Visiones de la fascinación Sep14

Visiones de la fascinación...

Un viaje a través de las canciones que reflejan el espíritu de las ciudades que visitan sus letras y que evocan sus partituras. Casi 14.000 kilómetros se recorren en esta etapa a desde Panamá hasta Buenos Aires, cruzando el Ecuador de la serie y del planeta. La mitad sur del continente americano despierta pasiones en todo el mundo, como revela la colección de artistas que en esta entrega dedican su trabajo a los territorios latinoamericanos. Al Norte, el Caribe. Al Sur, el Pacífico.En el horizonte, Colombia y más de treinta minutos de música que recorren todo un continente, hasta la Argentina. Un canto de besos en una playa de Cartagena de Indias es el primer destino de cumbia y desenfreno. Recibimiento de calor en la América más auténtica. Canción de gente en la calle y de bares donde se ahoga el día. Desde España llegó la lengua que hoy se habla en el continente y desde España llega la música que describe con percusiones y guitarras eléctricas la Maracaibo venezolana, pintada por las notas como ciudad de retiro y descanso. Desierto de amor donde se juntan selva y mar. Vistiendo ropas de verano en mitad del invierno, Paul Simon desvela su fascinación por Puerto Rico describiendo un paseo por la ciudad en la que imagina haber nacido. Letanía de niños que crecen tratando de evitar un rumbo marcado por el destino de la calle. Español e inglés se mezclan en los gritos de desesperación, de lucha, afilados por las estridencias de los teclados de la canción. Fiesta isleña de fascinación en Bridgetown. Un mito como Dizzy Gillespie se deja atrapar también por los ritmos afroamericanos transportados por las mareas al lugar en el que el Atlántico se diluye en el calor del Mar Caribe.Es Carnaval...

Una torre de Babel, un Big Bang y el Quijote...

Con motivo de la celebración de los cuatrocientos años de la publicación de la segunda parte del Quijote, el Instituto Cervantes ofrece, hasta el 4 de octubre, una exposición al público que propone a la obra como un viaje, homenajea a los traductores y muestra al Quijote traducido no sólo a otras variables lingüísticas, lenguas o dialectos, sino también al lenguaje cinematográfico, al de las ilustraciones, e incluso a las adaptaciones infantiles y juveniles. Este cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote vino impregnado de la idea de traducción y comprendió la imposibilidad de homenajear la obra si no es a través de su condición de «obra más traducida después de la Biblia». La Biblioteca Nacional (BNE) anunció el julio pasado que lanzó un portal con acceso a 3.300 ediciones del Quijote en más de cuarenta lenguas diferentes. El Instituto Cervantes, por su parte, acoge la exposición «Quijotes por el mundo» en la que se puede ver la obra adaptada al cine, escuchar un fragmento en diferentes idiomas y observar las tantas ediciones y traducciones que tuvieron lugar a lo largo de los siglos. No falta la posibilidad de admirar las ilustraciones que tradujeron al Quijote en imágenes (desde Doré hasta Rep, pasando por Dalí) ni de contemplar en una gigantografía del mapa mundial en qué siglos y a qué glotónimos ha sido traducida la obra. David Pérez, diseñador de esta exposición y responsable del diseño y la maquetación del excelente catálogo que la completa, habla con Aladar sobre esta experiencia. La exposición «Quijotes por el mundo», que se organiza con motivo de los cuatrocientos años que se cumplen de la publicación de la segunda parte del Quijote, se propone como un homenaje a los traductores. ¿Por qué se eligió...

Calcetines

Especialmente apto para niños de 8 años en adelante, es este un libro divertido que seduce por su lenguaje y forma de mirar el mundo. Como estudiante de Publicidad que fue, su autor nos regala una fábula anti-marcas donde los objetos y en especial, la ropa de una muñeca de una niña de clase media, arma una pequeña revolución entre hermanos y padre. Cayendo a veces en el recurso fácil por nemotécnico, Felix J. Velando, que hizo ya nuestras delicias con Te vas a reír cuando te lo cuente, sabe adaptar con sencillez lo cómico a la infantil, construyendo una narración donde monopatines e inconscientes pinchazos de alfileres son más peligrosos y menos efectivos que la capacidad de los humanos para comunicarse a través de la vestimenta; que sabe aliarse entre bata, cordones, manoplas, bufandas y como no, los calcetines protagónicos, para lograr un fin común tan paralelo a lo imposible, que dará que pensar a muchos niños sobre cómo aliarse ante el mundo feroz que les ha tocado vivir, feroz por humano, por otra parte. Toda esta coralidad (están los que son, pero hay más) recuerda a la inolvidable película Moonrise Kingdom, tanto por la magia como por el público a quién por un momento va dirigido. Flix y Tol son dos calcetines hermanos que viven en concordia, aunque con sus piques diversos; como suele pasar en estos casos, Tol empieza a echarlo de menos en cuanto su hermano es llevado por confusión a la lavandería por la madre de Marta; más tarde descubrimos que no es la niña quién llora, sino su muñeca y lo hace simbólica y gráficamente (las ilustraciones de Marc Torrent son un complemento al texto perfecto). Calificación: Inteligente a pesar de su inocencia. Tipo de lector: Aficionado a...

Robinson Crusoe

Cuando sentimos nostalgia, a menudo recurrimos a libros que nos recuerden la urgencia de actuar, libros que cuentan vidas enteras llenas de incertidumbre y sinsabores. Para ello, decidimos acercarnos a los clásicos y en concreto a esta novela de aventuras escrita por Daniel Defoe del siglo XVI-XVII, en que se nos narra en forma de parábola la vida de un hombre rebelde (no me des consejos, que quiero equivocarme yo solo) que decide desoír las advertencias que su padre le hace por llevar una vida cómoda y práctica. El caso es que Robin, que así se llama el muchacho y aún a sabiendas de que su hermano perdió la vida en una expedición, decide hacerse marino, encontrando junto a un capitán de barco consuelo sólo cuando se emborracha con él celebrando su supervivencia, y es que de eso va esta novela, de la necesidad de regresar y a la vez de quedarse para demostrarse a sí mismo que en entornos hostiles, lo único que cuenta es uno mismo, y en esta evolución nos volvemos inevitablemente animales, fieras que no sucumben a las peores tempestades y que se adaptan a un sueño. Quizás por ello lo llamen novelas. África y una isla cercana a Brasil serán paraderos donde el buen salvaje Robin se adapte a su medio solo, con la única compañía de una caja de tabaco y unos granitos de soja, alejado de toda civilización y resto humano posible. Este momento resulta tan desasosegante como el hecho de imaginarnos a nosotros mismos en esa posición, por lo que la llegada de un barco maderero que le ayude a aprovisionarse no se hará esperar. Luego llega la socialización, cuando Robin salva a Viernes, siendo así convertido en su esclavo, amigo y señor, con quién presenciará...

¿Qué es la libertad?...

Este es un libro que se encuadra en la colección Súper preguntas de la editorial edebé. Podría parecer excesivo este título para niños de 9 a 12 años, pero no lo es porque las ilustraciones de Fréderic Rébéna ayudan a canalizar la atención con sus colores vivos y lo divertido del gráfico y porque el sistema de preguntas es ameno. Los textos los firma Oscar Brenifier. Se logra la atención del lector a base de plantear asuntos de interés y enseñando a tolerar lo que otros dicen. El libro se distribuye por temas y al final de cada uno de ellos se plantean ideas que deberían servir para que los lectores acomodasen su forma de pensar con criterio. Interrogar a los niños de esta edad sobre si pueden o no hacer lo que quieran o si el resto de las personas les arañan parte de su libertad no puede ser malo. Lo malo es que queramos (los adultos) que un libro forme a nuestros hijos sin nuestra ayuda. Es importante estar cerca e, incluso, compartir la experiencia de la lectura, intentar que comprendan (eso no significa imponer nuestra forma de ver las cosas y menos si se trata de un libro con una finalidad tan alejada de eso). La lógica de los niños no es tan sofisticada como la de los mayores, pero hay que respetar su estructura. No son más listos si piensan como los padres. Sólo son mejores actores o grandes repetidores de frases o viejos prematuros. Calificación: Bueno. Tipo de lectura: Entretenida aunque exige que el lector se centre en lo que está haciendo. Tipo de lector: Niños de 9 años. Hasta los 12. Argumento: La libertad personal. Personajes: El lector. ¿Dónde puede leerse?: Con papá y mamá. En...

El atrevimiento y el eclecticismo, hermanados en Paramales Sep13

El atrevimiento y el eclecticismo, hermanados en Paramales...

Paramales (2015) es el último trabajo de Xoel López. Desde su adiós a Deluxe, su carrera sin disfraz no se ha mantenido serena. La fusión de distintos géneros, de diferentes percepciones y temas, vuelve a estar presente con más fuerza que nunca. Comenzó bajó el nombre de Deluxe, movido quizás por su atracción hacia la música anglosajona que más tenía que ver con el movimiento mod. Por eso, también, sus primeros trabajos fueron compuestos en inglés. Llamó la atención de muchos, y consiguió con alguno de sus singles auparse a puestos todavía prohibidos para la generación indie. Pero el músico gallego camuflado bajo tan lujoso nombre se dio cuenta de que no necesitaba máscara para hacer lo que quería, algo que lo condujo a perder el miedo a experimentar con todas las influencias que lo llevaban a componer su propia música. Por eso, tras su primer álbum titulado Not what you had thought en 2001, en el siguiente aparecieron ya un par de temas en castellano y otro en portugués. Poco a poco, Deluxe se deslizaba hacia Xoel López, hacia una madurez que hoy une a diferentes generaciones. Tras If things were go to wrong en 2003, su tercer trabajo fue (y lo sigue siendo) considerado como una rareza dentro de la discografía y radiografía del artista. Un epé, titulado We create, we destroy, con siete temas inéditos. Con Los jóvenes mueren antes de tiempo (2005) cerraba las puertas de su etapa con el sello discográfico Mushroom Pillow, clausurando también una etapa donde el pop rock había sido la base más sólida en la que el músico se había apoyado. Luego llegó el cambio de un sello independiente a una multinacional, y un pequeño sendero hasta llegar a Atlántico (2012), donde dijo adiós al...