Los pequeños demonios escondidos tras la voz angelical Jul15

Los pequeños demonios escondidos tras la voz angelical...

Desde que en 2008 Lourdes Hernández (bajo el nombre artístico de Russian Red) irrumpiese en la escena musical española han pasado muchas cosas. Otros dos trabajos de estudio, la inclusión en diferentes bandas sonoras de cine (con nominación al Goya de por medio), y la actuación en innumerables festivales. Russian Red se ha erigido en una figura con nombre propio. Su voz sedosa y cautivadora sigue hechizando a quienes la escuchan. Sigue haciendo estragos de una manera tan sutil como intensa. Los cantos de sirena van más allá de ser simples piezas de puzzles mitológicos o legendarios. Los cantos de sirena existen, al menos en el ámbito de la música. Lourdes Hernández, más conocida como Russian Red, sabe mucho de esto. Su timbre vocal puede parecer tan frágil que a quien la escucha le invade la sensación de que esa voz terminará por quebrarse de un momento a otro. Es un tono dulce, desnudísimo, que logra captar toda la atención de quienes tiene alrededor. Si Homero hubiese conocido a Russian Red se hubiese tirado de los pelos, y hubiese advertido a todo el mundo que no se dejase llevar por sus cantos hechizantes. Pero Homero no está aquí para prevenirnos, por lo que caer bajo el embrujo resulta demasiado tentador como para resistirse. Y cuando uno cae donde no debe, a veces, se encuentra con los demonios. Russian Red no tiene que ver con ideologías ni plazas rojas. Evitemos mezclar a Moscú en esto, porque este nombre artístico proviene sencillamente de un modelo de pintalabios. De hecho, tratemos de sortear cualquier relación entre política y la música de esta joven cantautora madrileña; la última vez que se atrevió a mojar la uña del dedo meñique en estas aguas, a punto estuvo de salir escaldada...