El artista del viento Jul29

El artista del viento...

Cesar Manrique es una de las figuras más destacadas del arte en el siglo XX por su excepcionalidad, por su trabajo de artista global y por el sentido ético y profundamente moral que emana de su obra, cercana a la naturaleza. En pocos lugares, como en Lanzarote, se hace tan presente la identificación de artista y territorio. Una presencia que se mantiene en el tiempo y que forma parte del espíritu y de la idiosincrasia de la isla. Lanzarote inspiró al genial autor por medio de las fuerzas desencadenadas de la naturaleza que la levantaron sobre las aguas: tierra, viento y fuego. Investigó sobre esos elementos primordiales, después viajó y se preparó fuera de España para comprenderlas mejor y para participar de las vanguardias que cambiaban el mundo del arte. Regresó para pagar su tributo. Gracias a Manrique, la isla canaria es conocida en el mundo, su medio ambiente no se ha prostituido del todo y permanecen felizmente las obras que convierten el lugar en experimento excepcional. Cesar Manrique nació en 1919 en un barrio de la capital isleña, Arrecife y pasó su infancia bajo la influencia del mar, la arena y el viento de Lanzarote. Pasó por la universidad de La Laguna, intentando, al menos, el estudio de una arquitectura convencional que desbordaría con su talento. No terminó la carrera y recaló en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, donde se graduó como profesor de arte y de pintura. Pero el revulsivo para su definición como artista global llegó en Nueva York en los años sesenta, allí entró en contacto con la vanguardia internacional y comenzó a sentir una nostalgia de la isla que no le abandonaría nunca. En la ciudad de los rascacielos presintió a los hombres como...