José María Sert, nuestro Miguel Ángel olvidado Oct21

José María Sert, nuestro Miguel Ángel olvidado...

Aladar se propone reivindicar con varios artículos la vida y la obra de uno de los artistas españoles más importantes del siglo XX que es, sin embargo, uno de los menos reconocidos. Su legado es extraordinario en todos los sentidos. Distintas razones ocultan tanto su personalidad como los importantes servicios que prestó a la cultura y a la sociedad española, pero sobre todo han dejado caer en el olvido una obra genial. Un tren atraviesa la campiña francesa a toda máquina en la oscuridad de la noche del 5 de septiembre de 1939, viaja con las luces apagadas para evitar los bombardeos alemanes en un momento muy difícil, hace tres días que los aliados han declarado la guerra al Tercer Reich y Francia moviliza a sus reservistas. Pero el pintor José María Sert, afincado en París desde hace años, ha hecho gestiones al máximo nivel para conseguir que se le dé prioridad a este convoy ante los trenes cargados de pertrechos militares que discurren hacia la frontera con Alemania. Todas las barreras de Francia permanecen levantadas. En esos vagones viajan las obras del Museo del Prado de regreso a España. El mundo contiene la respiración. Sert consiguió in extremis poner a resguardo un legado único. Llevaba años trabajando en ello, gracias a sus excelentes oficios consiguió la movilización internacional para poner a salvo la primera pinacoteca del mundo, que el Gobierno de la República había mantenido junto a sí en la desesperación de una huida incierta, primero a Valencia, después al Castillo de Figueras; porque bien lo había dicho Manuel Azaña “El Museo del Prado es más importante que la República y la Monarquía juntas”. Gracias, entre otros, a José María Sert los fondos del Prado se salvaron de los desastres de la guerra....