Splendide Hotel: Un acuario fuera de tiempo May28

Splendide Hotel: Un acuario fuera de tiempo...

SPLENDIDE HOTEL Dominique Gonzalez-Foerster Palacio de Cristal 13 de marzo a 31 de agosto de 2014 El arte debe mover a la reflexión. Provocar sensaciones. Utilizar, a veces, la llave de lo inesperado. Dominique Gonzalez-Foerster convierte el madrileño Palacio de Cristal en la emoción sorpresiva de uno de los grandes hoteles de la Belle Époque con una instalación sucinta pero provocadora. El espacio en sí mismo aporta muchos de los ingredientes: la luz, que atraviesa los vidrios del recinto creando una caja irregular y luminosa; la vegetación que la envuelve y nos traslada a un ambiente eternamente primaveral y suntuoso. Integrado pero aislado de la naturaleza, un privilegiado mirador. Ese lugar es portentoso para la impresión de lo artístico, sobre todo cuando se recogen estas cualidades con humildad en vez de esconderse de ellas. Añade la artista una sola habitación cerrada, imitando los materiales del edificio, hierro y estuco, con una fantasiosa alfombra inglesa de inspiración oriental y motivos haussmanianos, un espacio aislado al que no se puede acceder, aunque el letrero luminoso que cuelga sobre el atrio del invernadero nos da ha dado su tono y su lectura: Splendide Hotel. Lujoso, encantado, inaccesible y remoto. Exótico por su desmesura e inesperado en el corazón del parque del Retiro. Por aquí y por allá, al público se puede acomodar –y se acomoda- como en una veranda, en las mecedoras Rock Chair de Thonet para acunarse. Cada una de ellas lleva prendido un volumen que es una recopilación de lecturas en diferentes idiomas. Similares sillones se encontraban en el apartamento de Dostoievski. La clave de la exposición gira en torno a una fecha: 1887, en ese año Ricardo Velázquez Bosco diseñó y construyó el Palacio de Cristal para la Exposición General de las Islas Filipinas...