Lola Montiel a través del espejo...

Lola Montiel es una mujer enigmática a quien le apasionan todas las caras del arte. Desde que contaba con dieciséis años, ya imaginaba cuentos que escribía e ilustraba. Descubrió la fotografía cuando estudiaba diseño gráfico y con estos hábitos artísticos amasados, actualmente, realiza una fusión coherente de pintura, fotografía y tratamiento digital, para configurar obras donde su cambiante alma se deja transparentar. Habíamos quedado en la sala «La Fundición» donde, por primera vez, Sevilla le permitía un espacio destacado para poder mostrar varias de sus colecciones. Cuando llegué, la adiviné atando su bicicleta. A mi pregunta respondió, muy sutilmente, «Sí. Soy yo». Lola, ¿cuántas de tus obras han visto la luz? «Las series «Corazón Flamenco», «Hormigueo», «Crisálida», «Abismal». Esta última refleja la sensación de dolor porque no hay ninguna clase de sensación que sea más viva que el dolor; sus impresiones son seguras, no confunden para nada como las del placer. Pero aún tengo muchas en el tintero». La artista sevillana ha concebido cuarenta retratos, que ofrece en la serie «Corazón Flamenco» y que ha acompañado de un pequeño dossier de investigación. «Con este trabajo he podido alzar las voces de las gentes de etnia gitana dando su clara opinión sobre la influencia de su cultura, sus vidas y su historia. Las fotografías que normalmente se ven sobre el pueblo gitano muestran el aspecto más negativo. Nadie merece un trato injusto por pertenecer a un grupo social diferente al resto, en estos retratos les doy valor humano». La intención artística de Montiel no se agota en la sublimación personal, ni en proporcionar goce estético a  quienes observan sus hibridaciones creativas. «Tengo un trabajo sobre la crisis que me gustaría exponer. Entrevisto a trabajadores del sector del «ladrillo», hago que reflexionen sobre la situación que...