Experimentar con las convenciones sin ningún temor Jul29

Experimentar con las convenciones sin ningún temor...

Capman se compone de siete músicos con ideas variadas, que dan forma a un repertorio musical difícil de encasillar. El pop, el jazz o el rap se funden y separan en cada una de sus composiciones. Es el juego de experimentar con la música, ligada a letras expresivas, parientes cercanas de la poesía. Su último trabajo, Mucho amor, abre las puertas a la intimidad más natural. Hacemos música para que nuestros días sean mejores. Esa es la premisa, y se centran en cumplirla desde el primer acorde. Capman no es más que el nombre bajo el que se agrupan siete artistas que no buscan sonar a esto ni parecerse a aquello. El objetivo primordial es transmitir, tocar el alma, y para ello se valen de las palabras fundidas con la música. Existe una moda reconocible de querer desprenderse de etiquetas, de evitar caer en la casilla de un género musical establecido con sus propias reglas y características. Podría decirse que Capman mantiene parte de esa actitud, la de apartarse de géneros cerrados, pero lo hace de manera indirecta. Lo consigue a través de anteponer sentimientos a sonido, sensaciones a estilo, situaciones a convenciones. Ninguna de sus canciones suena similar a otra, ese no es el objetivo. No hay una pauta cerrada en sus trabajos, porque su visión de la vida no es uniforme. Es más bien tan amorfa como el título de una de sus últimas composiciones. Las raíces de Capman hay que buscarlas en otro apartado del amplio terreno artístico; concretamente, en el del teatro. En el 2007, Nacho Aldeguer (compositor y cantante en esta banda) y Héctor García (guitarrista) se conocieron entre bastidores en una representación teatral. De ahí surgió el proyecto musical en el que han trabajado hasta ahora. Ninguno de...