No mires, lo esencial es invisible a los ojos...

El Museo ABC de Dibujo e Ilustración de Madrid, construido en la calle Amaniel sobre lo que fue la primera fábrica de cerveza Mahou, expone hasta el 6 de septiembre el trabajo de dos grandes artistas: Rébecca Dautremer y Ana Juan. Con esta exposición titulada «No mires, contempla» se inaugura el nuevo Espacio Edelvives instalado de manera permanente en la planta baja del Museo. Se trata de un espacio cedido a la editorial para exponer, vender y presentar sus libros, con amplios pufs y sillones que invitan a la lectura. En esta primera exposición se puede dejar de mirar para en cambio contemplar los originales de algunas de las ilustraciones que conforman los libros Seda, de Alessandro Baricco, ilustrado por Rébecca Dautremer, y Amantes, escrito e ilustrado por Ana Juan; ambos publicados bajo el nuevo sello editorial Contempla Edelvives, que se propone acercar libros ilustrados al público adulto, y que así se lanza al mercado, con estas dos joyas. «No mires, contempla» expone dieciocho de los originales que ilustran la reconocidísima novela del italiano Alessandro Baricco, y quince originales de la obra Amantes de la española Ana Juan. Si algo tienen en común las dos obras ilustradas es que hablan sobre el amor. Por eso, el resultado de la exposición es una armonía que lejos de estar dada por una coincidencia en estilos o técnicas empleadas por las artistas, radica en una sintonía melancólica que cuando hablamos de amor a todos nos suena. Rébecca Dautremer, la ilustradora francesa que algunos niños quizá ya reconozcan por las Princesas olvidadas o desconocidas, Elvis o Babayaga (todos álbumes publicados por Edelvives), es la responsable de las ilustraciones de Seda, publicada en su momento por Anagrama en español. Gracias a este trabajo, que parece haber sido idea de...

Seda

Seda es una nouvelle firmada por Alessandro Baricco. Fue el relato que le sirvió para presentar su literatura ante el mundo entero. La escritura de Baricco es extraordinariamente técnica a pesar de llegar al lector con facilidad, con la etiqueta de agradable. Porque la técnica puede utilizarse para alcanzar diferentes objetivos (algunos no literarios) y el autor de Seda lo sabe más que bien. Las imágenes de este texto son muy superficiales, muy poco potentes, aunque Baricco utiliza palabras de tono medio que las maquillan para poder parecer fuentes evocadoras y revestidas de gran belleza. Por otra parte, maneja la reiteración para generar una sensación de falsa cercanía entre relato y lector; busca una integración que termina consiguiendo aunque dura lo que tarda alguien en leer la novela. Poco después todo se olvida. Además, la trama se llena de situaciones románticas, dramáticas, de ausencias y melancolías; que funcionan muy bien para entretener a los lectores. Es decir, Baricco utiliza la técnica con cuidado extremo y es muy astuto al hacerlo. Eso no se le puede negar. La novela tiene cosas interesantes. Por ejemplo, la descripción de los viajes que realiza Hervé Joncour en busca de los huevos de gusano. Con una sola palabra, el autor consigue mostrar las diferencias que existen en un mismo trayecto pasado un tiempo bastante escaso. Mezcla bien los elementos dramáticos consiguiendo cierta tensión narrativa que nos lleva hasta el final del relato sin fatiga (si la novela fuera el doble de larga no sé si funcionaría igual). Contrapone culturas, amores, rutinas; y eso funciona muy bien cuando se busca la implicación del lector que termina apuntándose a una opción u otra sintiéndose parte de la propia trama. Cualquier escritor que intente abrirse paso en el mundo literario debe echar un vistazo...