La trascendencia de Mickey Mouse May20

La trascendencia de Mickey Mouse...

Una de las características más definitorias, criticables y a la vez embaucadoras de nuestro tiempo es el continuo trasvase entre ficción y realidad que se produce prácticamente en cualquier esfera de la sociedad, partiendo desde la misma intimidad de cada uno de nosotros. La cultura popular, a través de los medios de comunicación de masas, se ha instaurado como mitología del pueblo formando parte de nuestro día a día de una forma mucho menos sacralizada, pero a la vez mas cotidiana, intrínsecamente experimentada y masivamente extendida, que la mayor parte del viejo folklore; estableciéndose así una imaginería universal que resulta milagrosamente superficial y trascendente a partes iguales. De ello sabe mucho David Herbert, joven creador que constituye un claro ejemplo del paradigma actual del arte, que abruma por la cantidad ingente de talento. Herbert es hijo de su época y en su obra vemos plasmada la iconografía popular norteamericana bajo un discurso que tiende puentes entre la apropiación conceptual, el surrealismo y el expresionismo de las formas; radicando la importancia del mismo tanto en señalar como esta imaginería, principalmente extraída del cine y con especial énfasis en aquellos géneros más alejados de la realidad como son la ciencia ficción o los dibujos animados. Está indisolublemente asociada a nuestra forma de entendernos, considerando que toda ficción universalizada debe poseer suficientes atributos ligados a nuestro inconsciente colectivo para conformar posibilidades de narración que nos definen. Desde la nave Enterprise de Star Trek hasta el palacio de La Cenicienta, Herbet usa cualquier icono masivo para introducir un discurso cómplice con el espectador con el que dar cuenta de nuestros miedos y ensoñaciones. En sus piezas, las fantasías que otros construyeron para nuestra necesidad voraz de escapismo, son reinventadas como si formasen parte del entorno más cercano al...