oriente Jun10

Muerte en Oriente

El viaje a Oriente en el que muchos pintores, grabadores y fotógrafos inspiraron sus obras, imponiendo la moda del orientalismo, le sirvió a Agatha Christie como materia para algunos de sus trabajos como, por ejemplo, Asesinato en el Orient Express o Muerte en el Nilo. Allí conocería además a su marido, el arqueólogo Max Mallowan. Una mirada a la obra de Chistie nos hace reflexionar sobre lo efímero del tiempo y la importancia de la elaboración de la ficción. Iyi aksalmar. Buenas noches. Encerrados en sus compartimentos de primera clase, los pasajeros del Taurus Express con destino a Mesopotamia escuchan el saludo de los asistentes de cabina, con la emoción contenida, mientras el convoy abandona la estación de Haidar Pasha y se desliza a toda máquina junto al Cuerno de Oro. Atravesarán la noche envueltos en una nube de vapor en camino hacia Alepo, al hotel Baron. Algunos de ellos van más lejos y  tendrán que cambiarse a un precario autobús para llegar a Damasco primero y después a Bagdad, porque la vía aún no está terminada. Un periplo que la publicidad de la Compagnie International des Wagons-Lits et du Tourisme, que explota la línea, resume muy bien en sus carteles publicitarios: Londres-Bagdad en 8 días. Seguridad. Rapidez. Economía. Agatha Christie, célebre escritora de novelas policiacas, ha descansado unos días en el Hotel Tokletian del viaje extenuante en el Orient Express que le ha llevado primero a París y después, a través del paso suizo de Simplón, hasta Venecia y Estambul. Ahora se dispone a cumplir una etapa más en una incursión que la conducirá a Irak y desde allí a Palestina y Egipto. Durante ese viaje épico realizado en 1928, la escritora visita las excavaciones de la ciudad caldea de Ur, dirigidas por...