H. CARTIER-BRESSON, MÁS ALLÁ DEL INSTANTE DECISIVO...

© De las fotografías Henri Cartier-Bresson (cortesía de la Fundación Henri Cartier-Bresson) Para recrear la vista, para aprender historia, para entender procesos que no veríamos a simple vista; para eso, y sobre todo, para disfrutar, encontramos esta exposición de Cartier-Bresson, artista desaparecido hace una década y cuya estela le permitió no sólo ser uno de los grandes en vida, sino proyectarse a sí mismo a través de otros roles. No hay excusa para dejar de visitar la exposición, pues, si estamos en Madrid, la visita es gratuita y, si no, puede verse a través de Internet. Con la colaboración de la Fundación de su mismo nombre y el Centro parisino Pompidou entre otros organismos, hace dos meses llegó a Madrid esta exposición que se hace eco y, coincidiendo con PhotoEspaña, marca territorio sobre la vida fotográfica del conocido por muchos como ojo del siglo. En las dos plantas del edificio que se ocupan de esta retrospectiva del artista francés (1908-2004), el comisario Clement Cheroux ha querido mostrar el carácter polímata de este fotógrafo conocido por el gran público por saber captar lo preciso desde lo simple. La exposición da debida cuenta de unos preámbulos viajeros al Congo, donde desarrolló esa idea de aire tan necesaria que hace que nos fijemos en la composición sobre cualquier otro elemento técnico, instantáneas donde el gesto de los habitantes empieza a ser importante y por el que los surrealistas, hablamos de 1926, empezaron a simpatizar con él; siendo la relación con André Breton, al menos controvertida y llena de aristas, pues Cartier-Bresson, ante todo fotógrafo, no sabemos si en verdad simpatizaba tanto con el autor de la frase, soy todo lo que he hecho y lo que no he hecho. Como tampoco sabemos realmente si el homenajeado era...