FOTÓGRAFOS EN COLOR

De un experimento que tiene más que ver con la Física que con las musas nace lo que hoy conocemos como fotografía en color. Aladar propone en un rapto de modernidad e intento de rigor explorar la mitad del camino entre lo puramente profesional (analógico y digital) sin querer hacer ascos a aquellos que se van iniciando en el mundo más puramente tecnológico de los smartphones. Porque hoy en día y cada vez más, somos también lo que vemos, aunque no tengamos medios para disparar desde un artefacto que nos resulte más o menos extraño. Lo de que la fotografía es una disciplina híbrida lo hemos dicho más de una vez. Pero hasta tal punto es así que el inventor de la primera imagen a color fue el físico escocés James Clerk Maxwell, alguien que naturalmente trascendió en vida por otras labores, pero que un buen día de 1861, sin siquiera pretenderlo a priori, presentó en Londres un método aditivo por el que a través de luces de los tres colores primarios (rojo, verde y azul) podía conseguirse cualquier tono. Su invento recibió el nombre de tricromía, y todavía tenía una sensibilidad cromática insuficiente para lo que vendría después. También hay que decir que si repasamos los libros sobre historia de la fotografía, artífices multidisciplinares actuaban con pesados y poderosos equipos, pero sobre todo con altos tiempos de exposición sobre el negativo, consiguiendo si bien no la tricromía sí unos virados a sepia o incluso a tonos verdes, algunos años antes. Es el caso no tanto de las primeras imágenes de Nicephore Niepce o Daguerre, sino más bien de William Henry Fox Talbot o Alfred Stieglitz, dos caballeros anglosajones que sin desmerecer la tarea de aquellos franceses, siempre se consideraron pioneros y buscadores del...