De lo bueno a lo malo. De Polanski a Polanski Ene27

De lo bueno a lo malo. De Polanski a Polanski...

Los grandes artistas suelen tener momentos mejores y momentos peores. Sus obras pueden alcanzar niveles artísticos extraordinarios o quedarse a medio camino. Es lo normal. En el caso de Polanski, la cosa se complica. Podemos encontrarnos con una obra de arte o con una película desastrosa. Sencillamente, Polanski ha dejado ver en sus trabajos buena parte de la montaña rusa que ha resultado ser su vida. El baile de los vampiros y El escritor son dos de las películas del realizador que nos llevan de la frescura más deliciosa a la mediocridad más molesta. Roman Polanski es capaz de cualquier cosa. En su vida privada y en la profesional. Puede entregar una película extraordinaria o una castaña pilonga. Puede parecer un tipo normal, comportarse como un tipo normal o puede ser un sujeto repugnante, sin escrúpulos. Es un genio del cine (en su vida privada no se puede decir lo mismo). Y lo que tienen todos los genios es que hacen lo que les da la gana. Les da lo mismo ocho que ochenta. Ellos lo hacen y no se preocupan por los resultados ni por las consecuencias. Pero, mientras, los espectadores asistimos atónitos a la grandeza descomunal o al mayor de los desastres, desconcertados o entusiasmados. Dos películas pueden servir para ilustrar esto que digo: El baile de los vampiros y El escritor. Ni la primera es la mejor de Polanski ni la segunda la peor, pero, enfrentadas, ayudan a echar un vistazo y entender la sensación que puede llegar a tener un fan del realizador. El baile de los vampiros (The fearless vampire killers or pardon me, but your teeth are in my neck, 1967) es la primera película de Polanski rodada en color. Sin ser una obra maestra, sin ser lo...